BARRIADA DE BELÉN - IQUITOS - PERÚ

BARRIADA DE BELÉN - IQUITOS - PERÚ
UN MINUTO DE FILOSOFÍA: “LOS SUEÑOS Y LOS RETOS ANIMAN EL CAMINAR"

domingo, 18 de noviembre de 2018

LA FAMILIA DE LA SALLE: 300 AÑOS HUMANIZANDO Y EVANGELIZANDO ¡¡¡ENHORABUENA!!!


Juan Bautista de la Salle, un hombre del siglo XVII, decide entregar su vida a la infancia excluida y marginada de su tiempo. Han pasado trescientos años, y la Familia Lasaliana, continúa en el empeño y compromiso, de dar todo lo mejor que tiene, tanto a la infancia y  jóvenes, como a los adultos, de más de 80 países. Como para no celebrarlo. La obra de Dios, iniciada con nuestro Fundador y animada por el Espíritu de Jesús, sigue viva y comprometida, en todos nuestros Centros.
Uno toma el globo terráqueo y girándolo, poco a poco, va viendo las estrellas de la Salle en los dos hemisferios, de norte a sur. Los colores propios que nos caracterizan, el amarillo y el azul, como el sol y el agua, unen a todos los países con centros educativos lasalianos, desde las etapas infantiles hasta las universitarias y desde lo que llamamos la educación formal hasta las Obras Socioeducativas.
Una mirada escrutadora y con detalle, nos hará sorprendernos de la riqueza de personas, de toda condición, que acude a nuestras aulas y demás espacios educativos, a lo largo y ancho del mundo. Creo que lo de menos es hablar de cantidades, para ello consúltese el Google, más importante es la Misión que llevan a cabo tantas personas, que sueñan y se ilusionan con un mundo mejor, en el que la gran Familia Humana viva en paz y feliz.
He aquí algunos acentos lasalianos que señalaría, desde mi humilde visión, de la Obra de la Salle en el mundo actual:

*      En primer lugar, la presencia de hombres y mujeres de fe, que llamados por Dios, siguen la Misión de la Salle, desde su Carisma y Espiritualidad.
*      En Segundo lugar, el Servicio educativo a los pobres, como clave indispensable para que cada Obra Lasaliana no pierda su razón de ser, siempre nuestras puertas abiertas, especialmente, a los rechazados del sistema. La solidaridad es la expresión que mejor nos define.
*      En tercer lugar, la constitución de Comunidades Lasalianas, verdadero corazón de los Centros Educativos Lasalianos, en ellas Hermanos y Seglares, Asociados, viven y dan testimonio de la fraternidad de los Hijos de Dios.
*      En cuarto lugar, la pastoral educativa es la herramienta, actualizada, para llevar adelante la Misión, de la educación humana y cristiana, que nace en tiempos del fundador y que se concreta de forma original en lo que llamaos Pedagogía Lasaliana.
*      En quinto lugar, el compromiso de fomentar el diálogo intercultural e interreligioso, dada la pluralidad de personas que interaccionan en nuestros centros, en cualquier lugar del mundo, siendo espacio de encuentro

Bueno, en el lugar en el que me encuentro, Hogar la Salle de Jerez de la Frontera, tratamos de guiarnos con estos desafíos y retos en nuestra vida cotidiana. Entendemos que es la mejor forma de celebrar y conmemorar los trescientos años, desde que la Salle nos dejara, y con la esperanza de que intercede por nosotros para que no nos apartemos del camino.


domingo, 11 de noviembre de 2018

SIGUE HABIENDO HOMBRES Y MUJERES QUE ENTREGAN SU VIDA POR LOS DEMÁS


En 1982 mataron al  Hermano, James Miller: Como ya sabemos, el Papa Francisco, firmó esta semana el decreto que reconoce el “martirio” del estadounidense James Miller, del Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, conocidos como “Hermanos de La Salle”, asesinado en Guatemala en 1982, aprobando así su beatificación. Se suma así a muchos Hermanos mártires, beatos que nos han dado su mejor testimonio, entregando su vida por el Reino de Dios.
Soy Hermano de las Escuelas Cristianas desde hace casi veinte años, y mi compromiso en la vocación crece más y más con mi trabajo en América Central. Pido a Dios la gracia y la fuerza de servirle fielmente entre los pobres y oprimidos de Guatemala. Dejo mi vida a su Providencia y pongo mi confianza en él”, dijo en alguna ocasión Miller, citado por el Colegio De La Salle Huehuetenango.
El 16 de noviembre, de 1989, asesinaban a cinco jesuitas y a dos mujeres, en el Salvador. Todos ellos eran creyentes y, su fe en Dios, fue motivo para matarlos. La historia está llena del testimonio de hombres y mujeres, creyentes -de todas las religiones- y no creyentes, que les han quitado su vida, así, sin más, por su fe.
Por su fe en Dios, por la fe en sus utopías, por tener fe en sus ideales..., en cualquier caso, seres humanos, que han entregado lo que tenían de más valor: su propia vida. El siglo XX, fue testigo de las numerosas personas, que saltaron a las páginas de la prensa mundial porque, vilmente, les asesinaron. Quién no recuerda al obispo, Oscar Romero (1980),  (finalmente lo han canonizado) a Martín Luther King (1967), o bien, a Mahatma Ghandi (1948). Por no hablar de las numerosas guerras que se aprovechan para eliminar a los que "estorban", no tanto por su violencia -que son personas no violentas- cuanto por sus creencias. Basta meterse en el Google y la lista se hace interminable.
La historia está plagada, lamentablemente, de hombres y mujeres que han sido fieles a sus creencias y a sus ideales. Llevaron una vida normal. Vivían con sus familias, tenían sus trabajos y obligaciones. Eso sí, trataban de ser exigentes consigo mismos, ser honestos ante los demás, vivir con coherencia ante sus semejantes. Estaban comprometidos con la humanidad.
Su propia vida era suficiente para denunciar las injusticias, desenmascarar a los hipócritas, que bajo los ropajes de su autoridad, siempre se aprovechan de los demás. El testimonio, sus palabras son "las únicas armas" que utilizan para hacerles ver, a sus 'ejecutores', que se rodean de privilegios, establecen leyes que les benefician, utilizan la violencia para defender sus intereses, se sirven del poder, - que se les ha confiado- para incrementar sus bienes y riquezas,... y cuando alguien se lo recuerda, se lo dice..., ya encontrarán la manera para quitarlo del medio.
No hace falta remontarse a los romanos, cuando mataron a Jesús de Nazaret. Estos días, estamos viendo en los telediarios, cómo los dictadores siguen llenando las cárceles de "disidentes", están matando en la calle, a los que protestan por las condiciones inhumanas en las que viven, y están empobreciendo -no solo los dictadores- a poblaciones enteras, que mal viven excluidos y, de esta forma, terminan "asesinados" miserablemente.
Sí, sigue habiendo hombres y mujeres, auténticos, que no le temen a la vida, y denuncian, aún con el riesgo de sus vidas, la deshumanización que se sigue dando en la historia de la humanidad.

¡¡¡ MI FELICITACIÓN Y AGRADECIMIENTO POR SU TESTIMONIO!!!

domingo, 4 de noviembre de 2018

UN DÍA DE CAMPO, JÓVENES INMIGRANTES Y ALGUNAS FAMILIAS LASALIANAS

El día esperado para salir al campo se ha comportado. El paisaje otoñal maravilloso. La sierra gaditana tenía sus senderos abiertos para el paseo. La lluvia de hace unos días nos ha dejado todo a punto. El ambiente compartido, estupendo. Hay que repetir. Estas palabras quedan para el recuerdo.
Todo empieza cuando el Grupo Galilea, del Colegio Mundo Nuevo La Salle,  invita a los jóvenes del Hogar la Salle de Jerez,  a salir de excursión para convivir juntos, este domingo primero de noviembre. No dudamos.
Ya en camino, nos equivocamos de carretera, pero consultando a los lugareños de la sierra nos encaminaron bien. Esta zona de Alcalá de los Gazules no la conociamos algunos, pero ha merecido la pena, internarse en sus senderos.
El campo nos une en una única familia. No importa de dónde venimos cada cual. Siempre, caminar en grupo, facilita la experiencia del encuentro. De la mutua curiosidad surgen preguntas y respuestas que van vinculando a unos con otros.
Qué fácil resulta todo esto cuando hay ganas y voluntad, en ello. En una sociedad que sigue manifestando su rechazo al extranjero (si es pobre, no lo olvidemos), que le falta tiempo para hacer bromas racistas, que la desconfianza se palpa en la calle y los bares, que las redes sociales se llenan de fotos, comentarios y bulos hasta de mal gusto,... no está mal que se den estos ejemplos de agradable y sana convivencia.
El Grupo Galilea, como otros grupos, no se queda en las reuniones 'del braserito', que toca ahora con los fríos, o en la participación eucarística semanal, que considera muy importante; también ha ido dando pasos, estos años, por acercarse al mundo de las personas migrantes. En Jerez están muy presentes. Son muchos los gestos que van teniendo en esta línea.
Pero volvamos a la excursión. La vegetación después de las lluvias de estos días está exhuberante. Lentiscos, alcornoques, pinos, acebuches, hasta el musgo en las rocas, da gusto verlos. Los colores que se van esparciendo por el campo, colores otoñales, te alegran la vista y relajan el espíritu estresado de la ciudad.
Alguien nos hace levantar la vista al cielo, nos quedamos maravillados. Un numeroso grupo de aves rapaces, decimos que son quebrantahuesos, otros dicen que águilas, en cual quiera de los casos, su vuelo majestuoso y dominio del cielo nos embelesa durante un rato. ¡Qué hermosa la naturaleza!
Así va transcurriendo el día, con una comida compartida y una sobremesa con su café y dulces. Bueno, los más jóvenes se dedican a jugar con un balón. Hasta que se va notando el fresquito y decidimos que no pasaría nada por recoger las cosas y volver despacito, saboreando todo lo que nos va mostrando el camino.
Un día estupendo, sin muchas complicaciones, pero que a todos nos ayuda a fortalecer los lazos de la gran familia humana. En este caso la naturaleza ha contribuido y muy bien.



domingo, 28 de octubre de 2018

LOS SANTOS DE HOY: ABUELOS, PADRES Y JÓVENES



Dentro de unos días celebramos la festividad de todos los Santos. Dando vueltas al asunto, me he preguntado por quiénes son los Santos de hoy y cómo los detectamos. La verdad, no me ha resultado difícil la respuesta. Una vez que se da con la clave de la santidad todo viene de mano. Un día dijo Jesús: "Nadie tiene mayor amor que el que da la vida por sus amigos". ¡Ya está! Aquí tienen la clave.
Nos acostumbraron, desde pequeños, a ver a los Santos y Santas en los altares de la Iglesia. Siempre subidos en plataformas, como viviendo en los aires. Así, claro, cualquiera alcanzaba la santidad. Y si en catequesis nos contaban sus historias, tan extraordinarias, quedábamos 'enganchados' por su buen hacer, no nos cabía la menor duda eran verdaderos héroes. Así cualquiera llegaba a ser santo. Nosotros tan míseros, 'empecataos' y rastreros. ¡Imposible alcanzar los altares!
Hoy veo las cosas de otra manera y, agradezco a Dios, la nueva mirada que me ha dado. Cuando uno mira con atención a las personas, ve muchas cosas sorprendentes. Por eso estoy convencido de que cuando hablamos de los santos y santas de hoy, no hay que mirar hacia los altares. Basta mirar a nuestros vecinos, a las personas que están en las calles o plazas y, por supuesto, en nuestros hogares.
Muchos abuelos, padres y jóvenes, dan la talla de la santidad. Son verdaderos ejemplos de 'dar la vida por los demás'. Son los Santos de hoy. Tanta entrega, tantos sacrificios, tanto amor derramado y desinteresado,... Sí, sí, ya sé que tienen su defectos y limitaciones; que se enfadan y cabrean, que meten la pata de vez en cuando, que algunas veces son pesados y molestos,... ¡Vamos! que los Santos de los altares eran ángeles. Lean, lean sus biografías y ya me contarán.
Los abuelos y abuelas, no son santos por lo que hacen con sus nietos. Fueron jóvenes, tuvieron hijos, formaron una familia. Su amor no les evitó desvelos. Días y noches dieron su vida por mantener viva la pareja, por criar con ternura y cariño a sus hijos. Llevaron con responsabilidad su trabajo y obligaciones. Y  ahora con la mochila llena de buenas experiencias, siguen repitiendo la faena con sus nietos. ¡Cuánto quieren los nietos a sus abuelos! Les devuelven lo que ellos, día tras día, les dan. Enfados, claro que hay, pero alegrías y satisfacciones muchas más. Todo lo empaña el amor que se tienen. ¿Alguno no ve la santidad que se palpa cotidianamente?
La santidad de muchos padres y madres reside en lo que son. Ya la ilusión del hijo que viene se traduce en preparativos y alegría para la familia. El amor empieza a dar sus frutos. Aquí lo de dar la vida por los hijos, se 'masca' las 24 horas. Ya lo he dicho en otras ocasiones, la vida en familia es la expresión del amor más nítida. En la salud o en la enfermedad, siendo niños, adolescentes o jóvenes, toda la historia familiar, es verdadera historia de amor. Todos podemos poner ejemplos cercanos y propios de esta realidad amorosa, aunque haya que pedir, de vez en cuando, perdón. Cuántos desvelos, cuántos problemas y conflictos, la vida misma. Pero esto mismo configura la santidad.
Y muchos jóvenes, desde su rebeldía, también nos muestran su santidad. Bueno, para empezar son hijos y nietos de santos. Ya se sabe, 'de tal palo tal astilla'. Todo se pega. Claro que hay de todo como en botica o en la 'viña del Señor', que se diría. Pero miren llevo toda mi vida relacionándome y viviendo con jóvenes, todo un ‘lujazo’. No hablo de memoria. La experiencia me lleva a la conclusión de que los jóvenes también son santos. Claro que tienen sus diabluras y travesuras, en ocasiones se apartan del camino; pero cuánta entrega y generosidad en sus acciones voluntarias, cuántos sueños y utopías desgranan por donde están, cuánta ilusión desbordante por vivir, aunque sea con rebeldía.
No soy iluso, no creo que la maldad predomine sobre la bondad. Creo que el Proyecto de Dios no es un fracaso, al revés, el bien se va extendiendo. La santidad de sus hijos, ¡porque somos sus hijos! prevalece. Sí con problemas y dificultades pero el amor de Dios sigue en nuestros corazones.
¡¡¡FELICIDADES A TODOS LOS SANTOS Y SANTAS DE HOY!!!





domingo, 21 de octubre de 2018

LA VERDADERA REVOLUCIÓN HUMANISTA, QUE NOS HACE MÁS HUMANOS



"México, por humanidad, déjanos pasar" Con las imágenes que estamos viendo, esta frase es muy fuerte y muy dura. Por eso hoy quiero recordar la importancia de apostar por ser más humanos. Porque la verdadera humanidad a la que aspiramos es una conquista. Requiere una revolución, pero la de verdad. El asunto viene de lejos y quiero engancharme a la historia desde la época romana.
Los romanos, lo tenían muy claro y hablaban de los bárbaros como seres inferiores, casi salvajes... Parecería que los romanos habían llegado al grado sumo de la civilización, e l caso es que se creían  herederos de los griegos, que sí estaban civilizados. Ya sabemos cómo se disolvió el imperio.
Con los franceses y su revolución de finales del XVIII, se creyó que estábamos en los umbrales de la liberación humana: el Antiguo Régimen había fracasado. Al grito de libertad, igualdad y fraternidad se abrían las puertas de la ilustración, etapa definitiva de la historia. No pasaron 40 años y volvían las aguas a su cauce. No obstante de aquellos "polvos" nos vino, ¡ahora sí! la liberación final: la revolución rusa de 1917. Era la solución esperada desde los albores de la humanidad ¡qué ciegos!, con el comunismo y su sociedad sin clases, llegaría la humanidad a la plenitud. Bastaron 70 años para que con la caída del muro de Berlín, se disolviera y desmitificara el paraíso terrenal que nos vendría con el socialismo real.
Total que con tantas revoluciones hemos conseguido muchas guerras, muchos muertos, muchos fracasos y pocos cambios (digo pocos) porque ciertamente creo que con tales revoluciones la humanidad ha progresado y, sin ellas, me sigo reafirmando, la conciencia que tenemos actualmente de la historia y de la misma humanidad, no sería la misma.
Pero sigue pendiente la verdadera revolución. La revolución que llamo humanista. La revolución que humaniza al ser humano. Me uno a las muchas personas, creencias, movimientos sociales,... que creen en el ser humano, que creen en las personas, en cada hombre y cada mujer, como sujetos portadores de dignidad y derechos/deberes, que les hacen libres, iguales, fraternales y, por eso mismo, solidarios, pacíficos, tolerantes, respetuosos con los otros y dialogantes hasta la misma extenuación, si fuera necesario.
Las diferentes crisis nos ponen de manifiesto y con toda crudeza, la realidad de siempre: Ricos y pobres, guerras, hambre, inmigración,... La sociedad del bienestar social sigue siendo el privilegio de unos pocos, mientras que una inmensa mayoría se ha quedado a las puertas y, bastantes seres humanos, ni si quiera vislumbran "las torres más altas de la ciudad".
Si las revoluciones que hemos tenido en la historia han fracasado, simplemente es, a mi modo de entender, porque tales revoluciones no han estado bien planteadas. La igualdad, la fraternidad y la libertad, no se imponen a la fuerza. No se matan a millones de personas para que se hagan realidad... ¡ahí tenemos la historia!
Buda, Confucio, Jesús, Gandhi, Teresa de Calcuta,... y tantas mujeres y hombres que ni siquiera la historia les ha dado un nombre, han creído en otra revolución: la que parte del interior de la misma persona.
Jesús de Nazaret, al iniciar su misión, lo único claro que proclama es "Convertíos y creed en la Buena noticia".
La revolución empieza por uno mismo: la única "violencia" que se acepta en esta revolución, es la que ejerce en su ser más íntimo cada persona... cuando se esfuerza cada mañana en ser más ella misma, cuando intenta superar sus contradicciones, cuando se perdona, se acepta tal y como es, cuando partiendo de su fragilidad entiende la fragilidad de los demás, cuando disfrutando de sus cualidades y valores se alegra de los valores y cualidades de los demás, cuando ofrece sus manos para dar y recibir... entonces el perdón, la superación, el amor, la entrega, la misericordia, la paz, la amistad aparecen como pequeños retos cotidianos que nos van humanizando, nos van configurando como personas, como hombres y mujeres en libertad, igualdad y fraternidad. Así estaremos preparados para ser solidarios y construiremos un mundo mejor entre todos.

Cuando esto llegue a ser así, igual los migrantes de Honduras, las personas que saltan las vallas en Ceuta o Melilla no tendrían tantas dificultades para vivir con dignidad su humanidad.