BARRIADA DE BELÉN - IQUITOS - PERÚ

BARRIADA DE BELÉN - IQUITOS - PERÚ
UN MINUTO DE FILOSOFÍA: “LOS SUEÑOS Y LOS RETOS ANIMAN EL CAMINAR"

domingo, 17 de marzo de 2013

EL PAPA FRANCISCO: ¿UNA NUEVA PRIMAVERA EN LA IGLESIA?


Ya le está costando irse al invierno. Estamos acusando sus últimos coletazos con sus temporales de nieve, lluvias y fríos. Pero se irá. La primavera viene empujando, aunque siga resistiéndose el invierno. Ya he sacado algunas fotos a los almendros en flor y, desde luego, los campos están preciosos con su alfombra verde. Bueno, el día, ya amanece antes dando claridad a las noches invernales. Además, el agradable y sonoro trinar de los pájaros empieza a despertarnos por las mañanas. Son los primeros brotes de la ansiada primavera.
Esta semana, oficialmente, le daremos la bienvenida, y  con sumo gusto, le diremos adiós al invierno. Por otro lado, es verdad que las alergias tienen su aparición en esta época, pero uno se queda con los signos de vida que brotan por doquier y, con la luz y el colorido del espacioso campo.
A mí me parece, que la elección del nuevo Papa, ha venido muy a propósito. Francisco, es su nombre, y nos dijo que se inspiró en Francisco de Asís. Dicen que el nombre que tenemos define nuestra identidad. Y lo de Francisco tiene mucho que decirnos en el ámbito eclesial. Igual, la Iglesia, va dejando la época invernal y abre las puertas, de par en par, a la primavera tan deseada. ¡Ya veremos!
De momento, en estos primeros días, vamos viendo gestos que nos llaman a todos la atención.  Personalmente, me ha impresionado el eco que se han hecho, estos días, los telediarios, la prensa, el internet,... sobre el Papa Francisco. No, no ha pasado desapercibido para los medios de comunicación, ahora falta que no nos defraude.
Uno sigue con la 'mosca en la oreja', pues, el Papa no está solo. Y la curia romana, no sé si está por la labor de tener un Papa que remueva demasiado las cosas. ¿Le dejarán?  Encima no procede de la Jerarquía. Esto de ser jesuita, rompe un poco la tradición eclesiástica de los últimos siglos. Y si tenemos en cuenta a los grupos eclesiales, que han tenido y tienen su influencia en el Vaticano, no va a resultar fácil la tarea. Lamentablemente hay muchos intereses y privilegios de por medio.
Me ha encantado su frase: "Como me gustaría una Iglesia pobre para los pobres". Ahora hay que esperar a cómo se traduce, tan bonito mensaje, en la realidad eclesial. Porque este asunto no es -solo-  cosa de la Jerarquía y de Roma, en el mundo estamos muchos millones de cristianos y cristianas que, al respecto, también tendremos algo que decir y hacer
Otra cosa que me ha gustado ha sido la bendición que dio a los periodistas, en la que hablaba tanto a los creyentes, como a los ateos,... esa bendición silenciosa... que tanto ha calado, es todo un signo en el llamado diálogo intercultural e interreligioso.  Como digo, son gestos, luego veremos en qué quedan. Aún así, va rompiendo algunos esquemas y habrá que esperar, pues, 'Zamora no se conquistó en una hora', dice la sabiduría popular.
Mientras tanto, la Iglesia de a pie, seguirá su marcha y será la que contribuya al cambio tan deseado. Bien es verdad, que una ayudita -desde arriba- nunca viene mal. Es más, si abrimos las ventanas y las puertas - a la primavera -, pues, igual resulta todo más fácil para seguir evangelizando a este mundo que tanto necesita del Reino de Dios.
 ¡Ánimo, Papa Francisco, que no estás solo!


domingo, 10 de marzo de 2013

LOS HIJOS NECESITAN PADRES y MADRES CON AUTORIDAD Y CARIÑO

¡Ya está bien de tanto autoritarismo y anarquismo familiar! Y luego nos quejamos de los resultados. Basta leer la prensa, ver la TV, escuchar la radio o bucear en internet, para constatar la importancia que tienen, en esto 'altavoces sociales', tanto la familia como la educación de sus vástagos. Las tutorías escolares, dedican mucho tiempo a tratar la problemática que presenta el alumnado que, en bastantes ocasiones, se resisten a integrarse y adaptarse al ritmo académico, lo que acarrea -inevitablemente- numerosos problemas y conflictos relacionados con la conducta disruptiva, el absentismo, la convivencia en la clase, la falta de respeto hacia el profesorado y el fracaso escolar. Es lo que tenemos.
A mi modo de entender, el contexto familiar tiene mucho que decir en este asunto. No es que la escuela sea neutral en este tema, pero hoy, me interesa centrarme en la familia. En estas últimas semanas, los medios de comunicación social, se han hecho eco de noticias y reflexiones -relacionadas con la educación- que en  la mayoría de los casos coincidían en la importancia del sentido común. No es la primera vez que traigo al blog esta cuestión.
La realidad es que muchos padres y madres andan bastante despistados. Mejor, ni están ni se han preparado para las funciones parentales que se les pide en la crianza y educación de sus hijos. Sencillamente, no saben qué hacer y de lo que hacen, pueden aceptar puntualmente, o suelen 'meter la pata' con consecuencias de todos conocidas.
Creo que gestionar la autoridad, la verdadera autoridad, no es fácil. La Real Academia Española, define la palabra Autoridad, como el "Prestigio y crédito que se reconoce a una persona o institución por su legitimidad o por su calidad y competencia en alguna materia". En este sentido, ejercer la autoridad, conlleva el buen ejemplo de los progenitores, buscar el bien de toda la familia, estar al servicio de todos. Ya hemos hablado, en otras ocasiones, de la importancia que la pareja tenga un proyecto en el que se tengan en cuenta los valores en los que se quiere educar a los hijos, y la coordinación de ambos en poner los en práctica. Pero es que la buena autoridad familiar supone conocer bien a los hijos para saber lo que cada cual necesita, para saber lo que le conviene.
Y luego está la segunda parte, la verdad es que no es fácil gestionar el cariño, el verdadero cariño. También la Real Academia nos dice que cariño es la: "Inclinación de amor o buen afecto que se siente hacia alguien o algo". En nuestro caso de los padres hacia los hijos.Los hijos tienen que ser queridos, aceptados por su padre y su madre. Valorarles, comprenderles, saber esperar -pacientemente- en sus procesos de crecimiento muy diferentes en cada hijo e hija.
Tanto ejercer la autoridad como manifestar el cariño, va a suponer mucho diálogo, hablar y estar con ellos, gestionar los conflictos, saber poner los límites, trabajar los hábitos de higiene orden y limpieza. Educar en la cultura del esfuerzo y la exigencia, manifestar el afecto y los sentimientos con naturalidad, etc, etc.

domingo, 3 de marzo de 2013

LA IGLESIA EN LA QUE CREO, ESPERO Y DENUNCIO

En estos días que estamos esperando la venida de un nuevo Papa, por la ejemplar  renuncia de Benedicto XVI, me he animado a escribir sobre la Iglesia, a la que pertenezco y a la que tantas cosas le debo en mi vida. Ya se sabe que en esta coyuntura, la Iglesia, tiene la posibilidad de ir avanzando según la tendencia y el carisma del Papa elegido. Esperemos que el Espíritu de Jesús se haga notar, de forma especial, en esta ocasión. Por eso me ha parecido bien explicitar la Iglesia en la que creo, lo que espero de la Iglesia y, porque no, algunas sus cosas que me resultan 'chirriantes'. Y sin más preámbulos expongo:
Creo que el origen de la Iglesia, está en el Dios que nos presentó Jesús y que, a lo largo de la historia,  continúa su intervención a través del Espíritu de Jesús.
Creo que la Iglesia es la Familia de Dios y que todos somos iguales. Nadie es más que los demás y, nadie, es menos que los demás. Es lo que llamamos la Fraternidad de los Hijos de Dios y que tiene su origen -simbólico- en el Bautismo que recibimos.
Creo que en la Iglesia, cada uno de sus miembros, tiene una vocación querida por Dios para ser feliz y hacer felices a los demás. Sean hombres o mujeres; laicos, religiosos o sacerdotes; todos han sido llamados por Dios a la vida y a la Misión de anunciar el Reino de Dios, en este mundo que habitamos.
Creo que la Iglesia tiene que ser 'un icono' en el mundo: de la igualdad entre los seres humanos, de la apuesta y cercanía con los más indefensos, de la indignación y denuncia ante las injusticia y deshumanización existentes, es decir, que sea una 'conciencia crítica' del mundo globalizado y ejemplo de servicio solidario a los más débiles y marginados del sistema. En la opción preferencial por los pobres tiene su credibilidad la Iglesia en la que creo.
Creo en la Iglesia que se esfuerza por el diálogo con otras las Iglesias y que, juntas, forman el verdadero Pueblo de Dios. Creo que el camino y los puentes creados por el Ecumenismo, son las vías más adecuadas para alcanzar la unidad de todos los Hermanos y Hermanas de la única Familia de Dios.
Creo que la Iglesia tiene vocación universal y está llamada al diálogo con las otras Religiones, con los Humanismos ateos, para que todos los seres humanos lleguemos -desde nuestra identidad- a respetamos, a entendernos, y a construir la gran familia del género humano, en dónde la concordia, el amor y la paz sean las bases de una humanidad más justa y feliz.
Denuncio que la Jerarquía haya secuestrado y hecho exclusivamente suyo el ministerio sacerdotal, excluyendo a las mujeres del mismo y a las personas casadas.
Denuncio todo lo que son privilegios y ostentación  por parte de algunas personas dentro de la Iglesia, ya sean desde la Jerarquía o desde otras Instituciones o Asociaciones de carácter religioso.
Denuncio a los que se amparan en la Iglesia para practicar un espiritualismo, demasiado celestial, que les aleja de los demás y no se preocupan de la pobreza y la justicia en el mundo.
Denuncio a los que tanto compromiso por los demás les lleva a protagonismos de carácter ideológico, olvidándose del Referente por el que hacen las cosas y terminando por abandonar la barca.
Denuncio al clero que se cree con la primera, la del medio y la última palabra -en todo- y a los laicos y religiosos, que se callan porque es más cómodo no complicarse la vida.
Espero que con el nuevo Papa, la Iglesia vaya avanzando por los caminos de Dios.



domingo, 24 de febrero de 2013

LA RISOTERAPIA, UNA NECESIDAD COTIDIANA

El viernes por la tarde, tuvimos una sesión de risoterapia. ¡Qué bien lo pasamos!  Ya es la segunda vez que realizo esta actividad y creo que voy a tener que repetirla con más frecuencia. Reí, bueno, me reí un montón. Todo el grupo lo pasamos estupendamente. Me preguntaba si hacer o no esta reflexión y, al final, decidí que es bueno tratar estos asuntos tan humanos y que, a veces, lo tenemos un tanto olvidados, tal vez porque los consideremos triviales e intrascendentes. ¡Como para entretenerse en estos asuntos con la que está cayendo!
Pues resulta, que a lo mejor tenemos que reírnos más de lo que nos reímos. Demasiados son los problemas que nos abruman, cada día, como para estar fastidiado o con mala cara. ¡Vamos! Que como se descuiden los demás hasta les amargamos la vida. Voy comprobando que lo que tenemos en nuestro interior, al final, es lo que damos a los que nos rodean. Si tenemos un sentido pesimista de la vida, si somos muy problemáticos, si vivimos en continua tensión, casi estresados; si nos atrapa el trabajo, las obligaciones y no damos rienda suelta al tren de vida que llevamos..., pues va a resultar que todo eso que trajinamos es lo que 'volcaremos' a las personas que nos rodean. ¡Como si no tuvieran su vida ya bastante cargada!
Antes de las dinámicas que hicimos -que nos partimos de (la) risa con ellas-, nos hablaron de las excelencias de la risoterapia. No sabía que tuviese tantos beneficios para la persona. Por eso estoy, en que tengo que repetir. Pero no solo ayuda a la persona, también, su ámbito de influencia favorece la dimensión social de la misma. Se nos decía, entre las virtudes de la risoterapia, que la persona que ríe con frecuencia elimina la ansiedad, el estrés y las tensiones cotidianas y, si nos apuramos un poco, hasta dejan atrás la depresión y el pesimismo ante la vida. Ya por estas 'cositas' compensa reirse un rato. Y reirse de uno mismo, para empezar, pues ayuda a relativizar las cosas que nos agobian y a relajarnos.
Esto de los chistes, fue un buen invento de la sabiduría popular. Casi de los correos que me llegan, por Gmail, son de los que más valoro. Y me río, solo, pero me río. Y qué a gusto me quedo. Así entiendo los carnavales de Cádiz con el ingenio y el derroche de humor que se gastan. Se ve que el humor, el sentido positivo, ser optimista, la alegría contribuyen a llevar mejor la vida y las relaciones con los demás. Dicen los entendidos que con la risoterapia (lo que implica reirse varias veces a lo largo del día) se gana en calidad de vida, en bienestar. También, reirse, favorece el estado de ánimo positivo y la buena salud y que con la risa se  contribuye a la serenidad, sosiego y claridad mental. ¡A qué esperamos!

Que disculpen los del Lepe, pero estos chistes pueden hacernos reír:

1.- Van dos de Lepe en un bote.
- Oye Bartolo ¿Tú sabes porque los buzos se tiran al mar hacia atrás?
- ¡Joder hombre! ¡Si se tirasen hacia delante caerían dentro del bote!

2.-Dos leperos se encuentran en un camino. Uno llevaba una bolsa al
hombro.
- ¿Qué tienes en la bolsa?, dice el otro.
- Pollos, responde el primero
- Si acierto cuantos llevas ¿puedo quedarme con uno?
- Si aciertas puedes quedarte con los dos.
- Bueno, pues ... ¡cinco!

3.- CURVA PELIGROSA
Uno de Lepe conducía por un camino secundario, cuando vio un cartel
que
decía: 'Curva peligrosa a la izquierda'. Sin dudar, viró a la derecha.

4.- Un lepero entra un lunes en una zapatería y después de probarse
unos cuantos pares, elige unos italianos muy elegantes. Al entregárselos el
empleado le advierte:
- Señor, estos zapatos suelen apretar bastante los cinco primeros
días.
- No hay problema, responde, no los voy a usar hasta el próximo
domingo

5.- Uno de Lepe pregunta a su padre
- Papa, ¿Puedo salir a ver el eclipse?
- Está bien hijo, pero no te acerques demasiado.

6.- Se encuentran dos leperos
Sabes, al final encontré trabajo en Santiago.
- ¿De qué?
- De Compostela

7.- Llama un lepero por teléfono y le contestan
- ¿Si?
- Doctor, doctor, mi mujer está a punto de dar a luz
- ¿Es su primer hijo?
- No, soy su marido

8.- Le dice un lepero a otro
- Curro ¿Por qué no regaste el jardín?
- Porque está lloviendo a cantaros
- No seas vago, hombre, aquí tienes un paraguas.

9.- Se muere un lepero y se acerca un amigo al hijo.
- Lo siento.
- No, dejalo acostado, tal como está.

10.- Dos leperos de conversación
- Anoche ligué con una tía buenísima. ¡qué piernas!, ¡qué pechos!,
qué culo!
- ¿Y de cara?
- Ah, eso si, ¡carísima!.

11.- Se juzga a un lepero y dice el fiscal al acusado:
- A ver, ¿por qué disparó dos tiros contra su suegra?
- ¡Por qué no tenía mas balas!

12.- Dos leperos. Uno le pregunta al otro:
- ¿Qué llevas en esa cesta?
- Si lo adivinas, te doy un racimo.
- ¡¡ Croquetas!!

13.- Un lepero en el viaje de Colón.
- Almirante, quince carabelas se acercan
- ¿Una flota?
- No, flotan todas.

14.- Se hunde el barco y el capitán, que era de Lepe, le dice al
contramaestre
- Coja ese pico, rompa la ventanilla y larguémonos de aquí en una
barca salvavidas.
- Pero, ... mi capitán, aún hay mujeres a bordo.
- Si hombre, para joder estoy yo ahora.

15.- Dos de Lepe se van al bosque en busca de un abeto para navidad.
Después de dos horas dando vueltas, uno le dice al otro:
- Bueno, ¡ya está bien!. El próximo abeto que veamos lo cogemos tenga
o no tenga bolas de navidad.

16.- Coge un lepero el teléfono
- Hola. ¿Es el nueve, cuatro, dos, ocho seis, siete, nueve, uno,
cuatro.
- Si, si, no, si, si, no, si, no, si.

domingo, 17 de febrero de 2013

UN "FINDE" CON JÓVENES

Algunas personas tienen mucha suerte en esta vida. De vez en cuando, me uno a esta banda tan afortunada. Este fin de semana he estado con un grupo jóvenes, la mayoría universitarios, aunque algunos están trabajando. Nos hemos ido a Huelva, y cerca del pueblo de Niebla, hay una finca que se llama Pueblo de Dios. Allí hemos pasado el sábado y el domingo, tan contentos y satisfechos, que terminas ganas de repetir.
Dicen que esta juventud, la de ahora, es así o de de aquella otra manera. Lo que yo puedo decir, que tengo cierta perspectiva por la edad, es que la juventud tiene las mismas características siempre. Los contextos cambian pero los rasgos de la juventud permanecen. Y, además, no podemos generalizar, como si toda la juventud fuera igual en todos los sitios. Porque hay jóvenes y jóvenes.
Sin embargo, no quiero olvidarme de la realidad dura que tienen muchos jóvenes en la actualidad. Son numerosos los que buscan empleo y están penando en ir a buscar trabajo a otros lugares lejanos. Sin olvidar los que pasan por dramas y tragedias familiares. Hay que ser realista. Pero hoy no es mi propósito detenerme en ellos.
Lo que sí tienen la mayoría, en común, es las ganas de vivir, pasarlo bien, el ansia de utopía, la rebeldía con sus mayores, sus descontentos y críticas a los adultos, las denuncias a esta sociedad que les está engañando, quieren ir con la verdad por delante y son profundos cuando se 'ponen a tiro'. Si nos ha ocurrido a todos. Yo creo en la juventud.
Como decía, todo un fin de semana con mozos y mozas -que dirían en mi pueblo-, resueltos a dedicar un tiempo largo, a sí mismos, y a resituar su vida en el contexto de la fe. En las despedidas se manifestaba la satisfacción de: ¡Objetivo cumplido!.
El lugar se presta a estas cosas. La finca se halla en el campo, campo. No se oye nada más que los ruidos propios de la naturaleza. se huele a campo, se respira aire puro. Para deleite de la vista los almendros están ya en flor. Lo único que no acompañó fue el cielo, que con sus nubes, no nos dejó ver el sol y de noche las estrellas.
El silencio, la tranquilidad y la paz, favorecen este tipo de encuentros en el que uno busca la soledad, el aislamiento, el retirarse del mundanal ruido, que diría 'Fray Luís de León'. Se trataba de responder a dos preguntas que nos llevó su tiempo: ¿Quién soy yo? y ¿Quién es Jesús de Nazaret para mí? Faltó tiempo.
Qué ambiente más sano. Estar con los jóvenes es una dicha y un lujo como decía antes. Es que se te pega todo. Es la ocasión para 'removerse, actualizarse, ilusionarse... y tener esperanza en el futuro. Y es que sus alegrías, anécdotas, risas, ocurrencias, y preocupaciones, son una buena ocasión para gozar y disfrutar de la vida misma.
¡Como para no estar agradecido!