BARRIADA DE BELÉN - IQUITOS - PERÚ

BARRIADA DE BELÉN - IQUITOS - PERÚ
UN MINUTO DE FILOSOFÍA: “LOS SUEÑOS Y LOS RETOS ANIMAN EL CAMINAR"

domingo, 9 de abril de 2017

CINCO PROPUESTAS PARA SEMANA SANTA



Siempre que llegan estas fechas de Semana Santa disponemos de unos días y nos dedicamos a planificarlos. Luego resulta que se terminan los días y, prácticamente, casi no nos hemos enterado. Pero bueno el ejercicio de reflexionar sobre qué hacer parece que nos hace más responsables. En esta ocasión se me ocurren cinco propuestas que nos pueden ayudar a vivir mejor estos días de Semana Santa. 
La primera propuesta es la Personal. No me cansaré de escribir la importancia que tiene el que nos dediquemos un poquito de tiempo a nosotros mismos. A nuestra vida interior, a lo que nos está pasando por dentro. Siempre es buena cosa echar una mirada introspectiva, sobretodo, porque en la vida cotidiana estamos muy ocupados y atareados. Preguntarse por cómo me va la vida, cómo voy potenciando mis cualidades o habilidades, o bien, ver la manera de cambiar algunos desajustes, creo que es muy saludable. Vamos, reflexionar no viene mal de vez en cuando.
La segunda propuesta es la Familiar. No siempre se dispone de tanto tiempo para estar con los hijos y la pareja. Disfrutar estos días estando juntos, saliendo juntos, regalarse sonrisas, jugar con los niños, comunicarse de una forma más distendida, hacer con esmero las tareas domésticas repartidas, ver la tele o escuchar música,… son buenas iniciativas para el buen crecimiento  familiar. El asunto se completa con las necesarias muestras de afecto y cariño que nos brindamos y regalamos.
La tercera propuesta es la Ecológica. Y además, como estamos en primavera, la ocasión no se puede desaprovechar.   Hay que potenciar el ocio y tiempo libre. El campo que rezuma colorido y alegría, está dispuesto a recibirnos para gozarlo. Por su parte las playas nos están abriendo sus puertas para que disfrutemos en ellas. Resulta muy agradable ver, cada vez a más personas, por los carriles bicis  o caminando por los parques y  jardines. Resulta enternecedor cuando se ve a la familia entera conviviendo con la naturaleza.
La cuarta propuesta es la Solidaria. Con vacaciones o sin ellas el mundo sigue igual. La información que nos viene de las redes sociales hay que aprovecharla para seguir concienciándose de la realidad. Además, el altruismo tiene que tener su espacio en nuestras vidas. Por consiguiente una visita a la residencia de ancianos, siempre hay algunos muy solos; acercarse a los comedores sociales y echar una mano, o visitar a los enfermos  que tanto agradecen la compañía, son algunas de las iniciativas que no nos suponen mucho pero que hacen mucho bien a tales personas.
La quinta propuesta es la Religiosa. En este caso tenemos muchas facilidades. Basta salir a la calle y te encuentras con las procesiones que, con fervor y devoción, nos representan los misterios fundamentales de la fe cristiana. El olor a incienso y a cera impregna las calles y plazas. Las iglesias cuidan la estética y la ornamentación, es una invitación  a que sean visitadas por numerosas personas, no siempre por motivos religiosos. De todas formas, no viene mal hacer un alto en el camino, y prestarse a celebrar y orar con los últimos acontecimientos de la vida de Jesús de Nazaret: SU PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN.
No se trata de ver cuál es la clave más importante para detenernos más en ella. Cada una de ellas tiene su tiempo y su espacio, siendo la propia persona  la que sabe priorizarlas según su momento y sus circunstancias. Lo importante es tenerlas en cuenta a todas.

domingo, 2 de abril de 2017

EL SUEÑO DE DIOS QUE ME HA SEDUCIDO Y ENGANCHADO



Uno nace y se encuentra todo mezclado. Aunque es un bebé, las risas y los gritos, las peleas y los abrazos, los percibe y los guarda, de forma que más adelante les pone nombre y los incorpora en su conducta. El mundo tal y como nos lo encontramos hoy, se ha ido configurando, con nuestros antepasados y continua con sus herederos, entre los que nos encontramos nosotros, con el compromiso de pasar el relevo a nuestros hijos, que continuarán la historia, desde la cuna hasta el tanatorio.
El relevo que se va pasando, está impregnado de bondad y de maldad, del bien y del mal, de optimismo y pesimismo, por señalar, algunos de estos dualismos. Nadie se libra de estas influencias. Quizá, por el contexto familiar y social en el que nos movemos, las proporciones de ambas realidades varían según las personas, pero, sin duda, las tenemos tan incorporadas que son dimensiones que contribuyen en nuestro crecimiento personal.
La experiencia nos dice que cuando ambas dimensiones se llevan hasta el extremo de sus posibilidades, por un lado, se generan guerras, injusticias, muerte,… o sea, la deshumanización total; mientras que, por el otro lado surgen la paz y la convivencia, el amor y la justicia, es decir, la humanización plena. Ambas posibilidades las vivimos en nuestro interior, en una lucha interna continua, en la que -si uno mira su propia historia- prevalece una más que la otra, dependiendo de las circunstancias y de la etapa de la vida en la que nos encontremos.
Ahora es cuando viene lo del sueño de Dios que me ha seducido y enganchado. Porque yo no creo en el principio absoluto del caos. Yo no creo que esta vida es como una mala noche en una pésima posada. Me niego a que todo este asunto nace en el parto y termina en el cementerio. Claro que respeto las opciones de otras personas que no coinciden con la mía; como espero, también, la reciprocidad en el respeto a las que yo tengo, por parte de ellas.
Y digo que el sueño de Dios me ha enamorado, porque en él todas las piezas del puzle de la vida encajan. Además el sueño es muy sencillo. Porque lo que Dios sueña es que su familia viva y sea feliz. Lo que más desea es que sus hijos se quieran, se ayuden como hermanos, se propongan cada día abandonar lo que enturbia las relaciones familiares y se esfuercen por superar todas las divisiones y rechazos ya sean por el poder, el dinero, el color de la piel o la religión.
Tan empeñado estaba Dios en su sueño, que nos envió a su propio Hijo para interpretarlo correctamente. Claro que él nos hablaba del Reino de Dios, pero esta versión de la Familia de Dios me parece más cercana. A unos días de la Semana Santa, estas reflexiones me preparan y ayudan a vivir los Misterios de la fe que vamos a celebrar. Porque a 2000 años vista, seguimos en la lucha del bien y del mal, del hombre viejo y el del hombre nuevo. Bueno creo que hemos avanzado hacia el bien, pero me sigo diciendo que no hay que bajar la guardia y continuar con el compromiso de alcanzar la Familia Humana (de Dios) como la quiere y sueña Dios.







domingo, 26 de marzo de 2017

LA DURA EXPERIENCIA DE ESTAR -SOLA- EN EL HOSPITAL

Hay personas que lo tienen muy difícil. El otro día me contaba una persona su experiencia en el hospital. La conozco desde hace muchos años y, por eso, tengo la suerte de que me hable de su vida con tanta confianza. La verdad es que está teniendo muchas dificultades en la vida. Y nunca le había pasado lo de ir al hospital a ser operada. Una operación menor, pero operación al fin al cabo.
Resulta duro y difícil, que te pregunte la enfermera por tus familiares, para dejarles tus efectos personales, y le tengas que decir que no tienes a nadie. ¡Cuántos hombres y mujeres, en cualquier parte del mundo, se encuentran en la misma situación! En hospitales, cárceles, residencias, centros de acogida sabemos que hay miles de seres humanos en parecidas circustancias. 
La cosas te duelen más, cuando conoces a personas que están en dicha situación. Uno se quita el sombrero ante tantos hombres y mujeres que ofrecen su tiempo, generosamente, por hacerse voluntarios y acompañar a los que viven su enfermedad y problemas de la vida, simplemente, solos.
Por las opciones que he ido tomando en mi vida, he conocido -un poquito- la realidad de muchos hombres y mujeres que la vida no les ha tratado bien. Mejor que les ha tratado mal. Tanto la realidad de sus familias como su integración en la sociedad no ha sido ni está siendo de forma normalizada. Se encuentran inconvenientes por todos los lados.
A mí me han humanizado mucho. Sus aportaciones, sus visiones de la vida, sus enfoques ante los problemas y dificultades, me han ayudado a verme de otra forma. Sus mismas derrotas, cuando quieren tirar la toalla y yo estaba ahí, me han posibilitado el confrontarme con mi propia historia y realidad.
La conciencia social que voy teniendo, sin duda, han contribuido a configurarla, estas personas, con sus historias, sus confidencias, sus problemas, sus alegrías, sus esperanzas y sus desvelos. Siguen siendo una riqueza para mí.
En gran parte, el retrato de mi perfil personal, se lo debo a tantas personas que se han acercado a mi vida y me ha hecho resituarme en mi propia historia. Es verdad que no han sido los únicos que cuentan y están presentes en lo que actualmente soy, pero, sin duda, estas personas me han dejado -para bien- su marca y su huella. Vaya de todo corazón mi agradecimiento.
Cada día le pido a Dios que no me aparte de este camino. Ni soy rico, ni soy superman, pero que cuente conmigo para animarme a continuar al lado de los que me necesitan y que nunca les dé la espalda por busca mi confor personal.

domingo, 19 de marzo de 2017

SIGO DICIENDO ¡¡¡NO A LA GUERRA!!!



En el sexto aniversario de la Guerra de Siria, mantengo mis reflexiones de hace unos años y que estas palabras sean en recuedo de todos los hombres, mujeres, ancionos y niños asesinados en todas las guerras:
Primero: Les vendemos los aviones y luego se los destruimos.
Segundo: Formamos a sus pilotos en nuestras academias y luego los matamos.
Tercero: Ayer sus dirigentes eran nuestros amigos, les vendíamos armas, les comprábamos gas y petróleo, hoy -porque el pueblo ha protestado- (nosotros habíamos pasado del pueblo) ahora resulta que ¿defendemos al pueblo o queremos garantizar el coltán, el gas o el petróleo? ¡Qué hipócritas! (Nosotros, claro).
No estoy de acuerdo con esta guerra, ni con ninguna guerra. Hoy hablamos de Siria, ayer de Irak y del Líbano, pero existen en la actualidad, más de 20 países, con diferentes conflictos bélicos. ¿Por qué no se habla también de ellos?
Este blog se llama "La Esquina del Encuentro" y se fundamenta en la importancia y necesidad que tienen los seres humanos de encontrarse, de dialogar, de respetarse, de ayudarse, de convivir, de compartir, de alcanzar la tan deseada fraternidad, pues, ya he dicho en otras ocasiones, que todos somos miembros de la gran familia humana y, por consiguiente, somos hermanos y hermanas entre sí. Y los hermanos -en principio- se tienen que querer y ayudar, que amar y perdonar. No cabe, entonces, la violencia, el odio, el rencor, la agresividad, la venganza,... ¡Y menos aún matar a tus hermanos!
Creo en la vida y rechazo la violencia, cualquier violencia, de forma especial las que generan las guerras: muertes, violaciones, huérfanos, destrucción, masacres,...
Porque, al fin y al cabo, la guerra es el resultado de no hacer bien la política; a mi modo de entender, los políticos, tendrían que dar más de sí y “ponerse las pilas”, a lo mejor se llega a la guerra porque no se han ido haciendo bien las cosas. Cuestión de intereses. Pero me refiero a los intereses nuestros, pues, los políticos están para defenderlos. Por ejemplo, somos nosotros los que consumimos el petróleo y el gas,… ¿Por qué no protestamos en su momento? Y no podemos alegar que no sabíamos lo de los dictadores de turno,… Por aquí podrían salir interesantes reflexiones.
Dando un paso más en la justificación del no a la guerra, desde mis creencias cristianas, creo que el Dios de Jesús, quiere a todos sus hijos e hijas y no desea ni quiere, para ninguno de ellos, que mueran en las guerras. Nuestro Dios, como Madre y Padre, quiere la felicidad para toda su familia y por ello desea que se lleven bien, que se quieran, que se ayuden para que nadie pase necesidad y que se favorezcan las mejores condiciones que construyan la paz y eliminen las guerras para siempre.
Todas las guerras son injustas. Por consiguiente, rechazo de plano, aquello que se dice de que hay guerras justas y guerras injustas. Por lo que se ve, en este mundo se puede justificar todo.
No quisiera terminar sin decir que estoy de acuerdo con determinadas "GUERRAS" que van contra el analfabetismo, contra el hambre, contra enfermedades endémicas como la malaria, el ébola o el sida, contra el paro, contra la marginación, contra el racismo y la discriminación, contra la pobreza, contra la violencia de género... a estas "guerras" sí me "alisto".