BARRIADA DE BELÉN - IQUITOS - PERÚ

BARRIADA DE BELÉN - IQUITOS - PERÚ
UN MINUTO DE FILOSOFÍA: “LOS SUEÑOS Y LOS RETOS ANIMAN EL CAMINAR"

domingo, 1 de julio de 2012

UNA TARDE EN LA PLAYA

Las vacaciones tienen eso, que puedes ir a la playa. Si algo tenemos en este planeta son playas. Me imagino la playa como la gran 'sala de estar de nuestra casa'. Digamos que, la familia humana, habita en una gran casa: la tierra, y tiene un gran salón, en el que la familia se reúne para charlar, divertirse, verse, jugar, hablar,... en fin, de todo un poco. Como en tantas cosas, nuestra madre tierra, sabía lo que hacía para que sus hijos disfrutaran y gozaran, de buenos espacios, para su ocio y tiempo libre.
Esta semana estuve en la playa, por la tarde, cuando el sol va de caída. La verdad, a mí mucho calor me molesta, además, soy de secano. Pero me gusta pisar la arena y meterme en el agua, sobre todo, cuando hay oleaje. Y lo había. Disfruto creyendo que lucho contra las olas. Siempre salgo perdiendo. Pero lo paso muy bien. Después me seco al sol y, a leer un poco. La lectura también tiene su buen ambiente en la playa.
Todo eso no quita que observe lo que hay a mi alrededor. Es otro de los ingredientes playeros.
En el 'gran salón' de la casa, que hablábamos antes, se dan cita -por derecho propio- todos 'sus inquilinos'. ¡Están en su casa! Y, la verdad, en sus rostros se ven sonrisas, distensión, serenidad, relajación. Se ve que están a gusto. Sus conversaciones tienen un tono amable. Alguna vez se oye un grito, porque los retoños se alejan más de la cuenta. Pero es un grito cariñoso. El ambiente es agradable. La gente va a lo que va.
Cuando uno llega a la playa, a cualquier playa, aquello parece un caos. Un auténtico caos. Hay gente por todos los sitios: niños jugando en la arena; sombrillas de todos los colores; personas mayores paseando o sentadas; las gaviotas esperando que se vaya la gente para aprovechar las sobras... Sin embargo, tal caos es la primera impresión. Uno mira más de cerca, y está todo controlado. De caos nada. Desde el bebé que está en el carrito, pasando por los adolescentes que se divierten en el agua y, continuando, por tantos hombres y mujeres que pasean por la playa; cada cual sabe con quién está y porqué ha ido a la playa. Digamos que es un caos controlado. Podemos hablar hasta de armonía. No hay muchas estridencias. La luz, el colorido, las cometas en el aire, los surfistas con sus tablas, los altavoces con sus consignas y músicas, las duchas para quitarte el salitre, los chiringuitos de madera vista, los pregoneros de los carritos de helados, o jóvenes (casi siempre africanos) que se ganan la vida vendiendo pulseras, gafas, un sin fin de cosas y baratijas. Todo un mundo en movimiento, en las mil direcciones, que da de si el espacio arenoso que nos convocó. 
Estar en la playa es entretenido. Uno se baña, toma el sol pero sin querer se entera de la vida de los demás. Podemos decir que se manifiesta la vida en todos sus registros. Da gusto ver la ternura de los padres para con los hijos; a los enamorados intimando, en lo que de margen da un sitio tan 'poblado'. Los abuelos acercando al agua a los nietos, que a veces no se quieren soltar de la mano, porque el oleaje parece un poco atrevido, bastantes niños haciendo castillos, que el agua se encarga de derribarlos, las torres de los 'vigilantes de la playa' con sus banderas de colores,...
En fin, grupos de personas aquí y allá jugando a las cartas, o poniendo la mesa para comer o merendar junto al agua; pues eso, la playa facilita todas estas cosas con jovialidad, buena convivencia y alegría por doquier. Claro que también tiene sus inconvenientes, pero la vida cotidiana nos tiene abrumados, como para traerlos a una tarde tranquila, con una brisa del mar tan agradable, y que te deja nuevo.
Para qué seguir, merece la pena ir a la playa.

domingo, 24 de junio de 2012

¡POR FIN,... LAS VACACIONES!


Aún me resuenan los aplausos, de los finalistas de 4º de la ESO; también me llegan los ecos, de la música y danza de los de infantil y primaria. Sonrisas, aplausos, fotos –muchas fotos- de  los familiares. Fotos para el recuerdo de una infancia y adolescencia que no volverán. Y con el cierre del telón, se acaba el curso. Ahora, a disfrutar de los frutos recogidos.
Con las vacaciones escolares, se inicia el período estival, en el que las familias dedicarán unos días de vacaciones especiales: se acercarán al pueblo, si viven en la ciudad;  irán a la playa o a la montaña, según los gustos y las circunstancias; o se quedarán en casa por que la economía no da para más.
Pero las vacaciones son vacaciones. Aunque quienes están en paro, dirán que ya está bien de tantas “vacaciones”. De verdad, lo siento. Sin embargo las vacaciones, son muy necesarias. Las personas anhelamos tiempos gratuitos, sin muchos compromisos y responsabilidades, sobre todo, las que nos vienen de fuera del hogar.
Hay algo de magia en esto de las vacaciones. Es una palabra agradecida y esperada. Y es que, en este tiempo estival, pese a los calores, rompemos la rutina del año. Hacemos un paréntesis en las tareas que nos ocupan todos los días y, aunque surgen otros conflictos, los abordamos con un talante más relajado.
También tenemos la experiencia de ir llenando -el ‘cajón de las vacaciones’- para hacer tal o cual cosa, y si nos descuidamos, las seguimos dejando para el año que viene. A mi modo de ver hay varias cositas que no debemos olvidar: La primera, una atención a la propia persona, no se trata de una obsesión, es que necesitamos tiempo para ver como llevamos la vida y las vacaciones tienen margen para ello. La segunda, la vida de pareja, otro gran capítulo de la existencia, se merece atenciones especiales, sin duda las vacaciones nos aportan una especial complicidad para ello. Y no digamos los hijos, todo el día con ellos, qué buena ocasión para estar juntos, disfrutar juntos, jugar juntos, pasear juntos, cuántas cosas se pueden hacer juntos y qué agradecidos son los hijos.¡Ah! y no nos olvidemos de los amigos, también las vacaciones son buenos tiempos para la amistad.
Por lo demás, hay gente que aprovecha las vacaciones en plan solidario: con campos de trabajo, voluntariado en ONGS o proyectos de cooperación y misioneros en el tercer mundo, en fin, que se abre un abanico de posibilidades todas ellas muy recomendables.  Pero, en otra ocasión hablaremos de las vacaciones solidarias, merece la pena.
En cualquier caso, las vacaciones son de gran utilidad para el crecimiento tanto personal y familiar como social y religioso, curiosamente, ahora se está poniendo de moda, el Camino de Santiago, una iniciativa en la que se dan muchos de los elementos de los que venimos hablando.
Buenos, pues lo dicho:
 ¡¡¡ FELICES VACACIONES !!!

domingo, 17 de junio de 2012

LA CÁRCEL PARA LOS POBRES, EL HOTEL PARA LOS RICOS



Se puede decir de muchas formas, pero la realidad es así. Naturalmente que hay excepciones. Cuando uno va de visita a la cárcel, los comentarios surgen espontáneos. No hace falta que preguntes. Te lo dicen: "Tengo que estar en la cárcel por lo que hice. Tengo que saldar las cuentas con la sociedad; pero no entiendo que los ricos, que han robado más que yo, sigan en la calle como si nada". Razón no les falta.
Que vivimos en un mundo injusto ya lo sabemos. Que la ley se aplica más "con los de abajo", que "con los de arriba". Es un hecho.
Ya sabemos que la democracia, es el sistema menos malo, comparado con otros; pero aún, es más malo, para los pobres que para los ricos. Si focalizamos el asunto en España, desde la familia real,  pasando por los jueces y continuando por los banqueros, políticos, sindicalistas, empresarios,..., no faltan quiénes se han llevando dinero a miles, (se emplea el eufemismo de desviado), han gestionando desastrosamente, han llevado a la ruina entidades financieras y, no solamente no les pasa nada, sino que continúan con buenos sueldos, suculentas dietas y fantásticas jubilaciones, "por su trabajo" claro. De vergüenza. Estas personas van a los hoteles, restaurantes de lujo, juegan al golf, viajan en primera,... pero la cárcel ni la huelen. Para eso tienen a sus buenos abogados, que conocen bien las leyes, 'que han hecho ellos' y se libran siempre, por supuesto.
Lo malo de los pobres - los que sí van a la cárcel – ya sea porque han robado; han hecho una atraco; están metidos en la droga; son violentos; van mal vestidos; tienen mala educación; son bastante brutos y rudos; no tienen papeles; viven en la calle; tienen pinta de “chorizos”;… sin la menor duda, son carne de cañón. ¡Cómo no van a ir a la cárcel, si son un cáncer para la sociedad!
 Pero los ricos, los de los hoteles; los de guante blanco; los de la ropa de marca, y muy cara; con su gomina, con sus relojes carísimos; bien educados, de modales finos y elegantes; los que hacen especulaciones y dejan si blanca, hasta el más pintado; los que manejan las finanzas, gestionan el gobierno, incluso hasta los ayuntamientos; los que están arruinando el país, los que hacen chanchullos, y encima son alabados: ¡Ésos sí que son listos! y, además, la cárcel les cae muy lejos de sus residencias de lujo.Una vez más: ¡Las apariencias engañan!
Lo paradójico de todo esto es, que con la crisis, no olvidemos que la han generado los ricos (sabemos a quiénes nos referimos); y resulta que los que están pagando los platos rotos son los pobres. Los que nos han metido en este embrollo, ni se van a resentir en sus economías particulares, ni van a dejar de llevar el tren de vida de siempre y, lo peor, no van a ir a la cárcel. Otra cosa, bien distinta, es la consecuencia para los pobres: Paro, desahucios, restricciones, hipotecas,… todo ello, un caldo de cultivo -casi cancerígeno- para la sociedad. Sobre todo si hay que mantener una familia y vivir con dignidad (no digo con lujos).
A estas alturas de la película, somos conscientes de que todo el mundo nos hemos pasado ‘un pelín’ y que hemos vivido (casi acostumbrado a vivir) por encima de nuestras posibilidades. A lo mejor de esta situación aprendemos la lección. Pero, igual se tenían que resentir -mucho más- los ricos que los pobres.
¡Atención! Ni todos los pobres van a la cárcel, hay mucha más gente buena y honrada.  Ni todos los ricos van a ”los hoteles”,también hay mucha gente honesta y responsable.

domingo, 10 de junio de 2012

10 DE JUNIO DÍA MUNDIAL DE ACOHÓLICOS ANÓNIMOS (... Y OTRAS ADICCIONES)

Con la que está cayendo, parecería que surgen, por doquier, numerosas adicciones. Si hubiera que poner en cartelera, la más emblemática, sin duda, la de Alcohólicos Anónimos, ocuparía el primer puesto. Es clásica la imagen de un grupo de personas que se sinceran, para ayudarse a superar su problema con el alcohol.

Nos dice Wikipedia, que "Alcohólicos Anónimos es una comunidad informal de enfermos alcohólicos, no lucrativa, espiritual, que realiza reuniones y acciones entre sus miembros con el fin de ayudarse mutuamente para abandonar el alcoholismo mediante terapia de grupo. Surgió el 10 de junio de 1935, en Akron (Ohio, EE. UU.) en una reunión entre Bill W. y Dr. Bob, en la casa de éste."
Con el tiempo, lamentablemente, han ido surgiendo otras "comunidades terapéuticas". Las adicciones han existido desde siempre, tal vez sea ahora, cuando se están tomando en serio y se les está dando las soluciones adecuadas.
La imagen del borracho, la foto del drogadicto, la persona obsesionada por el sexo, el icono del adolescente enganchado al móvil, la 'maquinita' del ludópata y, no digamos, la manía de estar a la última con las modas, las marcas, las compras compulsivas o las redes sociales; son expresiones de lo que estamos hablando. Desde luego Internet, te da posibilidades y entretenimiento para conocer, en profundidad, cada una de ellas.
En lo que acabo de decir, me he movido -como en los telediarios- a dar información. Pero yo quisiera que cayésemos en la cuenta, del drama humano que hay detrás de cada adicción. Sea la que sea.
La vida me ha llevado a conocer, tanto hombres y mujeres, como adolescentes y jóvenes, 'tocados del ala', 'rotos por dentro', 'agentes de destrucción' en el ámbito familiar y en el grupo de amistades. Realmente, más que drama es una tragedia. La persona con adicciones: borracha, drogadicta, ludópata,... es la primera que sufre las consecuencias de su adicción. En muchos casos pierde el norte. Muchos hombres y mujeres tiran la toalla, abandonan la posibilidad de "renacer". Se van de casa, prefieren vivir en la calle, no quieren o no pueden abordar su situación para superarla. No se quieren liberar de su problema.
No todo el mundo sigue el camino de la evasión. Hay familias, amistades, instituciones que de forma sistémica o en red que se llama ahora, se coordinan y, con la necesaria colaboración de la persona afectada, acompañan al familiar y al amigo para que supere su adicción. Los resultados son sorprendentes y, a la vez, esperanzadores.
Conocer a niños y niñas, que temen, cuando sus padres van a casa borrachos o drogados; saber de parejas, que tiemblan, cuando uno de ellos viene tarde y, lo peor,  'a saber cómo viene', porque los gritos y las palizas están asegurados. Conocer matrimonios desestructurados, rotos, arruinados como consecuencia de cualquiera de las adicciones; constituye, en primer lugar una tragedia para ellos y, sin duda, un experiencia no deseable y, también, aborrecible. Pero que está ahí.
Hoy es el día para agradecer la creación de Alcohólicos Anónimos. Su iniciativa ha cundido, y a lo largo de todos estos años, han surgido nuevas asociaciones, instituciones y, sobre todo, la conciencia de la sociedad de que todos sus miembros son valiosos y , por lo tanto, hay que apostar por ellos y darles nuevas oportunidades, para que retomen su vida y reconstruyan su futuro. Estamos en ello.


domingo, 3 de junio de 2012

ESTRELLAS SOLIDARIAS


 

Sí, las estrellas también son solidarias. La otra noche tuve la suerte de palparlo y constatarlo. Estrellas bebés, estrellas infantiles, adolescentes y juveniles, estrellas adultas y mayores. Todas las estrellas se pusieron de acuerdo y... se solidarizaron.

Hay eventos que pasan, sin pena ni gloria, y nadie se acuerda de ellos. Sin embargo, los hay que configuran y dejan huella, tanto en las personas como en las organizaciones que los promueven y los llevan a cabo. La Noche de las estrellas, que celebramos en el Hogar la Salle de Jerez, sin duda, se sitúa entre los que marcan y dejan buenos recuerdos.
No, si el mundo no va a cambiar por una noche. Pero la solidaridad brilló -con más luz- que otros días. Se trataba de una cena, cuyos beneficios, aliviarían por un tiempo, las cuentas de la Asociación. Acoger en un Hogar -su nueva casa-  a jóvenes de la calle y, además, extranjeros; planificar un Centro de día, con chavales que le van quedando pocas oportunidades para subirse al tren de la sociedad y organizar en la prisión, de Puerto III, talleres para ayudar a los internos; como se imaginarán, todo ello requiere una economía suficiente para hacerlo posible.
Nos desbordaron las previsiones y expectativas. Muchas familias solidarias traían a sus hijos, que atendidos por jóvenes voluntarios, les hicieron felices durante unas horas. La pericia y recursos del escultismo contribuyó a ello. El voluntariado que, durante todo el año están al pie de cañón, no escatimaron su tiempo para atender a tantas personas que llenaban el jardín. Los jóvenes del Hogar, conscientes de lo que estaba pasando, estaban al quite para que todo estuviera a punto. Todo el mundo arrimaba el hombro, para que la noche fuera un éxito. Y lo fue.
Que estamos en crisis, ya estamos aburridos de escucharlo. Pero que haya tanta generosidad, en tiempos de crisis, es digno de manifestarlo en voz alta. Hay mucha gente que pasa necesidades. Ahora se acentúan más con los dichosos recortes. Pero, también es verdad que muchas personas, están ahí, para ofrecerte su ayuda, ya sea con su tiempo, ya sea con su dinero. Cosas que hay que reconocer y agradecer.
Hasta la buena música y cantaoras voluntarias, contribuyeron al buen ambiente. Se veían caras sonrientes, conversaciones cordiales. La amabilidad se hacía presente cuando se tenía que esperar para ser atendidos. Las estrellas brillaban con alegría, através de ojos luminosos, saludos cariñosos, abrazos fraternales. Una cena solidaria fantástica.
¡Qué noche más feliz!
Estoy seguro, de que estrellas de este tipo, acá y allá, están llenando el cielo con la esperanza de un mundo mejor.

domingo, 27 de mayo de 2012

TE NECESITO PARA SER YO, ME NECESITAS PARA SER TÚ

Mi experiencia personal me ha confirmado, desde siempre, que los otros (el tú para mí) me han ido configurando y me han ayudado mucho: familia, profesores, amigos, compañeros... Asimismo, soy consciente de que, personalmente, a las personas que se han relacionado conmigo les he aportado elementos que también les han ayudado a su configuración personal. Para bien o para mal, la interacción entre las personas tienen esta finalidad.Y esto ocurre desde nuestro nacimiento.
Si existimos es porque dos personas se pusieron de acuerdo. La complicidad de mi madre y mi padre, me hicieron posible. En el origen de todos los seres humanos están un "yo y un "tú. Y la presencia, de los otros "tú" en nuestras vidas, hace posible nuestra realización y crecimiento como personas. Nos necesitamos. No es una reflexión filosófica el tema de hoy, se trata -más bien- de la experiencia cotidiana.
Que somos seres en relación, no es un descubrimiento. Cualquier persona se mueve, a la vez, en varios círculos de relaciones: La familia, los amigos, los vecinos, la empresa, un club deportivo, una ONG, la  asociación juvenil, el sindicato, un partido político, la religión, la asociación de madres y padres de un colegio, el foro cultural, los amantes de las antigüedades,... Y es que no puede ser de otra manera. No somos islas.
Otra cosa es cómo nos relacionamos en todos esos ámbitos. Es verdad que hay expresiones que lo quieren decir todo, pero no lo consiguen: ¡Ay del solo! Nos grita la sabiduría popular; pero, a continuación, escuchamos: ¡Es mejor estar solo que mal acompañado! A mi entender, ambas expresiones, recogen la ambivalencia que se da en nuestras relaciones.
Te necesito para ser yo, es la conclusión a la que llegamos con nuestra pareja, con nuestras amistades, con nuestros hijos, con nuestros alumnos, con nuestros compañeros de trabajo, con nuestros colegas de ocio y tiempo libre. Claro que la intensidad de nuestras relaciones, no es la misma en todos estos ámbitos, pero cada una de las personas, en su contexto, me aporta reconocimiento, confrontación, afecto, ánimos, críticas, cariño, relajación, diálogo, aceptación, rechazo,... que me afectan y me hacen reflexionar, acerca de cómo llevo las cosas en mi vida. Todo lo cual me interpela y me ayuda a crecer como persona
Me necesitas para ser tú, es la conclusión a la que llegamos con nuestra pareja, con nuestras amistades, con nuestros hijos, con nuestros alumnos, con nuestros compañeros de trabajo, con nuestros colegas de ocio y tiempo libre. Aquí lo importante es cómo estoy yo con las personas que me rodean. ¿Cómo es mi presencia? Porque, lo que aporto a los demás, también les afecta. Mis alegrías, mis penas, mi cercanía, la confianza que doy, las mismas miradas que dirijo, la empatía, mis enfados o cabreos, el cariño que doy o quito, mi frialdad o ternura,... todo ello constituye mi aportación al otro, al "tú" que son los demás.
Construyamos una interacción, que pueda favorecer nuestro crecimiento, en vez de frustrar la maduración junto con los demás. Las relaciones interpersonales pueden ser de calidad y gratificantes, o por el contrario, constituir un muro que destruye todo lo bueno que podemos dar, o bien, que nos vienen del otro. Somos para los demás y los demás son para nosotros. Pero hay que saber estar con los demás y  facilitar dicha interacción. Y, como todo, estos asuntos también se aprenden.

domingo, 20 de mayo de 2012

LOS CONTENEDORES: LA DESPENSA DE LOS POBRES



Cuando me acercaba a tirar la bolsa de la basura, vi una persona mirando el contenedor; le di las buenas noches y entonces, sin mirarme, se volvió, acachó la cabeza y se marchó. No pude verle bien el rostro. Me lo imaginé avergonzado. De verlo por la calle, no hubiera llamado la atención. Vestía normal. Como yo. No tenía la imagen de un vagabundo. Pero estaba allí, rebuscando, absorto, en el interior del contendor.
En otras ocasiones, alrededor de los contenedores, hay personas buscando chatarra, cartones, ropa, muebles,...  parece que viven de recoger lo que a otros nos sobra. Igual lo venden o lo reciclan para su casa. Lo que está claro es que lo aprovechan.
Siempre hemos visto a gente en los contenedores. Era una imagen que casi estaba en el paisaje  del barrio. Pero en los últimos tiempos, se ve con más frecuencia a personas que, anteriormente, se acercaban a tirar la basura y ahora, acuden -con sigilo- a encontrar algo de provecho. Incluso puede tratarse de comida.
Resulta embarazoso imaginarse, que puede haber seres humanos, vecinos tuyos, que se alimentan de tus sobras (Me resulta duro escribirlo, pero habrá que ver lo que tiramos y cómo lo tiramos). Esto de la crisis nos puede sorprender con situaciones antes impensables o inimaginables. Sabemos de las numerosas instituciones, como el Banco de alimentos, Caritas y otras; que con sus comedores sociales, atienden a familias que están en los umbrales de la exclusión. El caso es que la marea va llegando a las clases medias.
Que la despensa de los empobrecidos, esté en plena calle o en los comedores sociales, nos tiene que hacer pensar, sobre la gravedad a la que nos está llevando una economía,  pensada más en la usura y en los propios intereses,  que en las necesidades, incluso básicas, de las personas. Algo está fallando. No creo que el hombre de la otra noche, ‘quiera ir por gusto’ a la basura. Su dignidad la hace esperar a la noche. Y evitar testigos.
Cada cuatro años  votamos a unos políticos a los que les encomendamos  la tarea de que arreglen las cosas. A través de los impuestos, les damos nuestro dinero para que lo administren bien. Me temo que la gestión no está siendo la más idónea. Hay muchas interferencias e intereses. Al final no sabemos, si la última palabra, la tienen los políticos o los economistas. Dicen que la economía rige los destinos, tal vez sea sí. Pero yo dudo de que los políticos, tengan la voluntad de ejercer sus responsabilidades. A mi entender, una maraña de intereses creados les tiene ‘aprisionados’. Nos dicen que no hay dinero, pero luego te enteras de que, para lo que ellos quieren (razones políticas), no solo tienen, sino que además lo derrochan y despilfarran.
No crean, no me he alejado mucho de la historia de los contenedores, he tratado de buscar respuestas a tal situación. Es verdad que están mal vistos los ‘perro-flautas’, los anti-sistema, los indignados del 15-M. Pero,… alguien tiene que salir a la calle o escribir en la prensa, o en los medios de comunicación, o en el Facebook, o en el Tuenti, o en el Twitter... No podemos ni ocultar ni callar la realidad, cada vez más presente y más cercana. Te invito a ver el vídeo. No tiene "desperdicio".