BARRIADA DE BELÉN - IQUITOS - PERÚ

BARRIADA DE BELÉN - IQUITOS - PERÚ
UN MINUTO DE FILOSOFÍA: “LOS SUEÑOS Y LOS RETOS ANIMAN EL CAMINAR"

domingo, 25 de octubre de 2020

EL RETO DE VIVIR EN PAREJA... HOY y SIEMPRE

 


La pareja, hoy tan diversa, es  todo un reto para las dos personas que viven juntas. Muchas han llegado al matrimonio, ya sea por lo civil o por lo religioso y, otras mucha, son parejas de hecho.  Todos tenemos familiares, amigos y conocidos que están en cualquiera de las situaciones. De vez en cuando salen noticias de rupturas de parejas, que se traducen en separaciones y divorcios, porque ya no funcionaban sus relaciones. En bastantes casos son los hijos los que sufren ‘los platos rotos’ y, en la mayoría de las ocasiones, ha sido la pareja la que no ha puesto, tal vez, todos los medios y recursos para seguir creciendo como pareja y fortalecerse. Cada pareja tiene su propia historia, y hay muchas parejas que logran sus propósitos.

Hace unos años me reuní con un grupo de mujeres y me dijeron lo que, para ellas, era importante en la vida de una pareja, unos días después, les presenté un escrito en el que redacté sus respuestas. A lo mejor, aún, puede ser de utilidad para los días que vivimos. ¡Cuánto me gustaría que los que vivís en pareja dijerais una palabra, al respecto, para enriquecer la reflexión!

1. Se forma una pareja con el único propósito de ser felices juntos. Y es que lo primero y fundamental en una pareja es que ambos se quieran y se amen de verdad. Esto es lo que les hará felices.

2. Desde el marco de un Proyecto de pareja se sitúa la historia común que desean para los dos y para la futura familia que se forme.

3. Hay que asumir la propia historia y la historia del otro miembro de la pareja, para eso hay que contarla. En este sentido la comunicación y el diálogo deben de ser fluidos. Hablar no cuesta nada y hablando se entiende y conoce la gente.

4. El trabajo responsable, dentro y fuera de la casa, es una obligación de los dos que contribuye al bienestar de la pareja y a la propia realización personal.

5. En cuanto al asunto económico: hay que ajustarse al dinero que se dispone y no vivir por encima de las posibilidades que se tiene.

6. El respeto debe de ser mutuo, sin respeto no hay convivencia, armonía y paz. Es imprescindible evitar todo tipo de violencia verbal, física o de otro género, todas las personas tenemos nuestra dignidad que debe ser respetada. La falta de respeto trae tensiones, violencia, ruptura,...

7. Los pequeños detalles de cariño y ternura: un beso, coger de la mano, una palabra cariñosa, una sonrisa,... construyen el amor y superan la inevitable rutina y monotonía de todos los días.

8. Los problemas, tensiones, conflictos, roces, enfados y cabreos, son inevitables en la convivencia de las personas, cuanto más en la vida de una pareja que está las 24 horas del día juntas. La paciencia, el aguante y el perdón son las medicinas apropiadas para superarlas.

9. Quererse, todos los días, pese a la monotonía, “el siempre igual”, el paso del tiempo, o el cansancio, supone creatividad, imaginación y para ello mantener el tipo; a veces, hay que poner buena cara porque el otro miembro de la pareja ese día lo necesita,...

10. La mentira, el engaño, las verdades a medias, el ocultamiento por miedo, complejos o vergüenza, son el inicio de numerosos conflictos, problemas y separaciones. La verdad siempre por delante aunque cueste decirla.

11. Seguro que creer en Dios facilita las cosas, ya que Él está presente en los proyectos, llena de sentido la vida y  guía, sin duda, por este mundo lleno de dificultades, pero también de posibilidades.

12. Y cuando vengan los hijos, frutos de vuestro amor, se encontrarán un hogar de paz y armonía, de esfuerzo y superación, de alegría y respeto y crecerán como personas libres que buscarán la felicidad como su madre y su padre.

 

domingo, 18 de octubre de 2020

¿”SOMOS CONCIENCIA CRÍTICA”... PERO... ACOMODADA Y ANESTESIADA?

 


Ayer, 17 de octubre, fue el día Internacional por la Erradicación de la Pobreza. Me da la sensación de que pasó el día sin mayores incidencias. Incluso, como en otras ocasiones, si lo preguntamos, mucha gente ni sabría que lo celebramos. Los pobres no cuentan. En estas últimas semanas estoy muy centrado en estos asuntos, por eso no quiero dejar pasar la ocasión: LOS POBRES SE LO MERECEN y por eso sigo con la temática.

SOMOS. Con toda la información que generan los medios de comunicación, a través de las redes sociales, estaríamos ocupados un montón de horas para enterarnos de lo que dicen. Estamos desbordados. Si encima añadimos todo nuestro sistema de relaciones, empezando por la familia y los amigos, ¡ni te cuento! Habría que añadirle al día unas 10 horas más. Tan ocupados estamos que no queda tiempo para nosotros. Somos arrollados, literalmente, de forma que no nos queda tiempo para detenernos a pensar en nuestras realidades personales, individuales. Parece que todo está montado para que no nos dediquemos tiempo. Para que lo que somos (soy, eres, es…) quede diluido. La semana pasada nos preguntábamos sobre cómo estamos.
CONCIENCIA. Ya no sé si quieren acallar nuestra conciencia, si desean anularla, o bien, nos interesa tenerla escondida para no molestarla o mejor aún ¡que no nos moleste! La conciencia es el mejor tesoro que tenemos. Algunos dirían que es lo más ‘sagrado’. De la conciencia nos viene dada nuestra dignidad, es el lugar en el que se enraízan nuestros derechos como seres humanos.  Es lo más interior de nosotros mismos. La que nos da el conocimiento y la lucidez de lo que somos, percibimos, pensamos, decimos y hacemos. La instancia que nos ayuda a vivir y a crecer como personas.
CRÍTICA. Lo suyo es que la conciencia sea crítica. Esa es su principal función. ¿Pero es crítica? Ni siquiera con nuestra realidad personal. ¿Soy crítico con mi vida, con mi persona, conmigo mismo? Pero las personas somos seres sociales. Seres en relación, desde que nacemos hasta que morimos. Nuestra conciencia crítica va más allá de nosotros mismos, haciéndonos críticos de la realidad que nos rodea. Sociedad que con la pandemia se van a acrecentar las distancias sociales y cada vez los pobres irán aumentando. (Solo en España se calculan unos 11 millones). Como seres sociales nuestra función crítica: ¿La ejercemos?  ¿La ponemos a disposición de la sociedad para que su desarrollo sea el justo, y contribuya al bien común de todos? Tal vez esta función no está muy trabajada: ¿Miedo?  ¿Complicaciones? Resulta, simplemente, escandaloso.

 ...PERO... La verdad es que todos sabemos de todo y de todos, no olvidemos que estamos muy bien informados, sin embargo, mejor quedarse con los brazos cruzados o hacerse como que no estamos enterados. Bueno, puede ser que no seamos conscientes de lo que pasa a nuestro alrededor. Tal vez, porque no nos interesa. Con mi vida tengo bastante ¿Para qué ir más allá?
 ACOMODADA. Igual vivimos una vida muy cómoda, muy tranquila. Sí, estamos  en crisis pandémica pero en realidad como que la vamos sorteando. Aquí que cada palo aguante su vela y, los demás, que se las apañen, que bastantes trajines tiene uno. Además vivimos relativamente bien, sin muchas carencias y exigencias ¡Para qué más!
Y ANESTESIADA. ¿Narcotizada? A lo mejor nos hacen creer todas estas cosas, nos venden slogans para acallar nuestras conciencias y, así, tenernos paralizados. Incluso con la conciencia tranquila. Si fuese así que inteligentes son, quiénes sean, claro. Desde luego tanto futbol, motos, tenis, botellones, modas, crisis tarjeteras, nacionalismos rancios y burgueses, fundamentalistas, marcas, videojuegos, móviles, facebookses, twitteros, instagranes… ¿lo estarán consiguiendo?
 Particularmente, me inclino por tratar de ser una persona con conciencia crítica, aunque no siempre es fácil y me siga trayendo problemillas.

domingo, 11 de octubre de 2020

¡¡¡STOP!!! ¿CÓMO ME ENCUENTRO? ¿CÓMO TE ENCUENTRAS?

 


Con lo de la “pandemia” hay mucho ruido mediático. Demasiadas distracciones (generadas por los políticos) y muy preocupados por cómo se van extendiendo los contagios. Todo este asunto, con ser muy importante, no puede ser ‘el árbol que nos tape el bosque’.

Me preocupa cómo nos estamos tratando, cada cual en su ser más personal. Ya sé que lo inmediato es la salud, y centrándonos en la salud aseguramos todo lo demás. No es fácil, en estos últimos meses, dedicarse tiempo a uno mismo y, sin embargo, se hace necesario para poder gobernarse -sin dejarse ‘arrollar’- por lo que estamos viviendo ‘enmascarados’.

Necesitamos personas muy enteras.  En estos tiempos que vivimos se precisan hombres y mujeres con una sólida personalidad. Con fuertes convicciones y sólidas. Tal vez esté pidiendo demasiado, pero si no tuviésemos, lo de la pandemia, estas palabras no resultarían tan raras.

Con pandemia o sin pandemia, el ser humano tiene un proyecto personal, tiene un plan de crecimiento y desarrollo durante toda su vida y, por muy adversas que le vengan las cosas y las circunstancias, no puede abdicar de su vocación humana.

No estoy diciendo que estos asuntos sean fáciles de gestionar en esta época del Covid-19. Pero sí estoy afirmando -que el cuidado de la propia persona- es fundamental para todo lo demás. Por eso hay que preguntarse, de vez en cuando, lo de ¿Cómo me encuentro? Porque es la forma de no olvidarnos de las famosas cuestiones: Quiénes somos, de dónde venimos y a dónde vamos… y una última ¿Qué hacemos por los demás?

¡Ay, los demás! Porque ya sabemos y tantas veces lo hemos dicho, no podemos ser sin los demás: familias, amigos, compañeros, conciudadanos, migrantes, pobres, desvalidos, vulnerables. Sin los otros, nuestro proyecto personal, queda inacabado, por eso es tan importante ser nosotros mismos (dedicarnos tiempo) y con los demás.


domingo, 4 de octubre de 2020

FRATELLI TUTTI (HERMANOS TODOS) EN EL DÍA DE SAN FRANCISCO DE ASIS, PROFETA DEL SIGLO XXI

 



Hoy, 4 de octubre, Francisco "el de Asís". El Papa Francisco ha elegido este día para presentar su tercera Encíclica “Fratelli tutti” (Hermanos todos)  frente a la tumba de san Francisco de la basílica del santo, en la ciudad de Asís, Umbría, Italia. Esta nueva Encíclica, está dedicada a la fraternidad y la amistad social, valores que esenciales para recuperar la esperanza en este mundo golpeado por la pandemia del coronavirus.

Por eso hoy, un día tan importante para la Iglesia, quiero aprovechar para escribir algunos rasgos, de san Francisco, que siempre han llegado mucho a mi vida. Porque aquél hombre de Asís, que hace casi mil años vivió por tierras italianas, sigue presente entre nosotros con su mensaje, su testimonio, su estilo de vida. Francisco continua siendo un ejemplo, mejor, un profeta del XXI.

Como digo, muchas cosas se pueden escribir de él, sin embargo, me voy a limitar a las que para mí siguen siendo significativas. Entiendo que Francisco fue un hombre que se tomó en serio su vida, aunque no lo tuvo claro desde el principio. La toma de conciencia de su realidad personal, de la realidad de la iglesia de su época, de la realidad del mundo que le tocó vivir, contribuyeron a elegir el camino que hoy seguimos recordando y valorando.

Un hombre crítico y profeta con la iglesia de su tiempo. Se dice que orando en el Templo de San Damián, oye una voz que le dijo: "reconstruye mi Iglesia, ¿no ves que se derrumba?". Desde entonces no dudó en interpelar a la iglesia entera y, especialmente, a la jerarquía de su tiempo, empezando por el mismo papa. En la radicalidad de vivir la pobreza evangélica tuvo su primer argumento.

Un hombre que trato a las mujeres con la dignidad de los que se saben iguales. Francisco y la amistad con Clara, ha dado mucho de sí en la literatura. De esta relación, quisiera resaltar que tenía, como proyecto, caminar juntos en la misma dirección, que no era otra que la  fe en Jesús y el anuncio de su Reino. Una amistad basada entre iguales. Hoy la misma iglesia tiene mucho que aprender al respecto

Un hombre que dialogó con el Islam. En el contexto de las cruzadas, no dudó en dirigirse a Palestina y, como embajador del evangelio, tener una relación “diplomática” con el mismo sultán de Egipto, Melek el Kamel, nieto del famoso Saladino. Siempre la palabra, el diálogo, es mejor que las armas y la violencia.

Un hombre que se siente hermano de la naturaleza. De todo es conocida la historia del Hermano lobo, o el Himno de las criaturas, aunque él le llamaba “Cántico del Hermano Sol”. No en vano los ecologistas, de la tendencia que sea, le consideran su patrón por cuanto mostro su profundo respeto y admiración por todo lo que hallaba en la naturaleza. Hoy que hablamos tanto del medio ambiente, de la ecología, del cambio climático,… una mirada a Francisco nos puede llevar a comprometernos por cuidar y respetar la naturaleza

Un hombre que vivió la radicalidad evangélica en su identificación con Jesús. Esta es la clave para entender todos los demás aspectos que hemos hablado. Francisco de Asís, es lo que es, por su seguimiento a Jesús de Nazaret. Es la humanidad de Cristo lo que acapara la atención de este buen hombre de Asís.  No podemos entender a este gran hombre sin la experiencia personal que tuvo con Jesús. Toda su visión de la vida, su espiritualidad, su estilo de vida, su compromiso por la iglesia y por el mundo, nacen del encuentro con Jesús de Nazaret; el que vivió en tierras de Palestina, murió en la cruz como consecuencia de la vida que llevo y resucitó para devolvernos la esperanza, a cada uno de nosotros y a este mundo de Hermanos.

domingo, 27 de septiembre de 2020

DE LA INDIFERENCIA Y PASOTISMO INSOLIDARIOS

 


Tengo claro, desde hace muchos años, que tenemos tiempo para lo que nos interesa y nos importa. Sin duda, todos tenemos muy buenas intenciones y nos gustaría que las cosas fueran mejor, tanto para nosotros como para los demás. Tal vez, la foto de un niño muerto en la playa nos indigna, pero eso, solo nos indigna.

Todo el mundo tenemos derecho a ver un partido de futbol o de tenis. A ver las series televisivas o carreras de  motos. Las grandes plataformas como Netflix, Amazon Prime Video o HBO están haciendo “su agosto” y más con la pandemia. Estamos en nuestro derecho de mantenernos en forma para lo cual hacer Pilates, ir al gimnasio, senderismo, usar la bicicleta o practicar footing es de lo más normal; por otro lado, pasar una tarde viendo los toros o una película,… lo vemos como la más natural del mundo. Efectivamente, todo lo dicho,  es lo más natural y legítimo del mundo ¡Faltaría más!

Por lo demás, en una llamada jerarquía de valores, la familia es lo primero, después viene el trabajo, si lo tenemos. Estar con los amigos es imprescindible y, si afinamos un poquito más, dedicarse tiempo a uno mismo es fundamental.

Estoy más que convencido de que si yo marcho bien y mi familia funciona bien; que con las personas tengo buenas relaciones y, además, soy honesto y responsable en el trabajo; sin la menor duda, que ya estoy contribuyendo a cambiar el mundo.

Sin embargo, la realidad me viene diciendo, que hay muchos hombres y mujeres, niños y ancianos, que lo pasan mal, que sufren mucho y se mueren de hambre; que padecen crueles guerras y violaciones de su dignidad y derechos. Es decir, que vivimos en un mundo injusto. El ser humano genera bien, pero con las mismas, el ser humano genera mal. Con nuestras conductas, hemos configurado un mundo incómodo, insoportable, incluso, cruel para muchas personas, lamentablemente, millones de personas.. 

Cuando comento estas cosas, suelo plantear la siguiente cuestión: ¿Quién tiene que cambiar todo este fiasco? Inmediatamente me contestan que el gobierno, ‘los de arriba’. ¿Solo el gobierno? les pregunto yo.  Porque, tú que me lees, ¿quién crees que lo tiene que cambiar?... Además del gobierno, los políticos, los sindicatos, las Oenegés,… ¿Podemos hablar de responsabilidad individual? Sí, de cada persona. Porque a mi modo de entender, también los pobres, excluidos, marginados, tienen el derecho de que les ayudemos a salir de tal situación, para que su dignidad como personas y sus derechos queden restituidos y a salvo. A lo mejor son imaginaciones mías.

Llegados a este punto es cuando me planteo lo de la indiferencia y el pasotismo insolidarios. Cuando veo a tanta gente que va a lo suyo, a su bola –dicen ahora-. Cuando veo a tantas personas que se ‘miran solo su ombligo’ o como mucho están pendientes de su familia y más allegados (que no es poco si lo hacen bien). Cuando veo a tantos hombres y mujeres que no dedican parte de su tiempo, que es mucho, a tareas solidarias y de voluntariado, la verdad, algo no me ‘encaja’.

Dicen que no tenemos tiempo, me han hablado de una película, que tengo que ver, llamada “El dilema de las redes” que por lo que me han dicho es una buena descripción del tiempo que nos roban las redes y los móviles para manipularnos sin enterarnos, y que nos despistan de los asuntos fundamentales. Pero es que nos gusta y nos entretiene tanto que todo lo demás lo olvidamos.

 Y me digo y me pregunto ¿Esto de la solidaridad es cosa de especialistas? ¿Es un  hobby? ¿Este asunto es cosa de algunas personas altruistas?  Y… ¿De dónde sacan el tiempo para ello? 

 ME TEMO QUE TODAS LAS PERSONAS TENEMOS PRIORIDADES.

domingo, 20 de septiembre de 2020

¿DÓNDE ESTÁN LOS ATEOS Y CRISTIANOS DE EUROPA?

 


De auténtica vergüenza lo de los incendios en el campo de refugiados de Moria, en la isla de Lesbos (Grecia). Hombres y mujeres que ya sufrieron al llegar, que lo estaban pasando mal en los campamentos y que ahora, con los incendios, se han quedado sin nada,

La Europa cristiana, con distintos apellidos: anglicanos, católicos, ortodoxos y protestantes ¿dónde están metidos?
Los ateos  europeos ilustrados de la libertad, igualdad y fraternidad ¿dónde están? Unos y otro en sus parlamentos, en sus bares, en sus estadios de fútbol, en sus casas... Hablando y hablando pero con los brazos cruzados. Muchas lamentaciones... para nada. Y algunos encima se indignan porque vienen.
Además no me olvido de los que son indiferentes. Les da igual las religiones y los ateísmos, van a su bola y les trae sin cuidado estos asuntos, como mucho se dedican a criticar y hablar mal.

Y, sin embargo, por lo visto a todos se nos ha olvidado que nuestra prosperidad, nuestro progreso, nuestro bienestar ha sido y está siendo a costa de ellos... ¡Así se lo agradecemos!
La herencia que hemos recibido les pertenece a ellos. A caso los apellidos que tenemos de nuestros padres, nuestros abuelos, nuestros tatarabuelos... no son los mismos que tuvieron y tienen los descubridores y conquistadores de nuevas tierras, colonizadores de las riquezas de otros continentes e imperialistas dominantes hasta nuestros días. ¿No fueron las potencias europeas las que diseñaron los actuales países africanos, árabes,... empobrecidos y en conflicto actualmente?
¡Qué hipócritas! Encima cerramos las fronteras, ponemos alambradas, levantamos muros,... para que no pasen los empobrecidos y refugiados que nos llegan ¿Acaso no vienen a disfrutar, con nosotros, de lo que es suyo?
Tanta fe, tantas creencias, tantas ideologías y filosofías humanistas y ateas... ¿Para qué? Me pregunto qué hacen en el Parlamento y demás instituciones europeas. A qué se dedican los diferentes países europeos y sus parlamentos. No estoy hablando de asistencialismo, hay que ir a lo estructural, a las verdaderas soluciones del problema.
Se están escribiendo, durante años, muchas editoriales,    muchos artículos, muchas reflexiones; se habla  en muchas tertulias radiofónicas y televisivas, bueno, y para qué  sirve toda esa verborrea. Como si esto fuera asunto de la Cruz roja, de Cáritas o de las OENEGÉS
Que yo sepa, todos nos aprovechamos del petróleo, del coltán, de la madera, del oro y los diamantes, y demás materias primas que nos vienen de los países empobrecidos. Empobrecidos en gran parte por nosotros. Luego se nos llena la boca de palabras como justicia, paz, igualdad, derechos humanos, solidaridad,...
Bueno para qué seguir. Que cada cual saque sus conclusiones.

NOTA: Sin eliminar el fondo y la forma de lo planteado, debo decir que, muchas OENEGÉS a lo largo de Europa, está despertando y reaccionando. Y la Iglesia, con el Papa Francisco, sigue abriendo sus centros y locales dando respuestas, aunque limitadas, entre otras cosas, porque no todos los cristianos están por la labor.

domingo, 13 de septiembre de 2020

EL ASUNTO DE LOS POBRES: ¿UNA FOTO? ¿NOVEDAD? ¿UNA EXPERIENCIA? ¿JUSTIFICACIÓN? ¿PARA LA ORACIÓN? O ¿UNA OPCIÓN?

“Hay hombres que luchan un día y son buenos.

                      Hay otros que luchan un año y son mejores.

Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos.

Pero hay los que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles.”

Bertolt Brecht

(La foto es de Iquitos, Perú, verano -2007)

Siempre me encantaron estas palabras. Para lo que me propongo escribir hoy, son muy oportunas. Para mí siempre han constituido un reto. Aunque sigo pareciéndome al Guadiana, que aparece y desaparece, antes de llegar al mar. Bueno, últimamente me gusta la imagen de "enano en hombros de gigantes".

La mirada de la niña lo dice todo. Hoy ya tiene quince años. La foto está hecha en la Barriada de Belén, con más de veinticinco mil habitantes. Yo nunca he visto tanta miseria y tantas personas pobres. De la misma barriada es la foto del Blogger, fíjense en las casas que viven.

A mí me preocupa mucho el asunto de los pobres.  En primer lugar, porque son personas y, luego, porque son pobres. Claro, que no soy el único. Cuando uno elige lo que quiere ser, entonces, la libertad le lleva a asumir lo elegido. El problema es que los pobres no han elegido ser pobres. La inmensa mayoría es pobre por imposición de las circunstancias, del contexto en el que ha nacido o viven. Si bien, lo determinante en su pobreza, es que se les ha hecho pobres. Hay autores que hablan de seres humanos empobrecidos. Y otros dicen, que si existen pobres es porque hay ricos. Pero no vamos hablar de esta cuestión.

Vengo observando, que los que no somos pobres y nos relacionamos con ellos, en general, los utilizamos para nuestro propio provecho, nuestra imagen o prestigio personal. Esto sí que es el colmo de los colmos. Ya no digo nada de quienes son indiferentes o pasan de ellos.  En cualquier caso, para muchos, los pobres (mujeres, niños, jóvenes, hombres y ancianos) pasan a ser:

¿UNA FOTO? Son muchos años en este asunto y conozco a personas que solo les interesa la foto con los pobres. Quedan bien. Y ahora con las redes sociales ni te cuento. Para mayor INRI, en algún caso, las rescatan de cuando eran más jóvenes y las airean. Hoy sus vidas ya no tienen que ver con la pobreza y los pobres, pero tratan de quedar bien.

¿NOVEDAD? Es lo que se lleva. No voy a ser menos. Si ahora la moda es relacionarse con los pobres, verse y estar con ellos, pues nada, a buscar la ocasión. Aunque sea aprovechando las campañas que surgen con esto de la pandemia.

¿UNA EXPERIENCIA? La vida es muy larga, pero en algún momento hay que tener una experiencia en la que los pobres sean los protagonistas. Entonces voy a unas colonias, campos de trabajo, una horita semanal a una ONG, en fin, hay que experimentar todo y, lo de los pobres, también se lleva. Total son unos días de mi vida que me servirán de relato en alguna ocasión.

¿JUSTIFICACIÓN? Uno tiene que justificarse, primero, ante sí mismo y, también, ante los demás. Sobre todo cuando hay tanto pobres y salen en las redes sociales. Si encima hay que hablar de los pobres, cuando se presenta la ocasión, entonces no queda más remedio que utilizarlos. Hasta queda bien, pero ellos allí, y yo aquí. Las mezclas no son buenas.

¿PARA LA ORACIÓN? Los pobres, excluidos, marginados, vulnerables, sin techo, migrantes,… anda que no han salido sinónimos. Constituyen un buen recurso para las plegarias y oraciones litúrgicas. Se nos llena la boca. Hasta queda bien, parecería que los sentimos y están muy cercanos,… en las oraciones, claro. ¡Si Jesús de Nazaret viniera por aquí! Lo del látigo quedaría ridículo.

O ¿UNA OPCIÓN?  Estos días fallecía Pedro Casaldáliga, la semana pasada recordábamos a Teresa de Calcuta, más que nada por poner dos ejemplos. Hay muchos más y que no aparecerán sus nombres nunca. Solo las personas pobres saben sus nombres. Hay hombres y mujeres que han optado por las personas empobrecidas durante toda su vida. Para ellos constituye una injusticia su pobreza y, por ello, la forma de denunciarlo es viviendo con tales personas. Han entendido que los pobres son sus hermanos y, por tanto, les tienen que acompañar para liberarles (desde ellos y con ellos) de su pobreza –que no la han elegido-. Recuperar su dignidad como personas, que vivan los derechos humanos en toda su plenitud, es el empeño de todos ellos en el camino de la historia humana.