BARRIADA DE BELÉN - IQUITOS - PERÚ

BARRIADA DE BELÉN - IQUITOS - PERÚ
UN MINUTO DE FILOSOFÍA: “LOS SUEÑOS Y LOS RETOS ANIMAN EL CAMINAR"

domingo, 31 de mayo de 2015

ORACIÓN, AL DIOS CRISTIANO, QUE DA SENTIDO A MI VIDA

Padre,
Tú me diste la vida para vivirla en plenitud. 
Que no me quede a mitad del camino.
Que dedique tiempo a mi crecimiento y desarrollo personal.
Cuando me vengan dificultades y problemas ayúdame a afrontarlos
y a integrarlos en mi vida.
Cuando me vengan alegrías y satisfacciones, que sepa disfrutarlas con generosidad.
En las noches oscuras de la vida no me dejes solo.
Cuando aparezcan mis incoherencias, desajustes, mentiras y engaños mantén despierta mi conciencia, para que sepa responder a tu voluntad.
Dame fuerzas para ser creativo, que no pueda conmigo la rutina
y que sepa leer para cada día lo que esperas de mí.
Que la oración para hablar contigo y llenarme de ti
sea un ejercicio diario y no la abandone.
Y que la paz inunde mi vida para irradiarla a las personas que me rodean.

Señor Jesús,
Tú nos diste, la Comunidad Lasaliana,
para vivir juntos, Hermanos y Seglares, la fraternidad de los hijos de Dios.
Que ya no sea ‘yo’, sino ‘nosotros’.
Ayúdanos a sentirnos hermanos y hermanas de la misma Familia.
Anímanos a dedicarnos el tiempo que nos merecemos.
A regalarnos ideas, presencia, disponibilidad y servicio.
Que sepamos decirnos las cosas del día a día para alegrarnos,
ayudarnos, corregirnos y, así, seguir creciendo.
Que disfrutemos de la compañía de nuestros hermanos y hermanas
en el trabajo, la comida, el ocio, el tiempo libre y la oración.
Que nuestras oraciones para hablar contigo no sean rutinarias ni aburridas,
más bien que nos acerquen a ti, para que llenos de tu Espíritu te llevemos a los demás.
Que nuestra fraternidad vivida sea signo para cuantos nos rodean y, así,
puedan decirnos como a los primeros cristianos: “mirad como se aman”.

    Espíritu Santo,
Tú nos enviaste a una Misión para evangelizar desde la educación, 
para extender tu evangelio y tu Reino, desde las aulas y otras obras socioeducativas.
Cuenta con nosotros, Hermanos y Seglares, para anunciar tu Reino, 
compartiendo la Misión de la educación humana y cristiana.
Que seamos creativos ante un mundo que no se deja evangelizar porque tiene otras ofertas.
Que nuestro tiempo para la Misión sea de calidad y amor.
Que mirando alrededor lleguemos a las personas que nos necesitan 
y a quienes nadie presta su atención, 
aunque ello suponga apertura de nuevas obras o campos de misión.
Que nuestra formación siga siendo sistemática y permanente
y no nos dejemos llevar por lo de siempre.
Ayúdanos a dar respuestas nuevas, a las preguntas nuevas
que nos hacen las personas a las que evangelizamos.
Que sigamos, Hermanos y Seglares, compartiendo el mismo carisma y la misma misión, 
porque Tú nos has llamado a todos.
Que todos juntos caminemos hacia la Asociación Lasaliana
para sentirnos, así, parte de una gran Familia,
que aún sigue siendo, hoy, de ‘gran necesidad’. Amén

domingo, 24 de mayo de 2015

TODO EMPIEZA POR UNO MISMO

"Soy maestra de mí misma" Me hicieron pensar estas palabras, dichas por A.  Bitoden, una mujer de Camerún. Estamos celebrando el día de África, que es mañana, pero varias actividades nos están ambientando y concienciando, para un día muy significativo para el Hogar la Salle, que vivimos con africanos. Pero este es otro tema, aunque todo contribuye a la causa.
Cada vez, estoy más convencido de que 'todo comienza en uno mismo'. No hables de la paz, si en tu vida no eres pacífico. No hables de la verdad, si eres un mentiroso. No digas tal o cual cosa cuando no eres ejemplo de lo que estás diciendo. Alguien me dirá que, entonces, tendremos que estar callados y en silencio durante mucho tiempo. Pues, a lo mejor, hay que empezar por ahí.
Pero, el camino hacia uno mismo no es fácil. Nos dedicamos poco tiempo. ¡Siempre tan extrovertidos! Que nos ocupa demasiado tiempo lo que nos rodea -sean personas o cosas- y, por eso, nos olvidamos de lo que debería ser nuestra primera tarea: la atención a nuestra propia persona.
Ser protagonista de tu propia vida, no es fácil. Tenemos muchas influencias que nos vienen de fuera. Nos acosan desde todos los lados. Nos creemos libres pero ya se encargan Internet y las redes sociales, de tener un presencia muy significativa en nuestras vidas, aunque solo sea por el tiempo que les dedicamos. La misma familia y los amigos, en ocasiones, nos acaparan y nos avasallan, anulando nuestra propia individualidad.
Aún así, sigo afirmando que todo empieza por uno mismo. Debemos volver a soñar. Recordar nuestros sueños de juventud. Es tiempo de recuperar los 'viejos' ideales ¿viejos?. Las utopías no pasan de moda, porque nunca se consiguieron. siempre nos están interpelando. Están ahí, esperándonos. Mejor aún, esperándome.
Muchos gigantes de la historia, en algún momento nos confesaron, el gran esfuerzo que supuso para ellos alcanzar las metas que se fueron marcando. La reflexión, la ascesis, las ganas de superarse, la dedicación, las contrariedades, el sacrificio, la soledad,... (palabras malsonantes para nuestra época) estuvieron muy presentes en sus aportaciones a la humanidad.
Estuvieron encerrados 'en sus laboratorios', dedicaron mucho tiempo y... terminaron asombrándonos.
No se trata, en nuestro caso, de ser como ellos, pero sí, de aprender de ellos. Necesitamos ser los pilotos de nuestra existencia. Se trata de pilotar el barco que somos cada persona. Cuando manejemos nuestra barca, en este mundo globalizado, tan plural y tan diverso, tan rico en culturas, religiones y humanismos, entonces sí, estaremos preparados para 'ser maestros' de los demás. Las rutas marítimas, las corrientes de agua oceánicas, las tempestades,... no serán problemas insalvables.

En cualquier caso, todo empieza por uno mismo, significa dedicar mucho tiempo a lo que deseamos ser, alcanzar y conseguir en nuestras vidas. El crecimiento como persona estará garantizado.




domingo, 17 de mayo de 2015

LA VIDA ES UN RETO HACIA LA FELICIDAD, PARA ALGUNOS PRIVILEGIADOS

Todos los seres humanos estamos llamados a ser felices, porque somos iguales en dignidad y en derechos. Pero solo un grupo, de privilegiados, tiene la posibilidad de llegar a la felicidad, por su “contexto de normalidad existencial”.
Este fin de semana he estado en un Centro Residencial de Menores, niños y niñas, cuya tutela no la tiene su familia. La administración y los jueces han tenido que intervenir para que ‘la cosa’ no fuera a ‘mayores’. Estas tiernas criaturas, personas con la misma dignidad y derechos que las demás, ya han empezado mal su existencia. El asunto de la felicidad, para ellos, sí que va a ser un verdadero reto.
Nacen muchos hombres, mujeres y niños, que se encuentran con guerras interminables, y sin desearlas; que viven en campos de refugiados, precariamente; o peor aún, personas que se mueren de hambre o de enfermedades que les han llegado, sin esperarlas, casi desde su nacimiento. Me da la sensación de que tienen difícil lo de la felicidad. Más bien, su reto es seguir viviendo, que no es poco.
¡Cuántos seres humanos malviven en muchos lugares del mundo! Su tiempo es oro, sí, pero para sobrevivir. Lo de ser feliz, creo, que ni se lo llegan a plantear. Tienen otros problemas más urgentes. Los años de su vida están ocupados… en llegar al día siguiente, que es su primera necesidad.
Por todos estas situaciones, lo de ser feliz, es para unas pocas personas... ¡Y son las privilegiadas! Mejor, somos las privilegiadas, porque yo me encuentro en este grupo - de élite - de la humanidad. Me queda claro, que he tenido la suerte de nacer en lo que llamo: “el contexto de normalidad existencial”.
El contexto de normalidad existencial, a mi modo de entender, se encuentra en todos los continentes, aunque de manera especial, en el espacio que llamamos el mundo occidental. ¡Vamos! los países ricos. En cualquier parte del planeta, las clases dirigentes, las élites y líderes, tienen las condiciones suficientes para vivir como personas y, por eso, se les respetan su dignidad y sus derechos. En el mundo occidental, la inmensa mayoría, participamos de las mismas condiciones. Aunque no todos los hombres y mujeres tenemos el mismo punto de partida; como en las carreras unos están más adelantados.
Me considero una persona normal. ¡Y con suerte! Además las circunstancias que me han rodeado, hasta el día de hoy, han propiciado mi crecimiento personal. Aunque todo crecimiento tiene sus crisis, sus limitaciones, sus dificultades, sus problemas, pero no dificultan el camino hacia la felicidad que  todos buscamos. Pienso que mi experiencia la tienen muchas personas, del grupo de los privilegiados que venimos hablando. 
Estar en este grupo 'selecto', personalmente, no me cierra los ojos, ni me hace dar la espalda a la realidad de la gran mayoría de la humanidad. Mi conciencia no me deja ser indiferente, o quedarme con los brazos cruzados. Es más, con el sentimiento de que formamos una gran familia; aparece la responsabilidad, por mi parte, como respuesta  necesaria y obligada, hacia las personas que no les es fácil plantearse el reto hacia la felicidad.  Y tienen tanto derecho como yo. Como decía M. L. King "O llegamos juntos a la libertad o nunca la alcanzaremos".

Si ya de por sí, la propia vida es un reto hacia la felicidad, también, está el reto de que la humanidad entera la alcance, por lo que los afortunados no podemos abandonarles en el camino. Nuestra propia felicidad quedaría incompleta.




domingo, 10 de mayo de 2015

¡AY, DE LOS POLÍTICOS, BANQUEROS Y EMPRESARIOS CRISTIANOS!

Quiero dejar claro, desde el principio, que mi crítica va dirigida a todos los políticos, banqueros y empresarios, que se consideran cristianos, pero, que en su ejercicio profesional, no tienen en cuenta los valores del evangelio y, por consiguiente, no siguen las orientaciones de la Doctrina Social de la Iglesia, en el caso de los que se consideran católicos.
Esto de la crisis sigue dando mucho que hablar. Pero no nos engañemos, la crisis no ha sido para todos igual. En general las clases dirigentes -sean políticos, empresarios y banqueros- no han sufrido la crisis; es más, ya se ha encargado, el gobierno de turno, en darles sustanciosas ayudas, por los descuadres en sus finanzas. Sus sueldos no solo no han bajado, sino que se los han subido, y con corruptelas, como por ejemplo las tarjetas de Caja Madrid-Bankia; bueno, éstas son las que han salido a la luz.
Mientras tanto, los parados, los desahuciados,... ¡vamos los de siempre! (según los informes de Caritas, entre otras instituciones) no solo han sufrido la crisis, sino que la siguen padeciendo... y va para largo. Ahora que vienen las elecciones municipales y autonómicas, me suenan a chistes de mal gusto, los discursos de todos los políticos, disertando sobre sus programas utópicos y el bien común del pueblo. A mí no me engañan. Ni siquiera se ponen de acuerdo para llegar a los pactos necesarios para gobernar. El caso de Andalucía es notorio. Unos y otros van a sus intereses: el poder y el dinero. La tarta, cuanto menos se reparta a más toca.
Llegados a este punto, los cristianos, tenemos mucho que decir. Lo de ser cristiano es una opción que afecta a toda la vida y a todas las dimensiones de la persona. No sé si por mala formación, o por propio interés, lo de cristiano ha quedado reducido a ciertos momentos de la existencia: bautizos, comuniones y poco más. Hasta lo de ir a misa ya no se ve tan útil y necesario. Hay políticos, banqueros y empresarios, que dicen ser cristianos, pero cuando deben de tomar decisiones, en sus respectivos ámbitos, lo que les interesa es el poder y el dinero; lo de ser cristiano queda aparcado.
Hasta el Papa,  Francisco, criticó a los empresarios católicos que “pagan en negro” a sus empleados o los tratan injustamente y advirtió que quien lo hace, comete “un pecado gravísimo”. “¿Qué tal es tu relación con tus empleados? ¿Les pagas en negro? ¿Les pagas el salario justo? ¿Y pagas la contribución para sus jubilaciones? ¿Para asegurar su salud? “Tú no puedes dar limosna a la Iglesia siendo injusto con tus empleados. Esto es un pecado gravísimo: es usar a Dios para encubrir la injusticia”, dijo el prelado en su sermón durante una misa. (MÉXICO, D.F., mes de febrero).
Algunos miembros de las jerarquías eclesiales , de las diversas confesiones cristianas, no crean que son ajenas a todo esto. En bastantes casos han estado al lado de las clases dirigentes. No lo dudemos. De alguna manera su complicidad es manifiesta. Y en otras religiones pasa igual.
Una economía que busca el bien común, que tiene su prioridad en los más pobres y excluidos de la sociedad. Una economía que piensa más en las personas con su dignidad y derechos, que es más humana; una economía ecológica que respeta y cuida el medio ambiente; esta economía es posible y los cristianos, que están en los foros de la toma de decisiones, tendrían que hacer valer sus principios y valores evangélicos. Y si no, que dejen de llamarse cristianos. 


Recuerdo el relato del evangelio, de Zaqueo (Un funcionario corrupto), que en el encuentro con Jesús se comprometió a devolver lo robado. Ya sé que todo esto no es fácil, Pero la fe cristiana tiene su manera de interpretar y de estar en la sociedad y no puede callarse. En la Doctrina Social de la Iglesia tenemos un buen banco de recursos para todo esto.

domingo, 3 de mayo de 2015

EN EL 5º ANIVERSARIO DE LA ESQUINA DEL ENCUENTRO: GRACIAS

El 4 de mayo, de 2010, empezaba la aventura de este blog. Siempre he sentido la necesidad de comunicar lo que pienso. Aunque sea para provocar a los que me escuchan, o me leen, como en este caso. Sigo creyendo en el diálogo, en la importancia de la comunicación y, sobretodo, en el enriquecimiento que nos podemos aportar unos a otros con lo que pensamos.
Creo que nuestras palabras hablan de nosotros. Para bien o para mal, lo que pensamos y decimos tiene que ver con lo que somos. No somos meros reproductores. Ya sabemos que la mentira y el engaño están ahí. Pero no invalidan lo que vengo diciendo. En todo caso corroborarían lo que somos.
A veces no es fácil decir y escribir lo que se piensa, pero no tiene que ser motivo para estar callados. Los silencios, nos hacen cómplices de muchas cosas que  pasan a nuestro alrededor, y no hemos tenido la valentía de comunicarlas.
Lo que piensan los demás me ayuda a entender mejor este mundo que vivimos. Sin embargo, echo en falta que se hagan comentarios a mis reflexiones. La crítica en un sentido u otro, enriquecen la visión de la misma realidad.
Eso sí, si he llegado al 5º aniversario, es porque me siento motivado y agradecido. Motivado por ustedes, porque lo que voy escribiendo, en el blog, parece que tiene cierto eco y me anima a seguir escribiendo; y agradecido, porque gracias a ustedes, entiendo que compartimos bastante de las ideas que a mí me ha tocado poner por escrito.
Hoy había pensado escribir sobre: ¡Ay, de los políticos, banqueros y empresarios cristianos! Pero lo dejaremos para otro día. Creo que los que nos llamamos cristianos, tenemos muchas responsabilidades en todas las esferas de la sociedad. Y es que en nuestras actuaciones, no podemos quitarnos la chaqueta cristiana y dejarla en la percha. Pero esto será para otro día.

A todas las personas que me leéis muchas gracias.
Juanba.

domingo, 26 de abril de 2015

EL MEDITERRÁNEO "SE TRAGA" LA PRIMAVERA

En esta ocasión, más de 900 personas, naufragaron y se ahogaron. El mar es insaciable. Sabemos que no son los primeros, y por desgracia, no serán los últimos. Desde luego, un precio muy alto para alcanzar la libertad. Y encima no llegaron. Mi más sincero pesar por estas personas y por tantas otras, que desde sus países de origen, se han quedado en el intento, por los caminos, carreteras, desiertos,... y el mar. ¿Cuándo acabará esta tragedia?
Aún hay gente que se pregunta ¿por qué vienen? Me da la sensación de que no se quieren enterar. Bueno, más bien,  es una forma de justificar su indiferencia o su complicidad con la situación que está pasando. Conozco a personas que protestan, que son hijos o nietos, de los numerosos españoles que se fueron a Francia, Alemania,... en los años 60 y 70. ¡Qué poca memoria histórica!
Se me ocurren tres reflexiones ante esta situación:

  1. Nunca olvidemos que vienen por muchas razones, entre ellas destaco tres, por cierto, muy legítimas: Primera, en sus países hay guerras (Irak, Siria, Ucrania,...) y huyen de la violencia, se han quedado sin casas y buscan un lugar para vivir sin ser masacrados. Segunda, muchos son perseguidos por sus ideas políticas, religiosas, ideológicas,... por las que son encarcelados o privados de sus derechos; los autoritarismos, del signo que sea, quitan del medio a sus oponentes. Tercera, son pobres, no tienen para vivir. Malviven, las enfermedades les corroen, su futuro es 'negrísimo', se les acaba la esperanza y todo eso les empuja a buscar una vida mejor para ellos y sus familiares.
  2. Hay razones históricas que no debemos olvidar. No sé si les suena el colonialismo. No sé si se han olvidado de los siglos de esclavitud entre África, América y Europa. Aún quedan residuos con las pateras y barcazas de la actualidad. La trata o el comercio con seres humanos no es de ahora. Se imaginan, que como compensación a toda esa historia de siglos, en vez de venderles armas o poner fábricas de 'bajo coste' (obteniendo 'vergonzosas' ganancias),... hiciéramos como un plan Marshall, de forma que ayudásemos a los gobiernos a trabajar por el bien común de sus pueblos; que invirtiésemos en escuelas, hospitales, fábricas, empresas,... igual vivirían dignamente, con sus derechos respetados y no tendrían la necesidad de dejar su familia, su pueblo, su país...
  3. En cualquier caso, es verdad que muchos se quedan en el camino. Pero otros han tenido la suerte de llegar. Personalmente, apuesto por ellos. Pongamos la leyes necesarias que regulen su situación, pero están aquí, y no podemos abandonarles. Habrá que cubrir sus necesidades más básicas; tendrán que ir descubriendo que están en otro país diferente, con sus leyes, su cultura, tradiciones, lengua,... para lo que la formación, el diálogo intercultural e interreligioso se harán muy necesarios. No hablo de asimilación, hablo de integración e interacción. El respeto a las diferencias, la tolerancia, la reciprocidad (tiene que ponerse encima de la mesa) son metas alcanzables. Les suena lo de la globalización. ¡Ya sé que no es fácil!
En este corto espacio del blog, no se puede precisar mucho más, sabiendo que este mundo de la migración es muy complejo y hay muchos intereses, por medio, y de toda índole; por lo que entiendo que todo es discutible y matizable, pero es bueno decir lo que se piensa y, expresar, como a uno le gustaría que fueran las cosas. 

domingo, 19 de abril de 2015

NO ENTIENDO MI VIDA SIN LA FRATERNIDAD

La palabra fraternidad no es nueva para mí. No se lo van a creer, pero en las catequesis parroquiales que recibí en mi pueblo, en los años sesenta, ya me inculcaron este concepto. No sé si eran los nuevos aires conciliares, que transcurrían en esos años, pero en una de las catequesis, el párroco, nos explicó que todos éramos hermanos. Aquello me impacto de tal forma, que llegando a mi casa pensé que mi padre y mi madre, también eran mis hermanos. Hay que decir, que no lo entendía muy bien.
Han pasado más de cincuenta años de aquellos hechos, y ahora, sí estoy convencido del sentido y la importancia de la fraternidad. Aquella raíz ha germinado en un árbol, que va fortaleciéndose y definiéndose en el bosque que habitamos. Por cierto no soy original. Participo de las corrientes humanistas, sociales y religiosas que la han definido y propuesto a lo largo de la historia. ¡Siempre aprendiendo de los demás!
Tengo que confesar, que ha sido mi fe cristiana, la que ha clarificado y potenciado, en mí, la importancia de la fraternidad,  y entiendo  que es el mejor medio y herramienta para cambiar y transformar la sociedad. Sentirnos y querernos como hermanos y hermanas sería la verdadera solución. La familia humana, de la que ya hemos hablado en otras ocasiones, tiene aquí su razón de ser. Creo que las otras religiones, con diferente terminología, concluyen de manera semejante. Sin duda, el diálogo interreligioso puede acercar posturas.
Ahora bien, no crean que es fácil vivir como hermanos y hermanas, si echamos una mirada a nuestras propias familias, sin duda, tendremos la respuesta más clara. Ampliando el horizonte, piensen en los numerosos y diferentes contextos familiares, con sus creencias, razas, ideologías, costumbres, éticas, leyes,... entonces, se darán cuenta, de que esto de la fraternidad, es un verdadero reto. Pero, sin duda, el camino para una sociedad más humana y feliz. Razones y justificaciones no faltan.
Libertad, igualdad y fraternidad, como sabemos, eran las palabras claves de la Revolución francesa. Por los sistemas económicos y modelos sociales, establecidos después de la 2ª Guerra Mundial, explicitados en los dos bloques que dividieron al mundo durante décadas, sabemos que las dos primeras han fracasado. Creo que nos falta apostar por la tercera y darle la oportunidad, con unas políticas y una economía que tengan en el centro a las personas y el bien común. Igual es el camino para hacer posible las otras dos. El diálogo intercultural lo puede favorecer.
La Declaración de los Derechos Humanos, rubricada por la mayoría de los países del mundo, enuncia en su primer artículo que:Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros”. No faltan voces, que sin la premisa religiosa, abogan por la fraternidad universal. Las mismas ciencias sociales, hablándonos del ser humano, como ser social, o sea, ser en relación, refuerzan esta dimensión de las personas.

La iniciativa social, el Círculo de la Fraternidad, pretende ser el granito de arena, que varias asociaciones y religiones, de ámbito local, queremos aportar para configurar esa gran familia humana. Por consiguiente, desde el respeto a las identidades, los ideales y las creencias -de cada cual-  y, desde la tolerancia y el diálogo, apostamos por vivir y convivir como hermanos y hermanas, en este mundo que tanto lo necesita.

Estamos convencidos, muchas personas, que es más lo que nos une que lo que nos divide. Igual tenemos que poner el acento en la unión.