BARRIADA DE BELÉN - IQUITOS - PERÚ

BARRIADA DE BELÉN - IQUITOS - PERÚ
UN MINUTO DE FILOSOFÍA: “LOS SUEÑOS Y LOS RETOS ANIMAN EL CAMINAR"

domingo, 17 de julio de 2016

HABLEMOS DE LAS VACACIONES SOLIDARIAS


Hay muchas formas de pasar las vacaciones. En realidad ya tenemos experiencia de cómo organizar estos días de asueto. Cada verano disponemos de unas semanas, en las que tenemos la oportunidad de hacer cosas diferentes a las que hacemos durante el año. Ya lo comentaba la semana anterior.
Hoy me voy a centrar en una forma, una más, de las que  utilizamos para ocupar el  valioso tiempo de estos días. Se trata de la solidaridad. Ser solidarios no es una facultad que tienen algunas personas privilegiadas. La solidaridad no es, solo, para especialistas en tal o cual problema o necesidad de la gente. El altruismo no depende de tal o cual profesión o vocación; como si  este asunto fuera para los curas, monjas y frailes, que para eso han hecho un compromiso público. Mira por donde, la sociedad actual, pone en evidencia y desenmascara estas afirmaciones.
Por otra parte, es fácil caer en el paternalismo. Resulta que como yo soy el cualificado, soy el rico, el que tiene una buena formación, y soy tan bueno, tan bueno…,  pues, ayudo a los pobrecillos, a los necesitados; pero para que sigan siendo pobrecillos y dependan de mí. El problema es que hay demasiada gente con estos planteamientos. Mejor sería que se queden en su casa.
Hay muchos hombres y mujeres que tienen un sentido solidario de su vida. Son personas generosas y, en general, muy ocupadas; sin embargo, son capaces de pensar en los demás, por eso, siempre tienen, en su agenda, un  hueco para solidarizarse con ellos.
Son personas que apuestan por la fraternidad. Tienen conciencia de la hermandad universal y aunque estén en su pueblo, en una barriada o en cualquier población; lo que hacen por sus semejantes, responde al compromiso personal de restablecer la dignidad y los derechos humanos, a todas las personas que se los han usurpado. Quieren un mundo más justo. Su misión, por consiguiente, tiene una dimensión planetaria. Vamos, que no es cualquier cosa.
Pudiera ser que, a veces, nos lamentemos de los pobres, de los países empobrecidos, y nos olvidemos de los cercanos de los próximos, del prójimo -que diría  el evangelio-. No digo abandonar a los lejanos por atender a los cercanos, pero la cosa iría mal, si por atender a los vecinos desatendemos a los que viven en otro lugar. Estén donde estén, hay seres humanos que el sistema, literalmente, los tiene machacados. Esto significa, que no es respetada su dignidad de personas y, por supuesto, sus derechos humanos son pisoteados. Precisamente, este mundo injusto es el que se quiere "enmendar".
Las personas que son de verdad solidarias, no distinguen entre tiempos 'normales' y tiempos 'vacacionales'. Siempre son solidarias. Es verdad, que en vacaciones, como que hay más tiempo para reforzar ciertas cosas que se hacen durante el año. Pero la apuesta es de toda la vida. De hecho, hay médicos o maestros, por poner un ejemplo, que dedican todas sus vacaciones para irse a los países empobrecidos y aportar, sus personas y cualidades, a las gentes que los reciben; pero mira por donde, resulta, que vuelven a sus casas, con la sensación de que han recibido más, de lo que ellos han dado. Así es la solidaridad.
Pero no hace falta irse tan lejos. Los Campos de Ttrabajo son iniciativas sociales, más cercanas. Y, aún más, todos conocemos a muchas personas: jóvenes y mayores, casadas o solteras, que ayudan a los demás, sin moverse de su población. ¡Cuántas personas solas o enfermas, reciben la visita de vecinos que se sienten movidos a estar con ellas! Por lo demás, hay Asociaciones, ONGS e Instituciones que favorecen, con el voluntariado, la solidaridad. Todo el mundo las tenemos muy presentes.  Al final, las vacaciones solidarias las tienen aquellas personas, que durante el año, también son solidarias.
 Y puede ocurrir, que iniciando la solidaridad en tiempo de vacaciones, porque se ha presentado la ocasión, uno empiece a ser solidario en su vida.

domingo, 10 de julio de 2016

AYER ESTUVIMOS EN LA PLAYA

Las vacaciones tienen eso, que puedes ir a la playa. Si algo tenemos en este planeta son playas. Me imagino la playa como la gran 'sala de estar de nuestra casa'. Digamos que, la familia humana, habita en una gran casa: la tierra, y tiene un gran salón, en el que la familia se reúne para charlar, divertirse, verse, jugar, hablar,... en fin, de todo un poco. Como en tantas cosas, nuestra madre tierra, sabía lo que hacía para que sus hijos disfrutaran y gozaran, -de buenos espacios-, para su ocio y tiempo libre.
Ayer estuvimos en la playa, en el Hogar hacía mucho calor y decidimos remojarnos un poco. Lo pasamos muy bien. Yo me bañé poco, los chicos disfrutaron más con el agua. Después me senté debajo de la sombrilla y me puse a leer. La lectura también tiene su buen ambiente en la playa. Aun así, eso no quita que observe lo que hay a mi alrededor. Es otro de los ingredientes playeros.
En el 'gran salón' de la casa, que hablábamos antes, se dan cita -por derecho propio- todos 'sus inquilinos'. ¡Están en su casa! Y, la verdad, en sus rostros se ven sonrisas, distensión, serenidad, relajación. Se ve que están a gusto. Sus conversaciones tienen un tono amable. Alguna vez se oye un grito, porque los retoños se alejan más de la cuenta. Pero es un grito cariñoso. El ambiente es agradable. La gente va a lo que va.
Cuando uno llega a la playa, a cualquier playa, aquello parece un caos. Un auténtico caos. Hay gente por todos los sitios: niños jugando en la arena; sombrillas de todos los colores; personas mayores paseando o sentadas; las gaviotas esperando que se vaya la gente para aprovechar las sobras... Sin embargo, tal caos es la primera impresión. Uno mira más de cerca, y está todo controlado. De caos nada. Desde el bebé que está en el carrito, pasando por los adolescentes que se divierten en el agua y, continuando, por tantos hombres y mujeres que pasean por la playa; cada cual sabe con quién está y porqué ha ido a la playa. Digamos que es un caos controlado. Podemos hablar hasta de armonía. No hay muchas estridencias. La luz, el colorido, las cometas en el aire, los surfistas con sus tablas, los altavoces con sus consignas y músicas, las duchas para quitarte el salitre, los chiringuitos de madera vista, los pregoneros de los carritos de helados, o jóvenes (casi siempre africanos) que se ganan la vida vendiendo pulseras, gafas, un sin fin de cosas y baratijas. Todo un mundo en movimiento, en las mil direcciones, que da de si el espacio arenoso que nos convocó. 
Estar en la playa es entretenido. Uno se baña, toma el sol pero sin querer se entera de la vida de los demás. Podemos decir que se manifiesta la vida en todos sus registros. Da gusto ver la ternura de los padres para con los hijos; a los enamorados intimando, en lo que de margen da un sitio tan 'poblado'. Los abuelos acercando al agua a los nietos, que a veces no se quieren soltar de la mano, porque el oleaje parece un poco atrevido, bastantes niños haciendo castillos, que el agua se encarga de derribarlos, las torres de los 'vigilantes de la playa' con sus banderas de colores,...
En fin, grupos de personas aquí y allá jugando a las cartas, o poniendo la mesa para comer o merendar junto al agua; pues eso, la playa facilita todas estas cosas con jovialidad, buena convivencia y alegría por doquier. Claro que también tiene sus inconvenientes, pero la vida cotidiana nos tiene abrumados, como para traerlos a un día tranquilo, con una brisa del mar tan agradable, y que te deja nuevo.

Para qué seguir, merece la pena ir a la playa.

domingo, 3 de julio de 2016

MI VIDA LA TENGO EMPEÑADA EN ESTOS ASUNTOS

Alguien podría pensar que, con estas calores y de vacaciones, no es tiempo de cosas serias. Como si la vida dejara de funcionar en estas circunstancias. Por lo demás, millones de personas y, sobretodo, las más empobrecidas creo que no hacen muchas diferencias de unos días de otros. La vida es un continuo y, lo fundamental, siempre está en activo. 
Como decía, en estos últimos tiempos,  mi vida está muy focalizada y orientada en unos asuntos que la llenan y le dan pleno sentido. Creo que estoy en el buen camino. Aunque no siempre lo he visto con claridad y nitidez, la presencia de Dios en mi vida, ha sido definitiva para el camino que estoy siguiendo. No sé lo que me deparará el futuro, pero hoy por hoy, estos son los asuntos en los que estoy empeñado y con determinación:
  • El crecimiento personal, porque estoy convencido de que todo, en esta vida, empieza por uno mismo.  No es fácil esta tarea. Miren, y que sirva de ejemplo, aún sigo tratando de superar ciertos complejos y limitaciones que me continúan bloqueando la relación con los demás, eso, a pesar de la edad que tengo.
  • Vivir la fraternidad, aunque la expresión queda bonita no es fácil. Ya sé que la comunidad cristiana es un utopía, pero que diferentes personas decidan vivirla para alcanzarla es todo un reto y aún así sigo en ello. Merece la pena. Por cierto la familia, los amigos, también los entiendo desde el contexto de la fraternidad. Al final es alcanzar la gran familia humana.
  • Las personas empobrecidas (las de dentro y las que vienen de fuera) son mis preferidas, aunque solo sea por el tiempo que les estoy dedicando, y que además deseo seguir haciéndolo. Mi conciencia no me permite olvidarles, ser  indiferente  a su situación. Es verdad que algunas veces les doy la espalda, pues, el contexto en el que vivo me hace muchos "guiños" -pero ahí están-, y no les puedo olvidar.
  • La mujer, esa mitad de la humanidad tan machacada, y madre y hermana de la otra mitad. Ni en la sociedad, ni en la iglesia, ni en las religiones es considerada con la misma dignidad y derechos que los hombres. Yo apuesto para que el pensamiento y el buen hacer de las mujeres estén presentes en las mismas instancias en las que están los hombres.
  • El diálogo ecuménico e interreligioso, en los últimos años estoy embarcado en una misión, no voy a decir imposible, pero sí complicada y ardua. Muchos siglos de peleas, guerras, divisiones, enfrentamientos y distanciamientos. Me quiero subir al carro, desde el diálogo y el respeto,  de muchos hombres y mujeres que están por la labor de unir a los cristianos y crear lazos y vínculos con las demás religiones.  Creo en la familia humana, en la que también tienen cabida los no creyentes, pero, en la que todos -pese a nuestras diferencias- podemos vivir en hermandad y en paz.
  • Y la educación, es el otro asunto en el que mis desvelos son continuos. Creo que la educación es la mejor herramienta para la transformación y el cambio de la sociedad. Una sociedad muy plural, pero globalizada. Me considero educador. Aunque no siempre estoy a la altura de las circunstancias. Pero mi apuesta y compromiso por educar lo llevo en la mochila desde mi juventud y pienso dejarla -ahí- hasta el final.
En fin, aunque es verano y estoy de vacaciones, creo que no puedo ni debo bajar la guardia en estos asuntos.

domingo, 26 de junio de 2016

¡¡¡ Y LAS VACACIONES HAN LLEGADO !!!

Aún me resuenan los aplausos, de los finalistas de 4º de la ESO, que junto con el alumnado de bachillerato y ciclos, no han dejado de dar gracias por lo mucho y bueno que les ha pasado en estos años escolares. También me llegan los ecos, de la música y danza de los de infantil y primaria. Sonrisas, aplausos, fotos –muchas fotos- de  los familiares. Fotos para el recuerdo de una infancia y adolescencia que no volverán. Y con el cierre del telón, se acaba el curso. Ahora, a disfrutar de los frutos recogidos.
Con las vacaciones escolares, se inicia el período estival, en el que las familias dedicarán unos días de vacaciones especiales: se acercarán al pueblo, si viven en la ciudad;  irán a la playa o a la montaña, según los gustos y las circunstancias; o se quedarán en casa por que la economía no da para más.
Pero las vacaciones son vacaciones. Aunque quienes están en paro, dirán que ya está bien de tantas “vacaciones”. De verdad, lo siento. Sin embargo las vacaciones, son muy necesarias. Las personas anhelamos tiempos gratuitos, sin muchos compromisos y responsabilidades, sobre todo, las que nos vienen de fuera del hogar.
Hay algo de magia en esto de las vacaciones. Es una palabra agradecida y esperada. Y es que, en este tiempo estival, pese a los calores, rompemos la rutina del año. Hacemos un paréntesis en las tareas que nos ocupan todos los días y, aunque surgen otros conflictos, los abordamos con un talante más relajado.
También tenemos la experiencia de ir llenando -el ‘cajón de las vacaciones’- para hacer tal o cual cosa, y si nos descuidamos, las seguimos dejando para el año que viene. A mi modo de ver hay varias cositas que no debemos olvidar:
Ø  La primera, una atención a la propia persona, no se trata de una obsesión, es que necesitamos tiempo para ver como llevamos la vida y las vacaciones tienen margen para ello. Tiempo para estar solo, para leer, descansar. Darse tiempo a uno mismo es muy importante.
Ø  La segunda, la vida de pareja, otro gran capítulo de la existencia, se merece atenciones especiales, sin duda, las vacaciones nos aportan una especial complicidad regalándose tiempos y espacios para ello. Y no digamos los hijos, todo el día con ellos, qué buena ocasión para estar juntos, disfrutar juntos, jugar juntos, pasear juntos, cuántas cosas se pueden hacer juntos y qué agradecidos son los hijos. ¡Ah! y no nos olvidemos de los amigos, también las vacaciones son buenos tiempos para la amistad.
Ø  Y la tercera, hay gente que aprovecha las vacaciones en plan solidario: con campos de trabajo, voluntariado en ONGS o proyectos de cooperación y misioneros en el tercer mundo, en fin, que se abre un abanico de posibilidades todas ellas muy recomendables.  Pero, en otra ocasión hablaremos de las vacaciones solidarias, merece la pena.
En cualquier caso, las vacaciones son de gran utilidad para el crecimiento tanto personal y familiar como social y religioso, curiosamente, ahora se está poniendo de moda, el Camino de Santiago, una iniciativa en la que se dan muchos de los elementos de los que venimos hablando.
Buenos, pues lo dicho:


 ¡¡¡ FELICES VACACIONES !!!

domingo, 19 de junio de 2016

REFUGIADOS SÍ, REFUGIADOS NO... ¡POR DIOS! QUE SON PERSONAS COMO TÚ Y YO

Mañana, celebraremos el Día mundial de los Refugiados. Fue en la Asamblea general, del 4 de diciembre de 2000, en la que se declaró el 20 de junio, el día para recordar a tantos hombres y mujeres, niños y ancianos, que buscan refugio porque en su país no pueden seguir viviendo.
Aunque es Siria el país que más está saliendo en las redes sociales, sin duda en África, América y Asia, siguen las guerras "olvidadas" que continúan desplazando a millones de personas anónimas.
Uno se pregunta si aún se puede decir algo más. Porque prácticamente está todo dicho. Sin embargo, quisiera recordar algunas cosas.

  1. Los países ricos, entre ellos España, seguimos dando la espalda a esta realidad.
  2. Nuestra hipocresía es manifiesta. Seguimos aprovechándonos de los recursos materiales de los países en guerra y empobrecidos, pero, no ayudamos a sus habitantes.
  3. Debemos seguir denunciando las leyes europeas y demás países ricos, que tratan injustamente a millones de personas desplazadas de sus casas.
  4. Hay que abrir nuestras puertas a los Refugiados, con la intención de integrarles en nuestras sociedades. 
  5. Las respuestas  deben de tener en cuenta el ANTES, el DURANTE Y el DESPUÉS.
  6. Apostamos por la educación como herramienta de transformación y cambio social.
  7. El cambio de mentalidad es fundamental: fuera los prejuicios, estereotipos, discriminaciones,..
  8. El diálogo intercultural e interreligioso es urgente y de grandísima necesidad.
  9. Hay que alegrarnos por la variedad de riquezas que nos aportan. Todos salimos ganando.
  10. Nos queda sumarnos a tantas Asociaciones, ONGs, hombres y mujeres que están por la labor de hacer un mundo más humano, más justo, más tolerante y más respetuoso.
En este mundo globalizado, y por tanto sanamente plural, necesitamos mujeres y hombres que apuesten por la construcción de la familia humana en la que nadie quede excluido y todos vivamos como hermanos y hermanas.

https://www.youtube.com/watch?v=hMDS_EjeGNI&feature=youtu.be

domingo, 12 de junio de 2016

12 DE JUNIO: DÍA MUNDIAL CONTRA EL TRABAJO INFANTIL

Mientras nuestros chavales están terminando el curso, y bastantes de ellos, se están graduando, otros no tienen la misma suerte; hablemos de ellos.
Y es que, no acaba la explotación a la infancia indefensa, del tercer mundo. No les ha dado tiempo a crecer y ya, el sistema, les está exprimiendo. (Sistema que nos abastece a nosotros, los del primer mundo). Esto, creo, que no debemos olvidarlo.

Esta es una de las fechas que no debemos descuidar nunca. Olvidar a los niños y niñas explotados, en términos morales y religiosos, sería un ‘pecado’ muy grave. La más reciente estimación mundial de la OIT revela que 168 millones de niños están involucrados en trabajos peligrosos; eso sí, de los más de 200 millones que están explotados de una forma u otra.
Como sabemos, fue la OIT (Organización Internacional del trabajo) la que instituyó esta fecha, en el año 2002, para una mayor concienciación de la humanidad que maltrata a una parte de sus "hijos".

El Tema de 2016: Eliminar el trabajo infantil en las cadenas de producción ¡Es cosa de todos!

 Anoto dos de los comentarios que nos hace este organismo:
Un gran número de niños hacen trabajos domésticos, remunerados o no, en los hogares de terceras personas. Sus vidas transcurren ocultas a la mirada de la sociedad y lo habitual es que se encuentren aislados y alejados de sus familias. Por ello, estos menores son particularmente vulnerables a la explotación y las historias de abuso son muy frecuentes.
Este año, el Día mundial contra el trabajo infantil está dedicado al trabajo infantil en las cadenas de producción. Con 168 millones de niños que todavía son víctimas del trabajo infantil, todas las cadenas de suministro, de la agricultura a la manufactura, de los servicios a la construcción, corren el riesgo de que el trabajo infantil esté presente.
Esperemos que no se quede todo en palabras, como tantas veces. Pues, hoy 12 de junio, o a estas horas que estás leyendo estas líneas, muchos son los niños y niñas que no van a la escuela, que no tienen tiempo para jugar, que el tiempo para estar con sus amigos coincide con el tiempo del trabajo, que les vendieron, sus padres, a las mafias para obtener algo de dinero, que malviven con la llamada: prostitución infantil, dando múltiples beneficios a los proxenetas, que… para que seguir.
Son muchas las intervenciones de nuestro Papa actual, que van en la línea de apostar y ayudar a la infancia explotada. ¡Ojala! Nos llene de valor y coraje para denunciar -con valentía- estas injusticias contra la infancia explotada, y os invito a que durante la semana, este asunto, sea tema de nuestras conversaciones en el trabajo, en los bares, con los amigos, en la iglesia, en casa, campos de fútbol,… es una forma de seguir concienciándonos de esta INDIGNIDAD CON LA INFANCIA EXPLOTADA.

¡Esto sí que es para indignarse!

domingo, 5 de junio de 2016

ESTAMOS MATANDO A LA MADRE... Y SIN MADRE, NO HAY HIJOS

En el día Mundial del Medio Ambiente, quiero decir unas palabras de indignación, de propuesta y de compromiso. Y es que no podemos seguir así. No soy catastrofista, pero si no ponemos remedio - todos - esto va a terminar muy mal.
Hace uno años,  hablando de estos asuntos, decía que con el tren de vida que llevo -yo - probablemente podrían vivir unas 20 personas. Los gastos que genero en ropa, alimentación, logística cotidiana, viajes, y sin olvidar los despilfarros, basura-útil, tiempo y recursos desperdiciados. ¡Qué derroche!
En diciembre, tuvimos la última Cumbre del Clima en Paris. ¿Ha servido para algo? ¿Cuántos hombres y mujeres, ancianos y niños, adolescentes y jóvenes, se enteraron? Es más, lo mismos países que firmaron el documento final ¿han tomado medidas contundentes?
Mientras tanto, seguimos contaminando el aire, talando las selvas y los bosques, exterminando especies de animales (por sus pieles, colmillos, carnes, aceites y grasas) ¡Oiga! y no pasa nada. 
Cada vez estoy más convencido, de que los gobiernos tienen sus compromisos que los pueden plasmar en leyes y en medidas legales para defender los ecosistemas y la naturaleza en su conjunto.
No me cabe la menor duda, de que muchas empresas pueden hacer el esfuerzo de controlar la contaminación de la atmósfera y el vertido de residuos, que destruyen tanta fauna y flora en las diferentes partes del planeta.
El problema reside en el estilo de vida que todos deseamos y aspiramos: El consumismo (por cierto desmedido). Naturalmente que hay fábricas que contaminan, pero sin ellas, no tendríamos los productos que, ansiosamente, les compramos. Aunque los más pobres son los que sufren de las consecuencias de todo esto, puesto que lo que acaparamos -sin medida- se lo quitamos a ellos..
A todo el mundo le encanta disfrutar de la naturaleza, lo que no me queda claro es porqué la destruimos, ensuciamos y masacramos el hábitat que tanto valoramos. Nos podemos fijar en las playas este verano, en las montañas que visitamos, en los bordes de la carretera por las que pasamos. Algunos “quieren recoger lo que no siembran”.
En fin, dejemos a los gobiernos, empresas y multinacionales y empecemos a darnos por aludidios.  Cada cual sabe lo que come, lo que viste, la tienda en la que compra, lo que hace cuando va al campo o a la playa. Todos sabemos el derroche o despilfarro que hacemos y malgastamos. Si los millones de personas que habitamos el planeta actuáramos con más ética ecológica, igual, el cambio climático sería posible y la madre naturaleza nos lo agradecería y nos seguiría criando.