BARRIADA DE BELÉN - IQUITOS - PERÚ

BARRIADA DE BELÉN - IQUITOS - PERÚ
UN MINUTO DE FILOSOFÍA: “LOS SUEÑOS Y LOS RETOS ANIMAN EL CAMINAR"

domingo, 11 de abril de 2021

 


No, amigos, no se trata de hacer de cronista, de la infancia esclavizada en la Edad Media. Se recurre a la historia para aprender de ella, pero no es el caso. En esta ocasión, mi reflexión es de escandalosa y rabiosa actualidad.
El lamentable origen, de este día Internacional de la infancia esclavizada, es muy reciente: El 16 de abril, de 1995, las mafias textiles dedicadas a la explotación infantil, asesinaban a un niño pakistaní, de 12 años, su nombre: Iqbal Masih.

Iqbal Masih, pese a su corta edad, había denunciado la situación de esclavitud en la que estaban él y numerosos niños, haciendo alfombras, para las mafias que acabaron teminando con él. Empresarios sin escrúpulos que no piensan en nada más que sus propios intereses y no miran por los demás, aunque sean niños y niñas... pobres.
La realidad denunciada es que tanto en Eurasia, como en América y en África, hay millones de niños esclavizados. Desde su más tierna infancia (con cinco añitos, casi es tarde para empezar a explotarlos)son llevados a las minas, a los campos, a empresas de todo tipo: calzado, ropa, material deportivo,... cualquier oficio es bueno para que abandonen su ¿hogar?, su ¿familia?, la ¿escuela?, sus juegos,... y se pongan a trabajar 8, 10 ó 15 horas diarias. ¡Hay que ganarse la vida! Pero de qué vida estamos hablando.
Este día es la ocasión, para recordar con indignación, a los muchos chicos y chicas que son reclutados, como guerrilleros, en los conflictos bélicos que organizan sus padres, sus políticos, las multinacionales, en definitiva, los adultos que deberían responsabilizarse de su buena educación y crecimiento como personas.
También es el día para denunciar, con rabia, la explotación que numerosas niñas, desde su más tierna infancia, son "vendidas" al comercio del sexo-turismo y la prostitución infantil. ¿Cómo será su futuro? No es difícil imaginárselo. Por cierto, todo esto es un negocio que mueve en el mercado millones y millones de euros, dólares,... y, sin la menor duda, los promotores son abogados, políticos, empresarios, familiares, banqueros, mafiosos, etc, etc. Mala gente en su conjunto.
Niños y niñas, adolescentes y jóvenes, que son explotados, esclavizados, vendidos, secuestrados. Les han robado la infancia, la escuela, su eduación, sus juegos, sus travesuras, sus derechos, en definitia, su dignidad como personas.
Las estadísticas nos hablan de cifras escandalosas: más de 400 millones de niños hasta 14 años, de los cuales en torno a 130 millones, tienen, como mucho, 5 añitos. Para una mejor actualización de todos estos datos, el vienes que viene, 16 de abril, nos los dirán mejor, las televisiones, la prensa, y las redes sociales.
A veces me pregunto, ¿qué me aporta a mí tanta miseria humana y explotación infantil?: ¿Calzado y ropa?, ¿Material deportivo?, ¿Petróleo, cacao, café? ¿Por eso necesitamos el comercio justo? Les dejo la posibilidad de hacerse más preguntas.

No olvidemos que formamos parte y también nos beneficiamos del sistema económico -cada vez más globalizado- que permite todos estos abusos, sobretodo, cuando se miran más los beneficios económicos que los valores éticos de las personas, en este caso de la infancia.
¿En qué medida nuestro bienestar (directa o indirectamente) no está afectado de toda esta historia?

domingo, 4 de abril de 2021

CREO EN JESÚS RESUCITADO Y LE PIDO VALOR PARA SER SU TESTIGO



Sí, Jesús ha resucitado, y la Fe cristiana se basa en esta contundente afirmación. En su primer discurso, el apóstol Pedro, proclama: “A Jesús lo resucitó Dios y todos nosotros somos testigos” (Hch 2,32)

Sin la resurrección de Jesús de Nazaret, no existiría la Iglesia, no habría cristianos, no funcionarían las parroquias, las escuelas católicas, ni existirían las distintas instituciones y ONGs, relacionadas con el cristianismo, como Caritas y Manos Unidas… En este sentido,  Pablo, dijo: “Si Cristo no hubiera resucitado, vana seria nuestra fe” (I Corintios 15,14).
El Dios cristiano, Padre, Hijo y Espíritu Santo, autentifica todo lo que había dicho y había hecho, durante su estancia en la tierra, Jesús de Nazaret. El Dios encarnado no acaba con el fracaso de la muerte –como si hubieran tenido razón los que le condenaron a muerte y le crucificaron-. No. El Dios encarnado, garantizó y avaló toda su Misión con la RESURRECIÓN.
Hay unidad y continuidad entre Jesús de Nazaret y Cristo resucitado. Esta es nuestra fe. Y si Jesús resucitó, nosotros también resucitaremos. Jesús venció a la muerte.
De una forma, un tanto original, me gustaría señalar las 15 estaciones que expresan el Misterio del Dios encarnado, dando unidad a toda la vida de Jesús de Nazaret:

1. EL FINAL DE JESÚS: LA RESURRECIÓN, siendo la expresión máxima de la Buena Noticia.
2. Pero antes: FUERON LA PASIÓN Y LA MUERTE, sin duda, consecuencias lógicas de la coherencia de vida que llevó.
3. Pero antes: FUE LA ÚLTIMA CENA, símbolo de la Nueva Alianza y manifestación plena de su servicio y entrega. En este contexto nos da el nuevo mandamiento del amor.
4. Pero antes: NOS ENSEÑÓ A ORAR: desde su propia experiencia, con la oración del Padre nuestro, verdadera síntesis de sus enseñanzas.
5. Pero antes: FUE LA PREDICACIÓN, de un Reino Dios, en el que proclama a un Dios, como Padre y Madre, que ama con entrañas de misericordia a todos sus hijos e hijas y quiere la felicidad para toda su familia.
6. Pero antes: FUERON LOS MILAGROS, verdaderos signos de la presencia y el obrar del Dios del Reino.
7. Pero antes: FUERON LAS PARÁBOLAS, relatos que nos marcan el camino para la construcción de Reino de Dios.
8. Pero antes: FUE A LA SINAGOGA Y AL TEMPLO, a dar su testimonio, aunque le acarrease problemas y le complicaran la vida.
9. Pero antes: FUE POR CAMINOS, PUEBLOS Y CIUDADES, haciendo llegar a todo el mundo La Buena Noticia, especialmente, a los pobres, excluidos y necesitados.
10. Pero antes: FUE LLAMANDO A LOS DISCÍPULOS, futuros continuadores de su Misión y germen del Pueblo de Dios.
11. Pero antes: INICIÓ LA MISIÓN DEL REINO, sintiéndose enviado por el Espíritu y cumpliendo, así, la voluntad de su Padre.
12. Pero antes: FUE AL DESIERTO, preparándose, desde el silencio y la oración, para la Misión que tenía encomendada.
13. Pero antes: DEJÓ SU PUEBLO Y SU FAMILIA, como exigencia previa para desempeñar la tarea del Anuncio del Reino.
14. Pero antes: CRECIÓ COMO UN HOMBRE MÁS, mostrando su condición humana ante sus familiares y vecinos.
15. Pero antes: SE ENCARNÓ, como máxima manifestación de un Dios, que tanto nos amó, "que nos envió a su Hijo único para que nos diera vida" (1 Jn 4,9)

domingo, 28 de marzo de 2021

 

 

SEMANA SANTA: ALGUNAS REFLEXIONES

Para los cristianos es la semana grande. Durante estos días, quienes seguimos a Jesucristo, tenemos la ocasión de recordar los últimos días de la vida de Jesús de Nazaret.
Cuentan los evangelios que “pasó haciendo el bien”. Sin embargo lo mataron en la cruz. Pero, antes de matarlo, lo torturaron, lo vejaron, le insultaron,… y, encima, le crucificaron entre dos ladrones. Murió como un excluido, rechazado por la sociedad y por la religión de su tiempo. Señalado como maldito, por las autoridades religiosas y políticas. Le crucificaron como a un malhechor y como persona “non grata” en el sistema.
Los entendidos, dicen que se ganó a pulso su muerte. Que la vida que llevó no podía acabar de otra forma. Pero la vida que llevó, resulta, que estuvo –toda ella- comprometida por los pobres y las víctimas de la sociedad en la que le tocó vivir. Su pasión por los pobres –no para ser pobres como ellos, sino para liberarles de su pobreza y humanizarles como personas, le acarrearon múltiples problemas.
Él mismo, lo proclamó al inicio de su misión: “El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido para que dé la Buena Noticia a los pobres; me ha enviado a anunciar la libertad a los cautivos y la vista a los ciegos, para poner en libertad a los oprimidos, para proclamar el año de gracia del Señor”. (Lc 4,18-19)
Y guiado por ese mismo espíritu, empeñó el resto de su existencia a favor de los que no cuentan en la sociedad y son rechazados, por la misma, de mil maneras.
La Buena Noticia que les anunciaba pretendía abrirles puertas, ilusionarles con una vida llena de esperanza, y hacerles ver que la felicidad, también, era para ellos. Simultáneamente, las denuncias que hacía a los ricos, poner en evidencia y desenmascarar las hipocresías de los hombres de la religión oficial, y señalar a las diversas autoridades como culpables de dicha situación , le fueron creando múltiples dificultades. Su coherencia -hasta el final-, le llevó a la muerte.
Pero la Semana Santa no acaba con la muerte de Jesús. Desde nuestra fe, esta semana de pasión y muerte, termina con la resurrección. No hay que olvidarlo. La apuesta de Jesús por una humanidad nueva, no fue en vano. Con su resurrección validó todo lo que había sido su vida, y podríamos afirmar, que invalidó todo aquello, de la sociedad y la religión, que influyó en su muerte.
Por consiguiente, pienso, que si recordamos todas estas cosas en Semana Santa, sobre todo, cuando salgamos a ver las procesiones a las calles, en las que se representan los distintos misterios de la pasión, muerte y resurrección de Jesús, tiene que ser con la idea de continuar con la Misión de Jesús. 
Sin la menor duda, en el siglo XXI, la sociedad y el sistema global, en el que vivimos, sigue generando pobres, marginados, excluidos, seres humanos que se mueren de hambre, o violentamente en las guerras. Sigue habiendo enfermos, inmigrantes y extranjeros, presos,… todos ellos rechazados y olvidados por la misma sociedad que los ha creado.
Sin duda, Jesús seguiría tomando partido por todos ellos y, entonces, quienes decimos que seguimos a Jesús, no nos cabe otra salida que hacer lo mismo… si deseamos seguirle, claro: ¡Pasión, muerte y… resurrección!

domingo, 21 de marzo de 2021

LOS POLÍTICOS ¿HIJOS LEGÍTIMOS O ILEGÍTIMOS DE LA SOCIEDAD?

Es una pena, pero están insoportables. Los hemos elegidos para resolver los problemas de la sociedad, y resulta, que están empeñados en crear muchos más problemas de los que ya tenemos.

En el fondo, cada sociedad tiene los políticos que se merece, parecida frase la he escuchado en la radio, en relación a otros asuntos, y estoy de acuerdo en lo que a nuestros políticos se refiere.. 

Que son nuestros hijos, nadie lo discute. Por consiguiente son legítimos. Pero se están aplicando cada día para ellos mismos, deslegitimarse. Son o se han vuelto malos hijos. Es una pena, porqué conozco a bastantes políticos que son excelentes y buenas personas y que se esfuerzan por hacer muy bien sus tareas. No hacen mucho ruido en sus obligaciones. Éstos es una pena que no estén en los puestos claves de los partidos. Me imagino que en el margen que tienen ejercerán la 'oportuna crítica' entre sus filas.

Por la edad que tengo, voté la constitución que tenemos y en las primeras elecciones. He visto, escuchado y leído mucho de lo que han dicho y han hecho los políticos. Siempre han existido los rifirrafes, pero tanto ensañamiento, insultos, despropósitos (desde la extrema izquierda, hasta la extrema derecha  pasando por el llamado centro) nunca los visto. 

Pero claro, los políticos, nos representan. Son de nuestra misma madera, están hechos a nuestra imagen, luego si aplicamos el arte del silogismo, no quiero decir más.

Naturalmente, que si hay elecciones tiene que gobernar la mayoría, pero no por ser la mayoría tienen la verdad en todos los asuntos que conciernen a la sociedad entera. Digo yo, que las minorías, tendrán algo que decir en asuntos que nos afectan a todos. 

Lo del bien común, lo del consenso después de un laborioso diálogo, lo de crear puentes para transitar todo el mundo, creo que lo habrán estudiado en alguna asignatura en la carrera universitaria que han hecho. Porque estos asuntos para cuando son. Un ejemplo que clama al cielo es la EDUCACIÓN EN ESPAÑA. Por lo que venimos constatando las leyes educativas no son para todos los españoles, sino para el partido que gobierna y sus afines. Así nos va.

Pero lo que da vergüenza ajena, son los insultos. Se justifican -todos- diciendo que en la libertad de expresión tienen cabida las palabras 'gruesas' que se dirigen, pero tales groserías no tienen justificación lo diga quién lo diga y aunque esté en las leyes. Están para construir, progresar en el bien común de toda la sociedad, no para destrozarla.

A veces pienso, y me pregunto ¿y si los políticos son la imagen que refleja el espejo de la sociedad?

Para mí, que la buena educación, que debería ser la máxima preocupación de la sociedad, para facilitar la buena convivencia y el respeto entre los ciudadanos, no está suficientemente valorada, tanto en el seno de las instituciones sociales (empezando por las familias) como en en el buen hacer que se espera de los políticos en su ejercicio cotidiano.

Sigo creyendo en la política. Sigo creyendo en los políticos. Aunque nos que mucho por hacer. Nos estamos jugando el futuro.

domingo, 14 de marzo de 2021

DE LOS TRES AMORES DE MI VIDA



 La Cuaresma nos invita, como un espejo, a mirar con atención nuestra realidad personal, en el caso del espejo, miramos nuestra imagen externa (la que ven los demás), en el caso de la cuaresma , la mirada es hacia nuestro interior (la vemos nosotros solos).

Es un tiempo , la Cuaresma, que nos confronta e interpela, bueno, para el que quiere confrontarse e interpelarse, que no todo el mundo está por la labor.

La vida me está llevando a simplificar las cosas, no es fácil, hay que tener determinación, como en todo lo que nos pasa y somos; en este caso, mi preocupación es plantear las cosas fundamentales, o sea, las que fundamentan mi vida y, una vez definidas, ver cómo las estoy traduciendo en mi vida, en el día a día.

Como sabemos, la alternativa que presentamos los que seguimos a Jesús, se basa en el mandamiento del Amor. Es el amor y nada más que el amor, la medida de nuestra vida cristiana. Por eso que no es una novedad lo que voy a señalar en estas líneas dominicales. Lo novedoso es que, para mi camino cuaresmal, me recuerdo a mí mismo, la importancia que tienen los tres amores de mi vida y cómo estoy amando a cada uno de ellos. Al día de hoy lo percibo así:

Mi primer amor es Juan Bautista. Mal empezamos sino me quiero, sino me amo. No es fácil este primer amor. En estos tiempos que vivimos, lo que digan los  influencers , cuenta más que tus propias convicciones, y con tantas llamadas que nos llegan de fuera que predican la comodidad, el consumismo, la egolatría, la verdad que no te favorecen el que hagas una buena reflexión sobre cómo va tu crecimiento personal. Porque las incoherencias hay que desenmascararlas, la aceptación de las propias limitaciones no es fácil, perdonarse cuando uno es consciente de haber metido la pata tiene su coraje y tratar de superarse ante el desánimo que te llega, requiere mucha determinación. este primer amor requiere de tiempo y paciencia.

Mi segundo amor son Los Demás. por los demás entiendo la familia, la comunidad en la que vivo, mis amigos, compañeros de trabajo, vecinos, las personas que me vienen de otros continentes sean negros o blancos, ricos o pobres, creyentes o no creyentes, y como no, la misma naturaleza, la casa común en la que habitamos. Como decíamos antes, hay muchas llamadas externas que no favorecen la cultura del encuentro, al revés, te plantean que es mejor desentenderse del mundo que te rodea, como dice el refranero, 'que cada cual aguante su vela', tú vete a lo tuyo y practica la indiferencia, así no te complicas la vida. Los demás, en todo caso, están para aprovecharse de ellos. Mal asunto. Amar en este caso, conlleva la hospitalidad, el diálogo, la comunicación, el respeto, la integración, el perdón, y todo aquello que favorece la convivencia y la solidaridad. Esto tiene tela.

Mi tercer amor es Dios. Sí, soy creyente. Muchas de las personas con las que vivo, también lo son. Para mí creer en Dios lo es todo. Es más los otros dos amores que acabo de señalar, no los interpretaría de la misma forma, si no fuera creyente. Como nos enseñó Jesús de Nazaret, mi Dios es padre y madre,  y siento que me ama y quiere que sus hijos seamos felices. Por eso entiendo que el amor a Dios pasa por el amor a sus hijos e hijas. Su sueño es que su familia sea plena, por eso comprometerse a construir la fraternidad es la mejor expresión del amor al Dios de Jesús. Ahí están las Bienaventuranzas es la mejor propuesta que me presenta Dios para que le ame con la totalidad de mi vida. Yo quiere ser ese hijo que se comprometa a ello. Seguro que la oración me va a seguir ayudando

¡Ojalá! estos tres amores los siga manteniendo, cuidando y amando como se merecen.


domingo, 7 de marzo de 2021

MI HOMENAJE A TODAS LAS MUJERES DE AHORA Y DE TODOS LOS TIEMPOS

 


La mujer, desde su nacimiento, ya está estigmatizada. Casi todas las culturas y religiones la tienen discriminada, en mayor o menor medida. Durante siglos, mejor dicho, durante milenios, la mujer siempre se ha llevado la peor parte en este planeta que habitamos. Por consiguiente voy a partir justificando este día dedicado a la mujer. ¡Ya era hora!

El Día internacional de la mujer (trabajadora), la verdad es que no está muy claro su origen. Difieren hasta las distintas fuentes, Ni siquiera en el título se ponen de acuerdo. En todo caso, hay consenso en aceptar que, a finales del siglo XIX y los primeros años del siglo XX, fue surgiendo, en el mundo laboral, un movimiento reivindicativo por parte de las mujeres, para alcanzar la igualdad con los hombres. Esta situación se fue extendiendo a todos los ámbitos de la esfera social. En España hay que esperar a 1978, para que las leyes regulen sobre la igualdad entre los hombres y las mujeres.

Y Qué nos dice la ONU que, desde su fundación, está liderando este proceso de liberación e igualdad entre la mujer y el hombre: “La Carta de las Naciones Unidas, firmada en San Francisco en 1945, fue el primer acuerdo internacional que proclamó que la igualdad de los sexos era un derecho humano fundamental. Desde entonces, la Organización ha contribuido a crear un legado histórico de estrategias, normas, programas y objetivos concertados internacionalmente para mejorar la condición de la mujer en todo el mundo”. 

Dando un paso más, vemos que en el siglo XXI, aún, no podemos cantar victoria. Sí, hemos avanzado un poquito, no lo vamos a negar, pero un poquito. Incluso en las sociedades que llamamos “avanzadas”, “desarrolladas”, “del primer mundo”… lo de la igualdad plena… está por llegar. Y no me siento pesimista. ¡Cuidado! Que no soy feminista radical. Soy un hombre que cree en la igualdad de todos los seres humanos, sean hombres o mujeres, negros y blancos, cristianos y budistas, ateas y musulmanes, pobres y ricos… afirmo -en todas las personas- la misma dignidad y los mismos derechos.

Les confieso que me gusta, cuando puedo, consultar la prensa digital, ver los telediarios, oír la radio y sigo constatando -LAMENTABLEMENTE- que a lo largo y a lo ancho del planeta: 

  • las mujeres son víctimas mortales a manos de sus parejas (machismo);
  • el analfabetismo tiene mayor incidencia en las mujeres;
  • se les sigue mutilando como si fueran animales (ablación del clítoris);
  • no se les da el mismo protagonismo que a los hombres en muchas religiones (por ejemplo la cristiana);
  • en las guerras son violadas y maltratadas;
  • el sueldo sigue siendo menor al de los hombres, aunque trabajan igual o más que ellos;
  • son utilizadas y vendidas como esclavas sexuales (desde su más tierna infancia);
  • el derecho al voto no lo han conseguido en numerosos países;
  • nacer mujer sigue siendo una desgracia en bastantes familias;
  • son encontradas asesinadas en las cunetas o en al campo en países latinoamericanos… para que seguir.

Sin duda, me dirán  que algunas “féminas”… ¡Son de cuidado! Y no se lo voy a negar... “porque son algunas mujeres”; pero en comparación con los millones de mujeres que existen en el mundo, en la situación que acabo de enumerar, se merecen que al menos, un día en el año de forma especial, las recordemos, las honremos y las tengamos en cuenta para que no bajemos la guardia.

Desde este Blog, animo a que sigamos trabajando por la igualdad de los hombres y las mujeres de todo el mundo, eso sí, todos los días del año. La casa común que estamos construyendo, con la globalización, no se podrá mantener en pie sin esta anhelada y deseada igualdad.

domingo, 28 de febrero de 2021

CREO EN LA FRATERNIDAD UNIVERSAL, ES DECIR, EN LA GRAN FAMILIA HUMANA

 

 

El 4 de febrero, celebramos por primera vez, el día de la Fraternidad Universal. Lo proponía el Papa Francisco, inspirado en Fratelli Tutti, (de obligada lectura según mi entender), Ya sé que es una utopía, lo de la fraternidad universal, pero creo en ella y me propongo aportar mi granito de arena para conseguirla, aunque todo se quede en el intento. Tengo la suerte de estar rodeado, todos los días, en el Hogar la Salle, de hombres y mujeres de todos los continentes, de diferentes razas y distintos idiomas, y estamos siendo capaces de convivir en paz, armonía y concordia.

Creo que el Hogar la Salle, no es el único espacio en donde se dan estas situaciones. ¿Quién no tiene la misma experiencia, cuando se han juntado personas de diferentes ideas, pero con los mismos ideales y el asunto también ha funcionado?

Nos hemos empeñado, a lo largo de la historia, en poner fronteras, vallas, idiomas, costumbres,… con el objeto de marcar nuestro territorio, lo que ha llevado a los odios, las guerras y violencias, y tantas destrucciones de seres humanos, que hemos acabado por ver a los otros como una amenaza, como a nuestros enemigos que debemos eliminar o apartar de nuestros caminos.

A mí me resulta muy sugerente, lo que dice el Primer Derecho Humano –de los treinta que señala la Declaración Universal de los Derechos Humanos, proclamada por la ONU el 10 de diciembre de 1948: “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros”.

Las ciencias humanas y sociales, desde la antropología a la sociología, por ejemplo, constatan los lazos y vínculos de los seres humanos. Hay muchísimas más cosas que nos unen que las que nos diferencian. En general tenemos los mismos sueños, anhelamos la felicidad para todas las personas, nos gustaría un mundo más justo y en paz, aunque luego la realidad nos eche un jarro helado de agua fría… ¡Y nos deje como estamos!

Creo en la familia humana. En el informe de la UNESCO, La educación encierra un tesoro, Jaques Delors plantea uno de los pilares de la educación de la siguiente forma: “Se trata de aprender a vivir juntos conociendo mejor a los demás, su historia, sus tradiciones y su espiritualidad y, a partir de ahí, crear un espíritu nuevo que impulse la realización de proyectos comunes o la solución inteligente y pacífica de los inevitables conflictos, gracias justamente a esta comprensión de que las relaciones de interdependencia son cada vez mayores y a un análisis compartido de los riesgos y retos del futuro. Una utopía, pensarán, pero una utopía necesaria, una utopía esencial para salir del peligroso ciclo alimentado por el cinismo o la resignación”. Imagínense si potenciáramos esta dinámica. Lo de la familia humana estaría más cerca.

De vez en cuando hay que comentar estas cosas,  pues, estamos tan ‘distraídos’ con la vida cotidiana y sus problemas (llevamos un año con la pandemia) y no olvidamos de la gran tarea que tenemos como horizonte. Yo creo que tanta solidaridad, tanto voluntariado, tantas ONEGÉS, tantas asociaciones benéficas están ahondando en esta convicción y se comprometen por alcanzarla con sus proyectos y planificaciones. Es probable que lo digan de diferentes maneras. Pero mucha gente estamos en ello.