BARRIADA DE BELÉN - IQUITOS - PERÚ

BARRIADA DE BELÉN - IQUITOS - PERÚ
UN MINUTO DE FILOSOFÍA: “LOS SUEÑOS Y LOS RETOS ANIMAN EL CAMINAR"

domingo, 12 de enero de 2014

57 PERSONAS, 28 PAISES: ¡ES POSIBLE LA FRATERNIDAD HUMANA!

Me encuentro en Roma. Tengo la suerte de vivir con personas de los cinco continentes. Son mi familia durante este mes de enero. Me imagino que cuando volvamos a nuestros países lo seguiremos siendo. Todos pertenecemos a la familia de la Salle, que es una parte de la familia de la Iglesia y, además, miembros de la gran familia humana. ¡Qué nos cuesta asimilar esta verdad!
Mis sobrinos me decían, estas vacaciones, que en realidad estoy en un curso de 'Erasmus', por lo de Italia, claro. Pues eso, formándome un poquito más, que nunca viene mal. Se ve que esto de la formación nunca se acaba, aunque ya vaya uno entrando en años. ¡Cuidado que aún soy joven!
Andamos buscando soluciones para 'arreglar' el mundo. Y mira por donde, estos días, estoy viviendo una de las formas para que un nuevo mundo sea posible. Por las mañanas ya se oyen todos los idiomas que manejamos: Bonjour,   早上好, Good morning, Buongiorno, Bom dia, सुप्रभात, Guten Morgen  y صباح الخير… nos sonreímos y todas las barreras, fronteras, vallas, se derrumban ¡Ya era hora!
Hombres y mujeres, tan diferentes en razas y lenguas, estamos haciendo un esfuerzo por entendernos, empeñarnos en llevarnos bien, procurando convivir a gusto. Muchas veces no nos entendemos, pero hay un ‘algo’ que nos hace captar lo esencial. Bueno, siempre al lado hay alguien que sabe el otro idioma y te precisa más las cosas. (Que todo hay que decirlo).
El encuentro es de formación. Estamos reflexionando sobre temas muy relacionados con la sociabilidad del ser humano.  Lo miremos desde lo miremos, no somos islas.  Necesitamos de los demás para ser nosotros mismos. Palabras como familia, unión, comunidad, agrupación, asociación,  congregación, comunión, colectividad , corporación, grupo, pueblo de Dios, comunicación, sociedad,… están muy presentes en el contexto que nos encontramos. Y llevamos una semana.
Pero lo más importante es la convivencia. Ya desde la presentación del primer día y en los tiempos que van apareciendo la convivencia y el buen entendimiento son la tónica de nuestras relaciones. No importa de dónde eres. Eres de la familia y el trato es de hermanos y hermanas ‘que llevamos muchos tiempo sin vernos’ y nos alegramos de encontrarnos. Nos interesamos por lo que cada cual hace, por cómo van las cosas por sus centros y ciudades. Queremos saber más, conocer a los otros, alegrarnos de su presencia.
Por cierto, no crean que para estas cosas haya que venir a Roma. Allá en donde vivimos, tenemos vecinos extranjeros. Seguro que nos encontramos inmigrantes en la calle. No es raro estar en la cola de los supermercados con personas de otras razas, diferentes lenguas y distintas creencias. Es cuestión de proponérselo pero también se puede saludar, charlar, interesarse por las cosas comunes que todos tenemos, tal vez por sus problemas o cómo le van sus vidas. Incluso, si me apuran, si necesitan ayuda. De seguro que nos sonreímos y todas las barreras, fronteras, vallas, se derrumban. Hagan la prueba.
Creo que Roma está siendo una buena Esquina del encuentro.

domingo, 5 de enero de 2014

SI QUIERES CAMBIAR EL MUNDO EMPIEZA POR TI MISMO


En el ambiente se palpan las ganas y deseos de que, el nuevo año, nos traiga lo mejor para todos. Ya sabemos cómo están las cosas. Hemos constatado lo que funciona bien y lo que marcha mal. De forma que empezando por uno mismo, siguiendo por la familia y continuando con el mundo que nos rodea, sabríamos decir todo lo que nos humaniza y hace felices y, también, todo lo que aún es mejorable en esta vida.
Este año, 2014, a mí me suena bien. Y como todos los años, con él, nos vienen nuevas oportunidades y buenos propósitos. En estos días, las entrevistas de los medios de comunicación social, giran en torno a la pregunta: ¿qué deseas para este año? De una forma u otra las respuestas se parecen. En el fondo, se repiten dos ideas que algunas personas las logran formular con mucha claridad. Yo estoy de acuerdo con ellas. Veamos.
En primer lugar, nos duele que el mundo esté cada vez peor. Se ve que somos conscientes de lo mal que lo pasa mucha gente, de las dificultades que hay en otros países, y sus problemas, nos tocan el corazón y la conciencia. Por eso surgen las ayudas que, de una u otra forma, pretenden aliviar las vidas de los más desfavorecidos.  Aunque algunos no se quedan aquí y dan el salto a la denuncia del sistema que ha generado este mundo tan injusto, tan dividido y tan inhumano. Hasta ven la necesidad de salir a la calle para decirlo, o bien, utilizar las redes sociales.
En segundo lugar, la respuesta se centra en uno mismo. Se viene a desear que se mejore la propia calidad de vida, y que le vayan a uno bien las cosas.  Pero hay gente que profundiza un poquito más y añade, que para este año, tendría que dedicarse más tiempo. Señalan la necesidad de reflexionar sobre uno mismo, de hacer una autocrítica de su vida, es muy fácil ver la maldad de los demás. Ya se sabe que no vivimos solos, pero es importante tener espacios personales para pensar y meditar sobre el propio crecimiento personal, aunque eso suponga corregir y cambiar conductas, que para nada son edificantes.
Tenemos la oportunidad de demostrar lo que valemos. Y este año es una buena ocasión para manifestarlo. No somos ilusos, sabemos donde vivimos, en la situación de crisis en la que nos encontramos. A todos, de alguna forma, nos afecta esta realidad, de ahí que nos demos la posibilidad de sacar lo mejor que tenemos y lo activemos para el bien de uno mismo y para el de los demás.
Si queremos cambiar el mundo empecemos por nosotros mismos. No olvidemos que nosotros formamos parte del mundo que consideramos tan mal, tan injusto, tan egoísta, tan violento, tan vengativo, tan mentiroso, tan explotador,… No somos ajenos, con nuestras vidas y con nuestras conductas, a la deshumanización y maldad de la que tanto hablamos.
A lo mejor si me comprometo a cambiar aquello que chirria en mi vida y que molesta o perjudica a los demás, empieza a cambiar –un poquito-  el mundo. No se notará mucho, pero menos es nada. Y si nos pusiéramos de acuerdo unos cuantos, a lo mejor iríamos creando un tejido social en el que se fuera viendo que otro mundo es posible.

domingo, 29 de diciembre de 2013

VIAJE AL CENTRO 'DE UNO MISMO'



La película de 'Viaje al centro de la tierra' es una buena fuente de inspiración. La sombra de Julio Verne, llega a nuestros días y se siguen haciendo nuevas versiones de su novela. En este caso, su fantasía me sirve para la reflexión de hoy.
Me imagino que hemos visto algunas de las versiones que se proyectan en las pantallas. Los paisajes son fabulosos, aparecen extrañas formas de vida, hay plantas y animales exóticos, surgen tesoros de valor incalculable. No faltan ni la luz ni los mares luminosos. Es un mundo de encanto y de belleza desbordante.
Pero en las 'pelis' también se recrean los monstruos, los misterios y secretos tenebrosos, aparecen plantas carnívoras, volcanes mortíferos y cuevas que te 'meten' el miedo en el cuerpo. Me imagino que, Julio Verne, retrataba la sociedad de su tiempo de esta forma tan original. La ciencia ficción le daba la facilidad de trasladar a sus novelas lo que veía en el mundo real de su tiempo.
Tal vez si hacemos un viaje 'al centro de nuestro interior,' a lo más hondo de nuestro ser, encontremos cosas muy similares. Aunque salvando las distancias. Si en la película, se hace complicado el viaje, hasta llegar al centro de la tierra, de seguro que hemos experimentado -más de una vez- las dificultades que nos encontramos cada vez que nos aventuramos realizar el viaje a nuestro interior, a ese 'nuestro' mundo de secretos y misterios.
De lo que no cabe duda, es que el viaje es apasionante, aunque lleno de dificultades. Nos aparecerán los 'monstruos y volcanes' que llevamos dentro, pero como en la peli, se podrán sortear y vencer. Nos acercaremos a plantas preciosas, que al aproximarnos a ellas nos mostraran su fiereza destructiva, aunque tendremos recursos para evitarlas.
Pero también disfrutaremos de la belleza de nuestro interior. De las cosas maravillosas que tenemos. Descubrirlas y admirarlas nos ayudarán a ser más felices. Quizás ni sabíamos que estaban ahí, pero después de la 'bajada', la recompensa nunca se hace esperar.
Está terminando el año. Aunque sea un tópico, igual tenemos que dedicarnos un poquito de tiempo. Necesitamos hacer el viaje o una excursión al centro de nuestro ser. Aquello que casi tenemos olvidado porque estamos 'distraídos' con el mundo exterior que nos rodea. No vamos a negar que resulte inhóspita la bajada, que el viaje es incómodo e inseguro en ocasiones. Pero hay que hacerlo.
La experiencia me dice, que habituarme en estos asuntos me ayuda mucho a la tarea de conocerme cada vez más, aunque esto nunca se acaba, pues el 'interior de la tierra' es tan grande que siempre hay algo por descubrir o sorpresas que no esperábamos.
En fin, que cuanto más conozcamos nuestras entrañas, más estabilidad y fortaleza tendremos como personas. El crecimiento personal, precisa de estas aventuras.


domingo, 22 de diciembre de 2013

¿PARA QUÉ SIRVE LA NAVIDAD?




Creo que merece la pena hacerse esta pregunta, sobre ‘utilidad’ de la Navidad. La verdad es que sirve para muchas cosas. Me iré fijando en las respuestas que se ven a primera vista, para terminar con la respuesta que, a mi juicio, puede justificar a todas las demás.
Hay una respuesta económica. La navidad sirve para reactivar la economía, y más en estos tiempos de crisis en los que estamos. Es verdad que podemos pasarnos al consumismo, pero hay que comer, comprar nuevas ropas, hacer regalos,... y las cenas o comidas de la empresa también aportan su significado. Por lo demás, la lotería de Navidad tiene ya su protagonismo ganado en estas fechas.
Hay una respuesta vacacional. Que se lo pregunten a los alumnos que han estado los últimos días del trimestre tachando en el calendario la llegada de estas fiestas. Aunque muchas son las personas que también disfrutan de estos días para dedicar con  más generosidad actividades de ocio y tiempo libre. Las vacaciones siempre son bienvenidas y las mismas amistades buscan su espacio en esta época. La diversión también tiene su protagonismo.
Hay una respuesta familiar. Son fechas entrañables para la familia. Hay en el ambiente un buen deseo de estar juntos. Se festeja con buenas comidas, con detalles muy especiales. Aunque el mejor regalo es estar juntos en Navidad, el Fin de año o en Reyes, con la complicidad de la fantasía y la magia de los regalos.
Hay una respuesta solidaria. En esas fechas parece que nos toca la fibra sentimental y nos despierta un poquito la conciencia social. Es verdad que los pobres están siempre con nosotros pero estos días los queremos 'mimar' un poquito más. Parecería que si no damos esta respuesta la Navidad estaría incompleta. ¡Ojalá! todo el año fuera Navidad.
Y está la respuesta religiosa. Son muchos los años que vengo diciendo, haciéndome eco de los entendidos, que en Navidad Dios se hace humano, para que el ser humano se haga Dios. En todas las culturas, civilizaciones y religiones hay un 'sueño' repetido y coincidente, aunque las formas de contarlo sean diferentes.
Se trata de un ‘sueño utópico’.  Hay una aspiración en todos los hombres y mujeres –de todos los tiempos-  por conseguir un mundo más humano, más sociable, más solidario, más pacífico. Otro mundo es diferente, se dice, pensando en lo mal que está desde que lo viene narrando y recuerda la historia.
Creo que el cristianismo también nos aporta esa visión de una gran familia humana en la que todos somos iguales, el amor es la única ley y nadie pasa necesidad. La gran razón es porque todos somos hermanos y hermanas y no podemos dejar a nadie en la estacada.
Y… para esto sirve la Navidad, para que de forma especial todos los años recordemos los grandes sueños utópicos y vayamos avanzando en su realización. Estos son mis deseos este año que termina y los mismos para el año que comienza. La esperanza que tenemos es que Dios está con nosotros, el mismo que nació en Belén.



domingo, 15 de diciembre de 2013

LA FAMILIA UNIDA, GENERA CONVIVENCIA SOCIAL



Creo en la familia, sin apellidos. Los apellidos se los dejo a los demás. Los apellidos ponen límites: familia tradicional, familia liberal, familia conservadora, familia democrática, familia… y mientras ‘jugamos’ a ver ‘quién es más y mejor’, para dejar en evidencia a ‘los que son menos y peor’, la sociedad no va mejorando. Es la eterna manía de restar y dividir, en vez, de sumar y multiplicar.
Para mí una familia unida, no es una familia perfecta. Pienso que no hay familias perfectas. Sí hay familias que se esfuerzan todos los días para seguir avanzando. En cada familia, aunque no estén escritos, hay unos propósitos, deseos, metas, sueños que un día aparecieron cuando la pareja estaba dando sus primeros pasos. Luego, se acrecentaron al venir los hijos, y el espacio familiar se fue haciendo más amplio, más complejo, incluso, más complicado.
En toda familia va surgiendo un entramado de relaciones que tienen por finalidad vivir a gusto, sentirse apoyados por los demás, gozar de la seguridad que me dan los otros miembros, compartir las tareas para hacerles más agradable su vida, en fin, todo el mundo está por la labor para que la familia marche bien.
Claro que hay problemas y días ‘malos’. Naturalmente que hay días conflictivos en los que el contexto familiar, como un barco en alta mar, se tambalea y parece que va a la deriva. Pero es que tales días, también contribuyen a la unidad, justo, ante las dificultades, la familia se une y fortalece más. Todos tenemos la experiencia de la enfermedad y la respuesta que da la familia.
Se imaginan una familia, que sabe gestionar los días buenos y los días malos. Una familia en la que los hijos discuten con los padres, pero han aprendido -de ellos-, que las discusiones son palabras, para aclarar cosas, para dar explicaciones, para pedir perdón. Que el rencor no tiene sentido y no lleva a ninguna parte.
No se imaginen, piensen en su familia; claro que no es perfecta ¿quién ha dicho que debe ser perfecta? Sin embargo, tratan de llevarse bien con la pareja, desean lo mejor para sus hijos aunque a veces se equivoquen, tratan con cordialidad a los vecinos, procuran cumplir con sus obligaciones sociales. Hasta se esfuerzan por no crear conflictos, más bien, procuran evitarlos. ¿Qué más quieren?
La sociedad, en general, es la suma de muchas familias. Algunos dicen que la familia es la base de la sociedad. Si me permiten una comparación, digamos que la sociedad ‘es un ser vivo’ cuyas ‘células’ son cada una de las familias. Pues, una familia unida, ‘sana’, es una célula que facilita la ‘salud’ a la sociedad. Mientras que una familia desunida, ‘enferma’, es una célula que contribuye a la ‘enfermedad’ de la sociedad.
Estoy convencido de que una familia unida, genera sabia ‘buena’ para fortalecer a la sociedad. Una familia que sabe convivir, está transmitiendo, sin proponérselo, la buena convivencia. Se da lo que se tiene y las familias unidas son necesarias para la buena organización y convivencia de la sociedad. En general las familias de estas características, aportan personas sanas como: los padres en sus lugares de trabajo o en su vecindario, los hijos en las escuelas o lugares de ocio, la propia familia cuando va de un lugar a otro. De esta manera van tejiendo una sociedad que se acerca al ideal de la verdadera familia humana.

domingo, 8 de diciembre de 2013

NELSON MANDELA, OTRO GIGANTE DE LA HISTORIA

Hace muchos años me cautivó su mensaje y, sobre todo, su historia personal. Mandela, Nelson Mandela, es verdad que no tuve el gusto de conocerle personalmente, demasiada osadía por mi parte, pero sin duda me sentí muy cercano a él. En muchas ocasiones lo he puesto de ejemplo. En charlas, en reflexiones, conversaciones, Mandela, me ha servido de referencia como un buen testimonio de lo que estábamos tratando. Por eso me siento agradecido a su persona y quiero, también, homenajearle con estas humildes palabras.
El valor de una persona reside en la trayectoria de su vida. Ya sabemos que a lo largo del camino, todo no es de color de rosas; por eso, nos vamos encontrando espinas, pedregales, arena, flores, cardos, frutos sabrosos, días luminosos y noches oscuras, ratos amargos y agradables; al final, lo que cuenta es aquello que has conseguido con perseverancia, constancia, fidelidad y, encima, ser reconocido por toda la humanidad, como es el caso de Nelson Mandela.
La verdad, 27 años de la vida, en la cárcel, sin duda es un a 'pasada'. Es lo que le ocurrió a nuestro protagonista. En el fondo, estaba ‘su lucha’ por la abolición del apartheid. Una injusticia, con mayúsculas, por la que una minoría blanca, tenía separada y segregada, materialmente, a la mayoría negra de la población sudafricana.
Las minas de oro y diamantes, entre otras, eran explotadas por los blancos, que se habían adueñado de todo y, mientras se enriquecían ellos y el resto de los ricos de todo el mundo, a los negros los tenían totalmente subyugados, por no decir esclavizados. Mandela se rebeló y luchó, como no podía ser menos, para alguien que tenía conciencia de la realidad y, por ello, no se cruzó de brazos. Es mi versión simplificada.
Las presiones internacionales, sobre todo sociales y religiosas, contribuyeron a sacar de la cárcel a Nelson Mandela (1990); su talante reconciliador fue reconocido, a nivel mundial, con el Premio Nobel de la Paz (1993); su fidelidad, a su ideario político, de una Sudáfrica para todos los sudafricanos –blancos y negros- le llevaron a ser elegido, democráticamente, como presidente del País (1994). No quiso estar nada más que un mandato. Pasó el relevo del poder a otros.
La lucha por los derechos sociales, fue una de las líneas fuerza de toda su vida. Y es que ante el mal que padecen los demás, y que uno ve todos los días, no puede quedarse impasible. Es lo que le pasó a Nelson Mandela y a tantas personas, que a lo largo de la historia han ayudado a la humidad a conquistar y disfrutar de la dignidad y de los derechos humanos. Estas son algunas de las frases célebres suyas:
"Sudáfrica es un país multirracial, hay sitio para todas las razas en este país"
"La grandeza de la vida no consiste en no caer nunca, sino en levantarnos cada vez que caemos"
"La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo"
"Luchar contra la pobreza no es un asunto de caridad, sino de justicia"
 "He luchado contra la dominación blanca y contra la dominación negra. Es un ideal por el que espero vivir y conseguir. Pero si es necesario, es un ideal por el que estoy dispuesto a morir"