BARRIADA DE BELÉN - IQUITOS - PERÚ

BARRIADA DE BELÉN - IQUITOS - PERÚ
UN MINUTO DE FILOSOFÍA: “LOS SUEÑOS Y LOS RETOS ANIMAN EL CAMINAR"

domingo, 13 de septiembre de 2020

EL ASUNTO DE LOS POBRES: ¿UNA FOTO? ¿NOVEDAD? ¿UNA EXPERIENCIA? ¿JUSTIFICACIÓN? ¿PARA LA ORACIÓN? O ¿UNA OPCIÓN?

“Hay hombres que luchan un día y son buenos.

                      Hay otros que luchan un año y son mejores.

Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos.

Pero hay los que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles.”

Bertolt Brecht

(La foto es de Iquitos, Perú, verano -2007)

Siempre me encantaron estas palabras. Para lo que me propongo escribir hoy, son muy oportunas. Para mí siempre han constituido un reto. Aunque sigo pareciéndome al Guadiana, que aparece y desaparece, antes de llegar al mar. Bueno, últimamente me gusta la imagen de "enano en hombros de gigantes".

La mirada de la niña lo dice todo. Hoy ya tiene quince años. La foto está hecha en la Barriada de Belén, con más de veinticinco mil habitantes. Yo nunca he visto tanta miseria y tantas personas pobres. De la misma barriada es la foto del Blogger, fíjense en las casas que viven.

A mí me preocupa mucho el asunto de los pobres.  En primer lugar, porque son personas y, luego, porque son pobres. Claro, que no soy el único. Cuando uno elige lo que quiere ser, entonces, la libertad le lleva a asumir lo elegido. El problema es que los pobres no han elegido ser pobres. La inmensa mayoría es pobre por imposición de las circunstancias, del contexto en el que ha nacido o viven. Si bien, lo determinante en su pobreza, es que se les ha hecho pobres. Hay autores que hablan de seres humanos empobrecidos. Y otros dicen, que si existen pobres es porque hay ricos. Pero no vamos hablar de esta cuestión.

Vengo observando, que los que no somos pobres y nos relacionamos con ellos, en general, los utilizamos para nuestro propio provecho, nuestra imagen o prestigio personal. Esto sí que es el colmo de los colmos. Ya no digo nada de quienes son indiferentes o pasan de ellos.  En cualquier caso, para muchos, los pobres (mujeres, niños, jóvenes, hombres y ancianos) pasan a ser:

¿UNA FOTO? Son muchos años en este asunto y conozco a personas que solo les interesa la foto con los pobres. Quedan bien. Y ahora con las redes sociales ni te cuento. Para mayor INRI, en algún caso, las rescatan de cuando eran más jóvenes y las airean. Hoy sus vidas ya no tienen que ver con la pobreza y los pobres, pero tratan de quedar bien.

¿NOVEDAD? Es lo que se lleva. No voy a ser menos. Si ahora la moda es relacionarse con los pobres, verse y estar con ellos, pues nada, a buscar la ocasión. Aunque sea aprovechando las campañas que surgen con esto de la pandemia.

¿UNA EXPERIENCIA? La vida es muy larga, pero en algún momento hay que tener una experiencia en la que los pobres sean los protagonistas. Entonces voy a unas colonias, campos de trabajo, una horita semanal a una ONG, en fin, hay que experimentar todo y, lo de los pobres, también se lleva. Total son unos días de mi vida que me servirán de relato en alguna ocasión.

¿JUSTIFICACIÓN? Uno tiene que justificarse, primero, ante sí mismo y, también, ante los demás. Sobre todo cuando hay tanto pobres y salen en las redes sociales. Si encima hay que hablar de los pobres, cuando se presenta la ocasión, entonces no queda más remedio que utilizarlos. Hasta queda bien, pero ellos allí, y yo aquí. Las mezclas no son buenas.

¿PARA LA ORACIÓN? Los pobres, excluidos, marginados, vulnerables, sin techo, migrantes,… anda que no han salido sinónimos. Constituyen un buen recurso para las plegarias y oraciones litúrgicas. Se nos llena la boca. Hasta queda bien, parecería que los sentimos y están muy cercanos,… en las oraciones, claro. ¡Si Jesús de Nazaret viniera por aquí! Lo del látigo quedaría ridículo.

O ¿UNA OPCIÓN?  Estos días fallecía Pedro Casaldáliga, la semana pasada recordábamos a Teresa de Calcuta, más que nada por poner dos ejemplos. Hay muchos más y que no aparecerán sus nombres nunca. Solo las personas pobres saben sus nombres. Hay hombres y mujeres que han optado por las personas empobrecidas durante toda su vida. Para ellos constituye una injusticia su pobreza y, por ello, la forma de denunciarlo es viviendo con tales personas. Han entendido que los pobres son sus hermanos y, por tanto, les tienen que acompañar para liberarles (desde ellos y con ellos) de su pobreza –que no la han elegido-. Recuperar su dignidad como personas, que vivan los derechos humanos en toda su plenitud, es el empeño de todos ellos en el camino de la historia humana. 


domingo, 6 de septiembre de 2020

ELEGIR: EL ASUNTO CLAVE DE LOS ADOLESCENTES

 

A las puertas del nuevo curso, que con lo de la pandemia está resultando un tanto especial, comparto una reflexión que propuse en una de las Asambleas, del Hogar, y que hizo pensar bastante a los muchachos. Con  coronavirus o no, los adolescentes siguen creciendo como personas. Esta fue la cuestión que motivó dicha Asamblea y las respuestas y comentarios fueron muy interesantes:

 

Todos caminamos, pero... ¿hacia dónde?

 

Ya no nos gusta que nos traten como a niños, pero no queremos tener las responsabilidades de los mayores.

 

Algunas personas quieren tener solo las ventajas, pero no quieren los inconvenientes de los mayores. Yo quiero ser mayor para hacer las cosas que no me dejaban realizar de niño; pero, de vez en cuando, me gusta ser niño para que no me exijan las cosas que tienen que hacer los mayores.

 

¿En qué quedamos?  ¿Ser niño o ser adulto? ¿Ser pequeño o ser mayor?

A mí me gusta que los demás respeten mis derechos.  Pero algunos derechos que tengo no me interesan y yo mismo no los respeto.

 

Un camino: Este año, que ya soy más grande en todos los sentidos, tengo la oportunidad de hacerme más persona, más libre, más sociable, más responsable, más feliz, aunque eso me suponga esforzarme; pero sé que así me irán mucho mejor las cosas y los demás me ayudarán.

 

Otro camino: Este año, aunque ya soy más grande, no quiero aprovechar la oportunidad de seguir creciendo como persona. Quiero las cosas fáciles, buscaré la comodidad; es mejor que se compliquen otros la vida. Yo no tengo la intención de esforzarme. Eso sí, que no me falte de nada. Y además lo exigiré.

 

Chaval, tienes que decidirte: ¿QUÉ CAMINO ELIGES?”

domingo, 30 de agosto de 2020

DE LA VIDA LABORAL, A LA VIDA DE PENSIONISTA Y EN TIEMPO DE VACACIONES


 Han sido mis primeras vacaciones de pensionista. No han estado mal. Aunque esto de la pandemia las ha alterado completamente. Estaban en el progrma, muchas cosas, entre las principales, pasar una quincena en el norte de África, me refiero a los Campos Intercongracionales. Iban a ser nuestro 5º año, pero se han quedado en los papeles. Nos esperaban en Nador, Melilla, Ceuta y Tánger, en fin, el año que viene, Dios dirá.

Mientras tanto,  dejaba en junio la vida laboral y empezaba la de pensionista. La verdad es que muchos cambio no he notado. La vida en el Hogar la Salle ha seguido su curso, aunque un tanto alterada por el coronavirus dichoso. Pensábamos no tener la ya tradicional inicitiva de las Colonias infantiles, organizadas por la Red Semillas de Esperanza, pero nos arriesgamos y han salido muy bien, cumpliéndose más allá de nuestras expectativas. ¡Qué bien lo han pasado y disfutado los niños!  Un nutrido grupo de voluntarios y profesionales las hicieron posible.

Tenía mis reparos en ir a la familia, pero al final me animé y he pasado unos días maravillosos, como siempre. Bueno este año ya con la familia celebramos mis primeros pasos de pensionista. Eso sí, rodeados con los hijos de mis sobrinos y nietos de mis hermanos. Lo hemos pasado estupendamente. Y es que la vida sigue. 

Con el final de las vacaciones empiezo mi jubilación. ¡A ver qué me depara! De momento dejo la coordinación del Hogar la Salle. Y la dejo en buenas manos. Además de Inma, la nueva directora, un buen equipo de profesionales y voluntariado con ganas  de seguir el relato del Hogar la Salle. ¡Cuánto bien estamos haciendo! Ahora me toca un nuevo papel, con él tengo que desaprender muchas cosas y, lo más ilusionante, tengo que aprender otras nuevas oportunidades.

Y para terminar bien, un día de playa. En Valdelagrana, una playa del Puerto Santa María,  tenemos ya el sitio "reservado", desde hace varios años. La jornada ha sido estupenda, creíamos que el sol no iba a salir con su esplendor y al final, la crema solar ha tenido su protagonismo. Ente los paseos de rigor y los chapuzones en el agua ha pasado el día. Buen final.

Que sea pensionista no me lleva a los cuarteles de invierno. La verdad es que lo estoy repitiendo muchas veces, en primer lugar, para convencerme a mí mismo y en segundo lugar, a modo de compromiso. En los últimos años estoy embarcado en un proyecto o sueño que va más allá de cumplir 65 años. He dicho muchas veces que con la edad se acrecienta lo que ha sido durante la vida, en este caso, habrá que esforzarse por no acrecentar lo negativo y poner todo el empeño en lo positivo.

En fin quiero que mi jubilización sea un bien para mí y, también, para los demás. Mi ser de consagrado (el seguimiento a Jesús) lo hice para toda la vida.

domingo, 23 de agosto de 2020

LA GRANDEZA DE NELSON MANDELA

 Ayer en Facebook, me encontré esta anécdota de Mandela y me emocionó, por eso esta semana en el Blog quiero aprovechar para acercarnos a este gigante de la historia y aprender de él.

"Después de convertirme en presidente, le pedí a algunos miembros de mi escolta que fuésemos a pasear por la ciudad. Tras el paseo, fuimos a almorzar a un restaurante.

Nos sentamos en uno de los más céntricos, y cada uno de nosotros pedimos lo que quiso. Después de un tiempo de espera apareció el camarero trayendo nuestros menús. Fue justo entonces cuando me di cuenta de que en la mesa que estaba justo frente a la nuestra, había un hombre solo, esperando ser atendido.

Cuando fue servido, le dije a uno de mis soldados: ve a pedirle a ese señor que se una a nosotros.

El soldado fue y le transmitió mi invitación. El hombre se levantó, cogió su plato y se sentó justo a mi lado.

Mientras comía sus manos temblaban constantemente y no levantaba la cabeza de su comida. Cuando terminamos, se despidió de mí sin apenas mirarme, le di la mano y se marchó.

El soldado me comentó:

Madiva, ese hombre debía estar muy enfermo, ya que sus manos no paraban de temblar mientras comía.-

¡No, en absoluto! la razón de su temblor es otra. Me miraron extrañados y les conté:

-Ese hombre era el guardián de la cárcel donde yo estuve encerrado. A menudo, después de las torturas a las que me sometían, yo gritaba y lloraba pidiendo un poco de agua y él venía me humillaba, se reía de mí y en vez de darme agua, se orinaba en mi cabeza.

Él no estaba enfermo, lo que estaba era asustado y temblaba quizás esperando que yo, ahora que soy presidente de Sudáfrica, lo mandase a encarcelar y le hiciese lo mismo que él me hizo, torturarlo y humillarlo. Pero yo no soy así, esa conducta no forma parte de mi carácter, ni de mi ética. Las mentes que buscan venganza destruyen los estados, mientras que las que buscan la reconciliación construyen naciones."

Nelson Mandela

domingo, 16 de agosto de 2020

EN LA VIDA COTIDIANA SIGUEN LOS HÉROES, TAMBIÉN DURANTE LA PANDEMIA

 

Al final de las vacaciones, con mucha alegría por lo bien que ha ido todo y muy agradecido por lo recibido por la familia y amigos del pueblo, quisiera recordar a los héroes que sigo constatando una vez más, viven tan cerca de nosotros.

Y es que a veces, vamos buscando héroes que nos estimulen para acabar con la rutina de la vida. Necesitamos a alguien, en quien fijarnos, para saltarnos la monotonía de cada día. Incluso, pensamos en personas extraordinarias para que refuercen o den sentido a nuestras existencias. Parecería que somos poca cosa y precisamos de “los otros” para movilizarnos.

Ciertamente, necesitamos héroes. Necesitamos modelos que nos hagan ver las cosas de otra forma, incluso, más atractivas y sugerentes. Personas que creemos más cualificadas, que tienen voluntad de hierro y su abnegación les lleva a sobresalir en aquello que se empeñan. Y podría dar la sensación, de que tales personas, tienen que venirnos de “otro planeta”. Sin embargo, esos hombres y mujeres, son tan reales y tan iguales como cualquiera de nosotros.

El verdadero heroísmo no se encuentra en los hechos extraordinarios, en las personas extraordinarias. El verdadero heroísmo, a mi manera de entender, está en las personas que:

- Son madres y cuidan todos los días de sus hijos. Los crían con sumo cariño y ternura. Pero sabemos que sus desvelos son continuos y sacrificados.
- Son padres que completan las tareas de su familia en un trabajo, tedioso, en la fábrica, en la oficina, en el taller,…
- Son niños y jóvenes que cuando deben ir a la escuela todos los días, levantándose a las 7 de la mañana, y con sueño, arrastran sus mochilas. Aunque vamos a ver como se inicia este curso que se aproxima.
- Son las personas inmigrantes que van -todos los días- a los semáforos a vender pañuelos o a limpiar escaleras, ganando una miseria para malvivir.

- Son los parados que se levantan cada mañana, sin futuro, y van a las oficinas de empleo a ver si les sale algún trabajo, para ir tirando y al día siguiente, vuelta a empezar.
- Son los médicos, los maestros, los barrenderos, los militares, los curas, los políticos, los campesinos, los mecánicos, los oficinistas, los sindicalistas, los tenderos, los panaderos, los electricistas… Hombres y mujeres que cumplen, puntualmente, con sus obligaciones y responsabilidades, que no saldrán nunca en los medios de comunicación, ni en las redes sociales, pero son los verdaderos protagonistas y héroes de la historia: ayer, hoy y mañana.

Por cierto, con esto de la Pandemia, que esperemos no siga mucho en el tiempo, por ser optimista, aunque esto de tanto brote nos tiene a todos nerviosos, están apareciendo muchos héroes que nos están aliviando un poco la vida, si bien no les hacemos mucho caso. Aquí sí es urgente, que cada uno de nosotros, sea un verdadero héroe para sí mismo y para los demás.