Este blog pretende ser la ocasión - de facilitar el encuentro - que genera y crea convivencia, amistad, confianza, tolerancia, respeto... entre quienes habitamos en esta "Aldea global".
BARRIADA DE BELÉN - IQUITOS - PERÚ
UN MINUTO DE FILOSOFÍA: “LOS SUEÑOS Y LOS RETOS ANIMAN EL CAMINAR"
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domingo, 13 de junio de 2021
SOMOS PEQUEÑAS SEMILLAS DEL BIEN
domingo, 6 de junio de 2021
12 DE JUNIO: DÍA MUNDIAL CONTRA EL TRABAJO INFANTIL
Acabar con el trabajo infantil
Uno de cada 10 de todos los niños en todo
el mundo están en situación de trabajo infantil. Si bien es cierto que el
número de niños en situación de trabajo infantil ha disminuido en 94 millones
desde 2000, la tasa de reducción se desaceleró en dos tercios en los últimos
años. Una de las metas del Objetivo de Desarrollo Sostenible 8 exige
el fin del trabajo infantil en todas sus formas para 2025. ¿Cómo debe
encaminarse la comunidad mundial hacia la eliminación del trabajo infantil?
Mientras nuestros chavales están terminando el curso, y bastantes de ellos, se están graduando, otros no tienen la misma suerte; hablemos de ellos. Y es que, no acaba la explotación a la infancia indefensa, del tercer mundo. No les ha dado tiempo a crecer y ya, el sistema, les está exprimiendo. (Sistema que nos abastece a nosotros, los del primer mundo). Esto, creo, que no debemos olvidarlo.
Esta es una de las fechas
que no debemos descuidar nunca. Olvidar a los niños y niñas explotados,
en términos morales y religiosos, sería un ‘pecado’ muy grave. La más
reciente estimación mundial de la OIT revela que 168 millones de
niños están involucrados en trabajos peligrosos; eso sí, de los más de 200
millones que están explotados de una forma u otra.
Como sabemos, fue la OIT (Organización Internacional del
trabajo) la que instituyó esta fecha, en el año 2002, para una
mayor concienciación de la humanidad que maltrata a una parte de sus
"hijos".
Anoto
dos de los comentarios que nos hace este organismo:
"Un gran
número de niños hacen trabajos domésticos, remunerados o no, en los hogares de
terceras personas. Sus vidas transcurren ocultas a la mirada de la sociedad y
lo habitual es que se encuentren aislados y alejados de sus familias. Por ello,
estos menores son particularmente vulnerables a la explotación y las historias
de abuso son muy frecuentes.
Este año, el
Día mundial contra el trabajo infantil está dedicado al trabajo infantil en las
cadenas de producción. Con 168 millones de niños que todavía son víctimas del
trabajo infantil, todas las cadenas de suministro, de la agricultura a la
manufactura, de los servicios a la construcción, corren el riesgo de que el
trabajo infantil esté presente."
Esperemos que no se quede todo en palabras, como tantas veces. Pues, el 12 de junio, o a
estas horas que estás leyendo estas líneas, muchos son los niños y niñas que no van a la escuela, que no tienen tiempo para
jugar, que el tiempo
para estar con sus amigos coincide con el tiempo del trabajo, que les vendieron, sus padres, a
las mafias para obtener algo de dinero, que malviven con la llamada: prostitución infantil, dando
múltiples beneficios a los proxenetas, que… para que seguir.
Son muchas las intervenciones de nuestro Papa actual, esto es lo que dijo el año pasado y que van en la línea de apostar y ayudar a la infancia explotada: El próximo viernes 12 de junio celebramos el Día Mundial contra la Explotación del Trabajo Infantil, un fenómeno que priva a los niños y niñas de su infancia y pone en peligro su desarrollo integral. En la actual situación de emergencia sanitaria, en varios países muchos niños y chicos se ven obligados a realizar trabajos inadecuados para su edad, a fin de ayudar a sus familias en condiciones de extrema pobreza. En muchos casos se trata de formas de esclavitud y reclusión que provocan sufrimiento físico y psicológico. Todos somos responsables de esto.
¡Ojala! Nos llene de valor y coraje para denunciar -con valentía- estas injusticias
contra la infancia explotada, y os invito a que durante la
semana, este asunto, sea tema de nuestras conversaciones en el
trabajo, en los bares, con los amigos, en la iglesia, en casa, campos de
fútbol,… es una forma de seguir concienciándonos de esta
INDIGNIDAD CON LA INFANCIA EXPLOTADA
domingo, 30 de mayo de 2021
EL CÍRCULO DE LAS FAMILIAS CARTÓN PIEDRA
Esto que les cuento ocurrió, como casi siempre sucede, en una barriada
pobre. Después de varios
intentos fallidos, una familia accedió a franquearme sus puertas. En un
principio todo eran pegas, pero, al final, logré granjearme su confianza.
El padre estaba en paro y, aunque no tenía ninguna cualificación laboral, con sus trapicheos y
chapuzas iba juntando unos euros para financiar su bebida y dar un mínimo
soporte económico a la familia; bueno, y
como él decía, la droga del barrio alguien tendrá que venderla... Como las
ganancias no alcanzaban para cubrir los gastos de toda la familia, la madre
tenía que hacer algunos favores sexuales, con los que se completaba la economía
familiar y así, a trancas y barrancas, iban sacando adelante a los hijos que habían ido llegando al hogar.
Como es lógico, ni el padre ni la madre tenían tiempo para estar pendientes
de los hijos. Por suerte, la hija mayor, de 13 años, atendía a sus hermanos más
pequeños. Claro que, dentro de sus limitaciones, lo hacía a su manera. La
constante escasez de recursos personales y materiales generaba un
ambiente crispado, nada propicio para la convivencia y la educación.
Mucha de la comida y de la ropa que conseguían les llegaba de instituciones benéficas que habían reconocido
a esta familia como muy necesitada. Aún así, mal comían y mal vestían. La
hermana mayor, dentro de su edad, de su disponibilidad y de su escasa
preparación, aseguraba los mínimos de supervivencia de los pequeños, que no era
poco.
Por lo demás, estas ocupaciones la tenían alejada de la escuela aunque estaba en edad escolar. Tampoco
sus hermanitos eran muy asiduos al colegio: mientras se levantaban o hacían que
se levantaban, se medio aseaban, se entretenían con la televisión o la
videoconsola, o se sentían atrapados por el
variado y rico mundillo de la calle, no llegaban a ser asiduos
asistentes a las aulas. Además su padre, cuando estaba en casa, se encargaba
de repetirles -hasta la saciedad- que la escuela no les daría para vivir y
que era una pérdida de tiempo. Él mismo se ponía como modelo, en este sentido.
La madre, como solía trabajar por la noche, apenas estaba con sus hijos, pues el día
era para dormir. Le molestaba especialmente que la despertaran los gritos y las
peleas de los muchachos, que eran habituales y por cualquier motivo,
especialmente cuando el mayor de los
varones, 12 años, pretendía hacerse con el mando del televisor al que se sentía
con más derechos que los demás; entonces, la madre, malhumorada,
tomaba cartas en el asunto con ayuda de la zapatilla.
Este ambiente hogareño, se complicaba aún más con las ocasionales palizas que el progenitor de la familia propinaba
a cualquiera de ellos o de ellas, incluida la mamá: Las manifestaciones
violentas eran especialmente temibles cuando el cabeza de familia llegaba a
casa borracho, cosa que sucedía con frecuencia. Nadie escapaba a sus
mamporros y todos le tenían miedo; pero, en su calidad cabeza de familia, se
aceptaba con cierta normalidad que tuviera derecho a tales prácticas, más
aceptadas por el miedo que por otro tipo de justificaciones de falsa autoridad.
Así y todo, y vuelvo al principio, me abrieron las puertas de su hogar, más que nada, porque, a pesar de las prevenciones iniciales, veían en mi cercanía la posibilidad de otra
fuente de ingresos, para cubrir sus necesidades.
Reconocía yo que no era este el mejor procedimiento para conseguir cambios, pero me preocupaban más el abandono y
negligencia en que vivían los niños y, por ello, claudicaba con esta práctica
limosnera, que en el fondo, no sirve sino para mantener y a veces reforzar este
tipo de situaciones insostenibles, pues, los padres se sienten aliviados y se
desentienden de sus responsabilidades pensando que ya las instituciones
sociales se ocuparán de seguir dando soluciones. Además, dicen con la mayor
naturalidad del mundo, ¿para qué preocuparse o molestarse? Todo es cuestión de
tiempo, a medida de que los hijos se van haciendo mayores, tan pronto como
pueden, vuelan de la casa. Eso sí, con
la cruda certeza de que reproducirán la misma historia allá adonde lleguen.
El guión tradicional de este prototipo de familia se mantiene
vivo, de abuelos a nietos; es como un círculo, en este caso viciado, que se
repite y se transmite de generación en generación. Así que, a veces me pregunto:
¿Me hubiera ocurrido a mí lo mismo de haber nacido en este ambiente familiar?
No obstante, mi gran pregunta es si tal círculo fatídico se puede romper de
una vez por todas. Este era el interrogante que me proponía responder al
hacerme huésped de tan peculiar familia. Por cierto lo de familias de cartón piedra, creo,
que también están en otras barriadas de la ciudad.
domingo, 23 de mayo de 2021
EN EL DÍA DE AFRICA: CON LOS AFRICANOS, MIS HERMANOS
El día 25, es el Día Internacional de África, con tal motivo hemos escrito el siguiente manifiesto, que leeremos ese día y el día 27, en el Círculo de la Fraternidad, es mi homenaje el continente africano, y sus habitantere, tan de actualidad en estos días:
África, cuna de nuestra
familia, la familia humana, con una
biodiversidad para disfrutar, de gentes alegres y sencillas, con grandes
recursos naturales para vivir dignamente, pero expoliada para que el mundo siga
su ritmo frenético.
África tan lejos y tan
cerca, tan rica y tan pobre. África, colonizada y esclavizada ayer, explotada, hoy, por el
neoliberalismo salvaje de oriente y occidente.
África madre y hermana
de la humanidad, prostituida y vendida de manera indignante.
África tan antigua como las pirámides de
Egipto y tan moderna como el coltán del Congo.
África, continente de contrastes sociales,
provocados por el insaciable egoísmo humano, que trafica con sus recursos y sus
personas y cuyos beneficiarios son siempre los del mismo lado.
África que es empujada a huir de sus hogares
y de sus países y es rechazada por los países del norte, los que disfrutan de sus tesoros naturales como
su oro, diamantes, petróleo, gas, madera,… pero sobre todo de su infancia y juventud.
África continente viejo y joven, origen de
nuestras vidas, cargada de sueños rotos desterrados al más profundo fondo de
los mares.
África que, en su caminar hacia la libertad y
un mundo mejor, pasa por la ciudad de Jerez, la ciudad de la que todos somos
parte, nuestra ciudad. Porque Jerez, es una ciudad de paso, para muchas
personas migrantes, que acaban echando sus raíces aquí enriqueciendo nuestros
barrios, pero también para otras muchas
que acaban malviviendo en condiciones
mas propias de otros tiempos.
Jerez tiene la oportunidad de tener sus
puertas abiertas ¡aprovechémosla! Con
una voluntad decidida por rechazar los bulos y rumores, de quienes ven a las
personas por su color de piel o sus ropas como una amenaza y por eso las discriminan.
Jerez quiere unirse a las voces, que nos
llegan de África, para denunciar tanta injusticia y explotación, tanto rechazo
e indiferencia ante los problemas de violencia y destrucción de sus gentes y
recursos.
El grupo de personas que aquí nos
encontramos, seguimos apostando por la acogida, protección, promoción e
integración de los hombres y mujeres que nos llegan del continente vecino, solo
14 kilómetros nos separan.
Les queremos acompañar en el camino, a su
paso por nuestra ciudad, que perciban y sientan que después de haber pasado
tanta necesidad y haber dejado a su familia atrás, han llegado al lugar acogedor en su aventura por un futuro y una vida mejor.
Nuestra celebración del día de África es la
manera de manifestar nuestro compromiso de unirnos a los sueños de tantas
personas africanas, por tejer conjuntamente un mundo más fraternal y solidario,
sintiéndonos así, una gran familia en la casa común que habitamos.
domingo, 16 de mayo de 2021
TE NECESITO Y ME NECESITAS PARA LLEGAR A SER PERSONAS EN PLENITUD
Mi experiencia personal me ha confirmado, desde siempre, que los otros (el tú para mí) me han ido configurando y me han ayudado mucho: familia, profesores, amigos, compañeros... Asimismo, soy consciente de que, personalmente, a las personas que se han relacionado conmigo les he aportado elementos que también les han ayudado a su configuración personal. Para bien o para mal, la interacción entre las personas tiene esta finalidad. Y esto ocurre desde nuestro nacimiento.
Si existimos es porque dos personas se pusieron de acuerdo. La
complicidad de mi madre y mi padre, me hicieron posible. En el origen de todos
los seres humanos están un "yo y un "tú. Y la presencia, de los otros
"tú" en nuestras vidas, hace posible nuestra realización y
crecimiento como personas. Nos necesitamos. No es una reflexión filosófica el
tema de hoy, se trata -más bien- de la experiencia cotidiana.
Que somos seres en relación, no es un descubrimiento. Cualquier persona
se mueve, a la vez, en varios círculos de relaciones: La familia, los amigos,
los vecinos, la empresa, un club deportivo, una ONG, la asociación
juvenil, el sindicato, un partido político, la religión, la asociación de madres
y padres de un colegio, el foro cultural, los amantes de las antigüedades,... Y
es que no puede ser de otra manera. No somos islas.
Otra cosa es cómo nos relacionamos en todos esos ámbitos. Es verdad que
hay expresiones que lo quieren decir todo, pero no lo consiguen: ¡Ay del solo!
Nos grita la sabiduría popular; pero, a continuación, escuchamos: ¡Es mejor
estar solo que mal acompañado! A mi entender, ambas expresiones, recogen la
ambivalencia que se da en nuestras relaciones.
Te necesito para ser yo, es la conclusión a la que llegamos con nuestra
pareja, en las comunidades religiosas, con nuestras amistades, con nuestros hijos, con nuestros alumnos, con
nuestros compañeros de trabajo, con nuestros colegas de ocio y tiempo libre.
Claro que la intensidad de nuestras relaciones, no es la misma en todos estos
ámbitos, pero cada una de
las personas, en su contexto, me aporta
reconocimiento, confrontación, afecto, ánimos, críticas, cariño, relajación,
diálogo, aceptación, rechazo,... que me afectan y me hacen reflexionar, acerca
de cómo llevo las cosas en mi vida. Todo lo cual me interpela y me ayuda a
crecer como persona
Me necesitas para ser tú, es la conclusión a la que llegamos con nuestra
pareja, en las comunidades religiosas, con nuestras amistades, con nuestros hijos, con nuestros alumnos, con
nuestros compañeros de trabajo, con nuestros colegas de ocio y tiempo libre.
Aquí lo importante es cómo estoy yo con las personas que me rodean. ¿Cómo es mi
presencia? Porque, lo que aporto a los demás, también les afecta. Mis alegrías,
mis penas, mi cercanía, la confianza que doy, las mismas miradas que dirijo, la
empatía, mis enfados o cabreos, el cariño que doy o quito, mi frialdad o
ternura,... todo ello constituye mi aportación al otro, al "tú" que
son los demás.
Construyamos una interacción, que pueda favorecer nuestro crecimiento personal,
en vez de frustrar la maduración junto con los demás. Las relaciones
interpersonales pueden ser de calidad y gratificantes, o por el contrario,
constituir un muro que destruye todo lo bueno que podemos dar, o bien, que nos
vienen del otro. Somos para los demás y los demás son para nosotros. Pero hay
que saber estar con los demás y facilitar dicha interacción. Y, como
todo, estos asuntos también se aprenden.
domingo, 9 de mayo de 2021
¡AY, DE LOS HIPÓCRITAS Y LOS QUE VIVEN DE LAS APARIENCIAS!
Cuando se ahonda en las relaciones humanas, aparecen muchas cosas interesantes. Unas agradables y otras despreciables. La hipocresía es una de estas últimas. Nos dice el diccionario de la Real Academia que la hipocresía: "Es el fingimiento de cualidades o sentimientos contrarios a los que verdaderamente se tienen o experimentan". Me temo que todas las personas participamos, con más o menos grado e intensidad, de lo que dice esta definición.
Me decía el otro día una persona, que en su empresa, hay compañeros que
trabajan según esté o no esté el jefe. Creo que esto es bastante común en
cualquiera de las entendidas sociales. Es más, incluso dentro de la familia se
da la hipocresía. Lo cual es más lamentable.
A veces decimos con mucha solemnidad, que nos da lo mismo lo que piensen
los demás; pero creo que en el fondo, todo el mundo está muy pendiente de la
'imagen' que tenemos ante los que nos rodean y, si hay que fingir, pues se
finge.
Resulta difícil ser coherente. Y
sino que nos lo digan los políticos. La de cosas que nos dicen todos los días,
tan bonitas, tan interesantes para el bien común,… y luego nos vamos enterando
de la corrupción, de los chanchullos que se traen entre manos, de los sobornos,
en fin para que hablar.
Hay personas que te dicen una cosa
cuando estás con él, y no te digo nada de lo que comentan cuando
están con otras personas. Parece un ‘deporte nacional’ rajar de los demás
cuando no están presentes.
No obstante, decidme si no están presentes, tanto en nosotros como en las
personas que nos rodean la falsedad, el fingimiento, la doblez, el fariseísmo,
el disimulo,… nadie se escapa de estas actitudes, sin embargo, aunque todos
somos conscientes del hecho, lo que ya no sé, es si nos hemos parado a
reflexionar sobre estas cosas y pasar a superarlas.
Ser mujeres y hombres auténticos no es fácil. Ir con la verdad por delante, ser claro en lo que se
dice y hace, esforzarse por tener una actitud –siempre- sincera en nuestras
relaciones... la verdad, sería lo ideal, pero tiene ‘su precio’ y no estamos
por la labor de pagarlo.
Creo que la familia, la escuela,… no son ajenas a todas estas cosas, tanto en un
sentido como en otro. Los niños, que están configurando su personalidad, están
creciendo y desarrollándose, con modelos que influirán, para bien o para mal,
en el arte de la hipocresía o en el arte de la autenticidad.
domingo, 2 de mayo de 2021
DE LOS BANQUEROS, EMPRESARIOS y POLÍTICOS CRISTIANOS
Quiero dejar
claro, desde el principio, que mi crítica va dirigida a todos los políticos, banqueros y
empresarios, que se consideran cristianos, pero, que en su ejercicio
profesional, no tienen en cuenta los valores del evangelio y, por consiguiente,
no siguen las orientaciones de la Doctrina Social de la Iglesia, en el caso de
los que se consideran católicos.
Esto de la
crisis sigue dando mucho que hablar. Pero no nos engañemos, la crisis no ha sido para
todos igual. En general las clases dirigentes -sean políticos, empresarios y
banqueros- no han sufrido la crisis; es más, ya se ha encargado, el gobierno de
turno, en darles sustanciosas ayudas, por los descuadres en sus finanzas. Sus
sueldos no solo no han bajado, sino que se los han subido, y con corruptelas,
que nos enteramos cuano salen a la luz.
Mientras
tanto, los parados, los desahuciados,... ¡vamos los de siempre! (según los informes de
Caritas, entre otras instituciones) no solo han sufrido la crisis, sino que la
siguen padeciendo... y va para largo. Ahora que hemos tenido la campaña de las
autonómicas de Madrid, la de cosas que se han dicho, pero de lo fundamental…. A
mí no me engañan. Ni siquiera se ponen de acuerdo para llegar a los pactos
necesarios para gobernar. El caso de Madrid es notorio. Unos y otros van a sus
intereses: el poder y el dinero. La tarta, cuanto menos se reparta a
más toca.
Llegados a
este punto, los cristianos, tenemos mucho que decir. Lo de ser cristiano es una
opción que afecta a toda la vida y a todas las dimensiones de la persona. No sé
si por mala formación, o por propio interés, lo de cristiano ha quedado
reducido a ciertos momentos de la existencia: bautizos, comuniones y poco más.
Hasta lo de ir a misa ya no se ve tan útil y necesario. Hay políticos,
banqueros y empresarios, que dicen ser cristianos, pero cuando deben de tomar
decisiones, en sus respectivos ámbitos, lo que les interesa es el poder y el
dinero; lo de ser cristiano queda aparcado.
Hasta el
Papa, Francisco, critica a los empresarios católicos que “pagan en negro” a sus
empleados o los tratan injustamente y advirtió que quien lo hace, comete “un
pecado gravísimo”. “¿Qué tal es tu relación
con tus empleados? ¿Les pagas en negro? ¿Les pagas el salario justo? ¿Y pagas
la contribución para sus jubilaciones? ¿Para asegurar su salud? “Tú no
puedes dar limosna a la Iglesia siendo injusto con tus empleados. Esto es un
pecado gravísimo: es usar a Dios para encubrir la injusticia”.
Algunos miembros de las jerarquías eclesiales , de las diversas confesiones
cristianas, no crean que son ajenas a todo esto. En bastantes casos han estado
al lado de las clases dirigentes. No lo dudemos. De alguna manera su
complicidad es manifiesta. Y en otras religiones pasa igual.
Una economía que busca el bien común, que tiene su prioridad en los más
pobres y excluidos de la sociedad. Una economía que piensa más en las personas
con su dignidad y derechos, que es más humana; una economía ecológica que
respeta y cuida el medio ambiente; esta economía es posible y los cristianos,
que están en los foros de la toma de decisiones, tendrían que hacer valer sus
principios y valores evangélicos. Y si no, que dejen de llamarse
cristianos.
Recuerdo el relato del evangelio, de Zaqueo (Un
funcionario corrupto), que en el encuentro con Jesús se comprometió
a devolver lo robado. Ya sé que todo esto no es fácil, Pero la fe
cristiana tiene su manera de interpretar y de estar en la sociedad y no
puede callarse. En la Doctrina Social de la Iglesia tenemos un buen banco de
recursos para todo esto.






